martes, 23 de abril de 2019

Advirtamos con qué mundo los Kirchner y Mauricio Macri se identifican.


   Nos explicaremos su privilegio al
sistema de la deuda y a los bancos privados.
 

Descubriremos que focalizarnos en el gobierno de Macri nos impide situarnos en la realidad de:

 

La crisis mundial del capitalismo y

las bolsas de valores

 


Las bolsas de valores constituyen un componente clave de la estructura económica ficticia del capital, junto con el capital financiero. Su buen funcionamiento depende del estado en que se encuentre la economía real; es decir, el sector productivo de medios de producción y medios de consumo.

Nelson Fajardo Marulanda
La Bolsa de Valores es una organización privada que brinda las facilidades necesarias para que sus miembros, atendiendo los mandatos de sus clientes, introduzcan órdenes y realicen negociaciones de compra y venta de valores; tales valores son acciones, bonos públicos y privados, certificados, títulos de participación e instrumentos de inversión. Esta institución del gran capital tiene movimientos supremamente oscilantes entre las alzas y las bajas de sus diferentes valores, por lo tanto son extremadamente inestables.
Las bolsas de valores constituyen un componente clave de la estructura económica ficticia del capital, junto con el capital financiero. Su buen funcionamiento depende del estado en que se encuentre la economía real; es decir, el sector productivo de medios de producción y medios de consumo.
Tomando en cuenta esas aclaraciones, en 2008 asistimos a una crisis de la economía de los EE.UU., que se inició por el crédito y la vivienda, que no pudieron asumir los deudores y se vieron obligados a devolver los bienes masivamente. A ello se unió el efecto multiplicador de la crisis financiera, ante la baja abrupta del precio del dólar, que devaluó la burbuja financiera. El 15 de septiembre de 2008 entran en crisis y quiebra algunos bancos y aseguradoras estadounidenses. Así, las acciones en la Bolsa de New York, se fueron al piso.

Desde esa crisis bursátil hasta la actualidad, la crisis es también económica, porque junta la baja en los flujos de capitales, pérdida de tres mil millones de dólares del mundo árabe en 2009, irrupción de fuertes movimientos de protesta, gran caída de la inversión extranjera y pérdida de cuatro mil millones de dólares por la crisis financiera mundial. Son todos fenómenos que han obligado a los Estados, para salvar de la crisis a los capitales; en esa dirección, el Banco Central de Europa y la Reserva Federal de EE.UU. han prestado al sector financiero cerca de dos billones de dólares, para inyectar liquidez al sector financiero, bajaron las tasas de interés y se elevó el estímulo a los mercados bursátiles.
Los levantamientos representados en Indignados, Ocuppy Wall Street y una serie de expresiones rosadas de carácter nacional como Podemos en España, son el resultado del deterioro de la calidad de vida y son movimientos mediáticos que neutralizan la consciencia de las protestas, y su reducción al economicismo.
Crisis en las bolsas por la baja de los precios de sus valores, crisis financiera que obliga a la baja de las tasas de interés y crisis económica que genera desempleo masivo y deterioro del ingreso de los trabajadores, esos tres hechos conforman la materia prima para una Gran Depresión Económica Mundial.


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El colapso del mercado accionario:

el preanuncio de una nueva recesión mundial

28 de agosto de 2015

 
Sewell
Los mercados de valores mundiales han estado desplomándose, desde Shanghái y Shenzhen hasta Londres y Nueva York. Un mar de luces rojas invadió las pantallas de los ordenadores de las bolsas de todo el mundo provocando el pánico total y ventas masivas. La conmoción y la incredulidad entre los inversores eran omnipresentes. Aunque el Dow Jones [indicador de la bolsa de Nueva York] se ha recuperado de sus peores pérdidas, una volatilidad extrema impregna todo el sistema. ¿Será este un accidente aislado, tras el cual las cosas volverán rápidamente a la normalidad, o el inicio de una serie de choques en una cadena interminable de acontecimientos?

Vale la pena recordar que la Depresión de la década de 1930 comenzó con el desplome de Wall Street en 1929 que, a su vez, produjo toda una serie de recuperaciones y caídas de los mercados a lo largo de los tres años siguientes. Las recuperaciones se mantenían durante meses, pero solo para dar paso a colapsos mayores. Naturalmente la historia nunca se repite con exactitud, pero sería absurdo ignorar estas similitudes.

Actualmente la estabilidad económica, o lo poco que quedaba de ella, se ha esfumado. La caída de las bolsas de valores el pasado lunes fue acompañada por un fuerte salto en la volatilidad en todas partes. El índice Vix de volatilidad, conocido como el "medidor del miedo" de Wall Street, subió el lunes un 42%, cerrando la jornada en 39,77 puntos - las lecturas por encima de los 20 puntos se consideran como una señal de inquietud de los inversores. Este incremento marcó la sexta subida diaria consecutiva de este índice, incluyendo su cuarto aumento directo de dos dígitos.

El colapso de los mercados de valores globales el lunes provocó un tumulto que hizo desaparecer centenares de miles de millones de dólares en acciones en todo el mundo. El primer país en ser golpeado fue China, seguida luego por los mercados de Asia y, sucesivamente, Europa y los EEUU, donde las bolsas estuvieron en caída libre. Larry Summers, ex secretario del Tesoro de los EEUU, tuiteó el eufemismo del siglo: “Esto podría ser grave”. George Osborne [Ministro de Hacienda británico] manifestó tan solo sus preocupaciones por China, pero nada más. Parecen estar tan confusos y desorientados como debían de estarlo los pasajeros de primera clase del Titanic al preguntar sobre las súbitas vibraciones del barco.
 

Un gran problema en la “no tan pequeña” China

La bolsa de valores de Shanghái había caído un 11,5% la semana anterior lo cual provocó la intervención de las autoridades. Dicha intervención, sin embargo, tuvo poco efecto. Inyectaron dinero, pero la volatilidad continuó. El "Lunes Negro" la bolsa de valores de Shanghái experimentó su peor día de operaciones desde febrero de 2007. Después de la apertura el mercado se vino abajo en su primer segundo de negociaciones: ¡una caída del 9% que acabó con las ganancias de todo el año! Al final del día, el mercado había caído un significativo 8,5%, intensificando aún más los temores sobre una desaceleración económica. Este miedo se extendió por todo el mundo, afectando a los mercados de valores como un virus incontrolable. Hoy [el 26 de agosto], el índice de Shanghái ha caído otro 7,6% adicional.
“Es un momento clave para China”, dijo Angus Nicholson, analista de mercado de IG. “El mercado de valores está en caída libre, el sistema bancario está cada vez más falto de liquidez, hay un aumento de las salidas de capitales y una repentina desaceleración económica” (Financial Times, 24/8/15). Fue como una tormenta perfecta.
 
Las autoridades chinas reaccionaron como habían hecho con otras sacudidas y rápidamente inyectaron 200.000 millones de dólares para apuntalar el mercado. Además, hicieron varios pequeños recortes en las tasas de interés. El recorte de hoy fue el quinto desde noviembre. Mientras que en el pasado tanta liquidez sirvió para amortiguar los problemas, esta vez no pudieron revertir las cosas. Parece que perdieron el control de la situación, lo que sólo conduce a más confusión y pánico.
 
La causa inicial de este desorden en el mercado de valores fue el temor a la dramática desaceleración de la economía china, la segunda mayor economía mundial. Todos los indicadores más recientes del crecimiento industrial y de las exportaciones se estaban deteriorando. La mayoría de las cifras oficiales han de tomarse con cierta cautela. Algunos comentaristas serios creen que la tasa de crecimiento real de la economía china es sólo de alrededor del 3,5%. La producción manufacturera de China se ha reducido al ritmo más rápido desde 2009, el punto más bajo de la crisis mundial. Hasta el verano, las exportaciones chinas habían caído un 8%. Las importaciones también se habían reducido en una cantidad similar. Esta desaceleración dramática ha obligado a Pekín a devaluar el yuan el 11 de agosto, en un esfuerzo para revertir la situación, pero provocando el caos en las economías emergentes.
 
El presidente chino, Xi Jinping, intentó mostrar tranquilidad respecto a la situación económica. “Debemos confiar en que el crecimiento económico aun goza de perspectivas prometedoras”, les dijo a los funcionarios del noreste de China el mes pasado. Tales garantías son tan tranquilizadoras como aquellas dadas por George W. Bush sobre que “los fundamentos de la economía estadounidense son sólidos”, justo antes del colapso de Lehman Brothers.
 

De vuelta a la realidad

Mientras que el crecimiento de China benefició enormemente a la economía mundial en el pasado mediante la reducción de los precios de los productos básicos y proporcionando mercados y campos para la inversión rentable, ahora se ha convertido en su contrario mediante la exportación de sus problemas y debilidades. Representando poco más del 15% de la economía mundial, China contribuyó un 25% al crecimiento mundial, según el FMI.
Mientras que China intenta dejar de depender de la inversión masiva de capitales, yendo hacia una economía más equilibrada, su tasa de crecimiento ha llegado a niveles récord. Los niveles de acumulación de capital alcanzados se han vuelto insostenibles. Con la austeridad en Europa y el estancamiento de los salarios en los Estados Unidos, el mercado para los productos chinos ha alcanzado sus límites. La sobreproducción ha afectado a muchas áreas de la economía, creando una burbuja inmobiliaria y una crisis del sistema del “shadow banking” (actividades financieras no controladas por las instituciones reguladoras).
Esto no podría haber llegado en un peor momento para el capitalismo mundial, que todavía está luchando para escapar de la crisis de 2008. La desaceleración en China en las condiciones actuales está empujando a la economía mundial hacia una nueva recesión.
Los mercados de valores estuvieron en auge durante varios años, mientras que la economía real ha ido dado tumbos. Se han ido divorciando de la realidad cada vez más. El precio de las acciones no refleja la salud de la economía o su rentabilidad futura. Con tasas de interés cercanas a cero, creando dinero “barato”, y la existencia de enormes montañas de fortunas ociosas, el dinero invadió la bolsa en busca de ganancias especulativas. El día en que la flexibilización cuantitativa [emisión de dinero a los bancos] fue lanzada en Gran Bretaña el 9 de marzo, el FTSE 100 [el índice de la bolsa de Londres] se situó en 3.542 puntos. Su reciente pico el 27 de abril de este año fue de 7.103 puntos, un aumento de 100,5%. Hay un patrón similar entre las tres rondas de flexibilización cuantitativa en los EEUU y el rendimiento del S&P 500 [índice bursátil estadounidense con base en la capitalización de 500 grandes empresas], que subió más del 200% durante el mismo período.
La situación se parece a la de los personajes de dibujos animados que corren por un precipicio y siguen corriendo… hasta que la ley de la gravedad finalmente se impone.

 

En el mundo artificial de la bolsa, más temprano que tarde debía producirse una “corrección”, en la que los precios quedarían más acordes con sus valores reales. Sin embargo una “corrección” como la actual, bajo las presentes condiciones de inestabilidad, puede tener consecuencias de gran alcance: un colapso puede precipitar una profunda recesión económica.
 

Contagio

El destino de Asia está directamente vinculado a China. La caída de los mercados bursátiles chinos [el viernes 21 de agosto] de inmediato se extendió a los mercados asiáticos. En el día de hoy [martes 25], hubo nuevas caídas, con el Nikkei de Japón bajando un 4%.
Pronto se convirtió en una pandemia el lunes – a medida que abrían los mercados de Europa - con los mercados europeos cayendo hasta un 7,8%. Al final del día, se perdieron más de 500.000 millones de euros en el valor de las acciones. A lo largo del mes de agosto, el índice paneuropeo FTSE Eurofirst 300 bajó un 12%, camino a superar la caída del 12,68% de octubre de 2008. “¿Recuerdan la crisis bancaria de 2008? Bueno, las acciones europeas están actualmente en camino a su peor desempeño desde aquellos días oscuros”, declaró el Financial Times (24/8/15).
Mientras tanto, el índice francés CAC 40 también cayó casi un 5% y el Dax alemán perdió un 5%. En Londres, el FTSE 100 había perdido un 5,5%, siendo la primera vez que cayera por debajo de 6000 y en vía de alcanzar su nivel más bajo desde diciembre de 2012. Eso acabó con pérdidas de 74.000 millones de libras esterlinas en el valor del índice. Éstos índices luego se recuperaron algo el martes.
En los EE.UU., el lunes, el Dow Jones Industrial Average cayó un 6,5% - con una pérdida de 1.000 puntos en las primeras frenéticas operaciones. Fue la mayor caída desde 2008 y ahora está un 14% por debajo de su máximo histórico. El S&P 500 cayó un 4%, y el Nasdaq perdió el 8,5%, generando temores de que una nueva burbuja tecnológica hubiera estallado. Las caídas se dieron en secuencia de las ya pesadas pérdidas de la semana pasada. Las acciones tecnológicas fueron las más afectadas, con Facebook perdiendo un 14% en un determinado momento y Apple el 11%. Este es el más grave colapso del mercado de valores desde la caída de Lehman Brothers.
El martes, el mercado estadounidense se había recuperado, indicando grandes cambios en las acciones. Que esto perdure es dudoso, debido a los problemas subyacentes de la economía mundial.
 

Una tormenta perfecta

En términos más generales, ocurrió una “tormenta perfecta”, afectando a sectores clave de la economía global. En los llamados mercados emergentes, que en el pasado eran considerados como los salvadores de la economía mundial, todo está cayendo: monedas, acciones y precios de las materias primas. El dinero es abundante y muy barato, pero da igual. La subida de las tasas de interés propuesta en los Estados Unidos – la primera desde 2006 – ha enviado ondas de choque a través de estas economías.
La caída de precios de las materias primas, que las ha golpeado, y la expectativa de un aumento en las tasas de interés en los Estados Unidos, las ha colocado en una posición imposible. La contracción del mercado, especialmente con la caída de la demanda y el exceso de producción en China, está dando lugar a una guerra de exportaciones y devaluaciones monetarias. Todos están tratando de hacer que sus exportaciones sean más baratas en una carrera a la baja.
 
Las deudas de los mercados emergentes se están convirtiendo en insoportables por la ralentización de sus economías. El tamaño de la deuda se ha duplicado en los últimos 5 años, alcanzando la suma de 4,5 billones de dólares. Pero como las deudas están denominadas en dólares, cada incremento en el valor del dólar (empujado hacia arriba aún más por los aumentos prometidos en las tasas de interés en Estados Unidos) conduce a un aumento de la carga y del aumento de los costos del servicio. El nudo se está apretando cada vez más.

Los mercados emergentes han experimentado una dramática fuga de capitales, sobre todo en China. Esta fuga se ha duplicado en los últimos 13 meses alcanzando una suma de 1 billón de dólares. La devaluación del yuan acelerará las fugas, que alcanzaron un récord de 70.000 millones de dólares en julio. Las acciones de los mercados emergentes, así como sus monedas, han caído un 10% este año. Es una guerra comercial sin barreras arancelarias.
 
La crisis ha provocado que el ringgit de Malasia cayera un 1,4% frente al dólar, un nivel que no se veía desde la crisis asiática de 1998. La rupia indonesia cayó también a su nivel más bajo desde los años 1990. El baht tailandés estaba en su punto más bajo desde 2009. La crisis se ha extendido rápidamente a Sudáfrica y Brasil, lo que demuestra una vez más que la globalización se traduce en crisis global. Esto es lo que se entiende realmente por contagio.
El precio del petróleo, que ha estado en 150 dólares el barril, por la caída de la demanda se ha reducido a 39,05 dólares por el barril de West Texas Oil y 44,24 dólares para el petróleo Brent. En lugar de ser una fuente de fortaleza, el colapso de los precios ha sido el producto de una deflación mundial.
 

Una crisis orgánica

La "recuperación" ahora se ha agotado. La inversión está estancada o cayendo. Los capitalistas estadounidenses están sentados sobre una montaña de efectivo de 2 billones de dólares, incapaces de desarrollar las fuerzas productivas como en el pasado. Mientras tanto, las fuerzas productivas se rebelan contra los límites del mercado y de la propiedad privada. Esta época del “estancamiento secular” no es de equilibrio. Estamos muy lejos de esto. El ciclo de auge y recesión ha cambiado en este período, ahora los auges son débiles, mientras que las recesiones son profundas y prolongadas.

La crisis de 2008 fue un punto de inflexión. Marcó el comienzo de la mayor crisis desde la década de 1930, que todavía estamos sufriendo. La única razón por la que no tuvimos una depresión económica profunda como en los años treinta se debió a los masivos rescates a escala mundial, no menos importantes en China, lo que permitió al capitalismo mantener su cabeza fuera del agua. Pero todas las viejas contradicciones han resurgido una vez más. La crisis se ha venido arrastrando a medida que la austeridad recortaba el mercado y los salarios se mantenían bajos por todas partes. Refleja una crisis orgánica del sistema capitalista, donde ninguno de los índices anteriores de crecimiento, empleo, productividad o rentabilidad puede alcanzarse de nuevo.
 
La sobreproducción periódica se manifiesta en recesiones profundas, como en 2008. Puede haber todo tipo de crisis, donde la línea de la producción capitalista se puede romper por cualquier sitio, incluyendo crisis en los mercados de valores, los cuales no están directamente vinculados a las contradicciones en el modo de producción. Las crisis en los mercados de valores, a fin de cuentas, son sintomáticas de los procesos que se desarrollan en la economía real. Pueden actuar como desencadenante de una crisis en la economía real. Ese fue el caso de la gran crisis de 1929 en Estados Unidos. El escándalo de las subprime y el colapso de Lehman Brothers actuaron de la misma manera en 2007/2008. Si la actual caída de las bolsas de valores ha de llevar a otra recesión es algo que no se puede predecir con certeza. Es evidente que los elementos para otra recesión mundial están presentes, pero que el actual desplome bursátil sea el que la vaya a desencadenar es imposible de saber. Hay muchos elementos que pueden desempeñar este papel.
Todo lo que podemos decir con certeza es que “la recuperación” económica se ha agotado. Se está preparando una fase descendente.
 

Una muestra de lo que está por llegar

Como Marx explicó en el tercer Libro de El Capital “La razón última para todas las crisis reside en la pobreza y el consumo restringido de las masas frente al vigor de la producción capitalista en desarrollar las fuerzas productivas como si existiera sólo un poder de compra absoluto de la sociedad y éste fuera su límite".
Hoy en día, dada la austeridad y los recortes a los salarios reales, “el consumo restringido” es claramente evidente. La inversión, el alma del capitalismo, está decayendo o agotándose. Todas las contradicciones del capitalismo, que fueron soportadas por el sistema en el periodo anterior, están una vez más aflorando a la superficie. Se ha preparado un nuevo escenario para que el desplome sea aún más severo que el anterior.
Los estrategas capitalistas serios están asustados porque ya han utilizado todas sus posibles medidas para combatir la crisis anterior. Los gobiernos están agobiados por deudas colosales en el plano financiero y las tasas de interés están en cero. Están limitados a pequeños ajustes y retoques, como en China. Esto no va a salvarles. La actual turbulencia del mercado bursátil no es más que un anticipo de lo que está por llegar.

 
Situémonos en 2019, comprobaremos que la crisis es la del sistema mundo capitalista y por tanto, éste no es porvenir humano como los K propagandizan. Sucede que:
 


 
"Al capitalismo lo único que le interesa es maximizar la tasa de ganancia 
bajo cualquier condición social".
9 de marzo de 2019
 
Entrevista a Alberto Wiñazky, autor de "La crisis capitalista y el capital ficticio"
Por Mario Hernández (Rebelión)

M.H.: Antes de comenzar a hablar de tu libro, me gustaría conocer tu opinión sobre el tema que hoy en día es abarcativo de la situación política no solo de América Latina sino del mundo que es la actualidad de Venezuela.
A.W.: Precisamente en el libro, que ya tiene un año de editado, yo sostuve que el futuro de los gobiernos por llamarlos de buena manera “progresistas” se iba a dirimir en Venezuela. De manera que en alguna medida me adelanté a los hechos. De cualquier forma mi opinión es que no hay ninguna duda que el ataque del imperialismo se ha acrecentado sobre todo en los últimos tiempos, en el caso de EE.UU. tiene en la mira a Cuba y a Venezuela, de esto no hay dudas y se ha demostrado con los ataques económicos y políticos que han tenido, sobre todo Venezuela.
Yo creo que la situación de Venezuela es bastante endeble por muchos aspectos, económicamente porque depende básicamente y solamente casi del petróleo. Esa es una situación bastante compleja. Y su principal cliente es EE UU. De manera que ese va a ser un tema difícil de resolver. Socialmente me parece que es muy importante el desabastecimiento que está sufriendo sobre todo la clase trabajadora, a mí me hizo recordar a lo que le pasó a Salvador Allende en Chile. En una conversación en Santiago, donde estuve por trabajo una vez, un muchacho joven me contaba que cuando era muy chico la madre lo mandaba a comprar pan en la época de Allende y hacía dos o tres horas de cola. Ese es un problema muy serio, porque el sector al que el gobierno de Maduro quiere representar es el más golpeado por esta crisis. Los sectores de la alta burguesía no tienen ese problema. 
M.H.: Este libro es inabordable en tan poco tiempo, vamos a tratar de ir al hueso como decía David Viñas. Estamos atravesando una crisis, desde el año 2008. Diez años de crisis sistémica del capitalismo y se me ocurre preguntarte para empezar ¿qué tiene de parecido y de diferente esta crisis respecto de aquella otra que siempre se recuerda de 1929?
A.W.: El capitalismo atraviesa cíclicamente crisis pero no todas son iguales. Son cíclicas, unas que en poco tiempo el capitalismo se reencuentra con el crecimiento y, por otro lado, están las crisis estructurales. Esta es la tercera de estas últimas en la historia del capitalismo, la primera fue la de 1873, la segunda en 1929 y esta yo la sitúo un poco antes de 2008 para ser más exactos en la década del ´70.
El tema central es que tanto la de 1873 como la de 1929 terminaron en dos guerras mundiales. Que en el caso de la crisis de 1929, la destrucción que produjo esa guerra permitió la reconstrucción del sistema y los 25 años posteriores de crecimiento hasta mediados de la década del ´70.
Hay diferencias grandes en cuanto a cómo se encaró por parte de la burguesía la crisis del `29 y la actual. En la del ´29 quebraron 9.000 bancos en EE.UU. y los gobiernos de la época no hicieron nada para salvarlos. Esa es la diferencia fundamental con este período en donde los bancos centrales de los países desarrollados invirtieron enormes sumas para solventar el sistema bancario. Ese fue el primer paso que diferencia. Lo que no quiere decir que esta crisis esté resuelta, porque si bien empezó a manifestarse en la década del ´70, hizo una eclosión impresionante en 2008 con la crisis de las hipotecas sub prime en EE UU que después se volcó hacia la UE. De manera que es un proceso que ya lleva muchos años y tengo la sensación que todavía no le ha encontrado la vuelta, si es que se la van a poder encontrar.
M.H.: Estamos hablando con Alberto Wiñazky y presentando su libro La crisis capitalista y el capital ficticio. En EE UU, como señalás en tu libro, los actores financieros manipulan un volumen 50 veces superior a la economía real. Los activos financieros representan 10 veces el PBI planetario. ¿Cómo se sostiene esto?
A.W.: Es muy difícil que pueda sostenerse en el largo plazo. Lo que sucede en esta etapa esencialmente es que la producción de ganancias del capital productivo, ante la imposibilidad de volcarlo hacia nuevas formas productivas en nuevos tipos de productos, se vuelca al capital financiero.
El capital financiero recicla la utilidad obtenida en el capitalismo real, o sea, en la producción de bienes y se vuelca al capital financiero que funciona en todos los países y también en las guaridas fiscales, donde va a parar todo aquel capital ficticio producido como renta financiera, gente que elude impuestos, capital negro, infinidad de cuestiones que van a terminar en estas guaridas que operan en un Estado de EE.UU., Delaware y, por supuesto, en Suiza, Bahamas, Islas Caimán, etc. Hay una cantidad enorme de guaridas fiscales que algunos llaman “paraísos fiscales” en donde se reciclan las utilidades financieras producidas por este movimiento económico.
M.H.: Uno de los temas centrales de la economía mundial es el enfrentamiento entre EE.UU. y China.
A.W.: Desde la caída del muro de Berlín y posteriormente de la URSS, EE.UU. había asegurado establecer un orden mundial unipolar. O sea que se había constituido sin rivales a la vista en el que manejaba el destino de la humanidad. La convulsión de 2008 interrumpió este proceso y produjo diez años de crecimiento muy endeble, si bien el dólar continuó siendo reconocido en su carácter internacional y como moneda de reserva. Pero esta crisis fue dando lugar al crecimiento casi inusitado de la República Popular China, donde en los primeros años estuvo al 10% anual, hoy está todavía en el 6,5% anual. Se constituyó lo que podemos llamar la fábrica del mundo, primero con productos de baja calidad pero a medida que transcurrían los años fabrica productos de primera calidad, de manera que compite en el mundo entero con las principales fábricas de Occidente.
El crecimiento ha sido tremendo, el déficit de EE.UU. con China está en los 300.000 millones de dólares anuales. Precisamente uno de los motivos por los que Trump pretende disminuir o eliminar ese déficit, cosa que creo muy difícil porque no solamente lo tiene con China sino con México, porque la deslocalización de las empresas hacia países periféricos de bajo costo de mano de obra, ha hecho que la industria en EE.UU. genere una cantidad enorme de desocupados, que lo votaron a Trump que prometió la relocalización de esas industrias dentro del territorio norteamericano; para eso bajó los impuestos y aplicó una cantidad de medidas, tema que por ahora no se ha verificado.
De manera que China es un competidor de primerísima línea y tengo la sensación y está mundialmente aceptado que en el 2025 va a superar totalmente a EE.UU. en PBI por habitante, en producción y financieramente también está en primera línea.
M.H.: Un tema de actualidad fuerte tiene que ver con la crisis en la Unión Europea, particularmente en Gran Bretaña, con la situación generada a partir del Brexit y Francia, donde el gobierno de Macron enfrenta una movilización profunda.
A.W.: La resistencia de los trabajadores y la clase media. El tema de Gran Bretaña es complejo, es un país cuya industria es un tanto obsoleta y su competencia a nivel mundial no es importante. Evidentemente el Brexit es consecuencia de las divisiones internas que existen en ese país, que todavía no se ha resuelto, porque nadie sabe cómo, teniendo en cuenta que las propuestas que había firmado Teresa May en la UE fueron ampliamente rechazadas por el Parlamento, y estuvo a punto de caer el gobierno por una moción de censura del laborismo.
De manera que esa es una situación compleja que no se ha resuelto todavía y veo que va a ser de larga data, sobre todo teniendo en cuenta que la fecha de salida será el 26 de marzo y que en mayo hay elecciones parlamentarias europeas.
En cuanto a Francia, el gobierno conservador de Macron tomó medidas insólitas, no solamente no tocó el salario mínimo ni los salarios en general, sino que incrementó los impuestos de los trabajadores, bajando los impuestos a las grandes empresas. Esto ocasionó el rechazo de los que conocemos como “chalecos amarillos” que desde hace más de tres meses vienen todos los sábados enfrentando severamente al gobierno en protestas que han llevado a la destrucción de una cantidad de bienes que ha sido muy importante y que no ha sido posible de controlar por el gobierno. Esto no se da solo en París, se está replicando en el interior. Yo creo que es parte de la crisis global del sistema de la que hablábamos en el libro, de la que no han podido salir y yo dudo que eso se produzca en el corto plazo.
M.H.: Este es un libro relativamente corto, 150 páginas, sencillo, recomendable para ubicarnos en la problemática de la crisis mundial capitalista y qué papel juega en esa crisis el capital ficticio.
A.W.: Para redondear podemos decir que las características del capitalismo actual incluyen exclusión social, explotación económica o presión política, alienación individual y colectiva; corresponde a los sectores subalternos cuestionar las relaciones de explotación capitalistas, caso contrario la crisis proseguirá y, por lo tanto, será cada vez más grave. En este sentido es muy importante el desarrollo de la conciencia crítica de los asalariados, más el crecimiento de los instrumentos políticos que permitirían abrir las posibilidades emancipadoras de los sectores subalternos.
El capitalismo ha dado pruebas suficientes en esta etapa de su incapacidad estructural para resolver las graves contradicciones que tiene como los conflictos económicos y sociales y poder garantizar el desarrollo y la supervivencia de franjas muy importantes de la población mundial.
La fase expansiva del capitalismo mundial a través de la reconocida globalización parece que va a decaer inexorablemente más allá de algunos signos parciales y contradictorios de recuperación, sobre todo en la economía de los EE.UU.. Pero hay un factor del cual no habíamos hablado que es el endeudamiento, tanto público como privado. El endeudamiento de los EE.UU. supera el 100% de su PBI, en algunos casos graves como el de Japón supera el 240%, en el caso de España es el 110/115%. Ese tema es gravísimo y va a conspirar en contra de cualquier recuperación posible del sistema.
M.H.: Nosotros vamos por ese camino.
A.W.: La Argentina se ha agregado a este proceso porque en los últimos años los países que más se endeudaban eran Turquía, Brasil y México; pero la Argentina se ha sumado y el nivel de endeudamiento está llegando al 100% del PBI que, por otro lado, ha caído bastante. De manera que el incremento del capital ficticio, la súper explotación de la fuerza de trabajo, y también hay que decir que la OIT informó que en 2016 ya había 1.200 millones de desocupados en el mundo. Esto hace suponer que el capitalismo ha encontrado límites que le va a costar mucho superar, porque en la actualidad continúa habiendo una súper producción y sobre acumulación de mercancías que es la consecuencia del capital a exceder las proporciones de producción. Y los que sufren estas restricciones son los asalariados del mundo entero.
M.H.: Recordábamos a Rosa Luxemburgo a 100 años de su asesinato, aquella famosa frase “Socialismo o barbarie” pero también recordaba que Ernest Mandel, alguna vez supo hablar de “Socialismo o muerte”. ¿Qué nos depara este mundo conducido por el capital ficticio?
A.W.: Lo único que va a producir y va a deparar es cada vez más pobreza, más exclusión y desigualdad, que creo es uno de los temas más importantes y del que poco se habla.
Como dije al principio el sistema parece no encontrar solución, pero tampoco sé si tiene interés en encontrarla. Al sistema lo único que le interesa es maximizar la tasa de ganancia bajo cualquier condición social que haya por delante. De manera que si encima se encuentra operando en medio de una crisis sistémica, la perspectiva es más grave y compleja en la medida que no se revierta esta situación.
M.H.: Alberto Wiñazky, economista, miembro del Consejo de redacción de la revista Herramienta, colaborador de Realidad Económica, militante de izquierda desde su juventud. En 1961 como representante del Centro de estudiantes de Derecho de la Universidad de Buenos Aires viajó a Punta del Este para reunirse con el comandante Ernesto Che Guevara. En los ´70 en plena dictadura se unió al Partido Socialista de los Trabajadores en la clandestinidad, después de la guerra de Malvinas fue parte del equipo que legalizó al Movimiento al Socialismo, integrando posteriormente la redacción de su periódico. Ha publicado en la revista Herramienta “El bloque de poder en la Argentina y el proceso inflacionario” y “Los tratados de libre comercio”. En la página web de la revista se publicó un adelanto de La crisis mundial capitalista y el capital ficticio libro que recomiendo.
 
Reparemos que los gobiernos progresistas surgen a consecuencia de las rebeliones o movilizaciones antineoliberales de los pueblos. Sin embargo, todos les volvieron la espalda después de desorganizarlos e inculcarles conciliación de clases. Porque el progresismo y la socialdemocracia promueven el capitalismo. Razones de este nefasto papel en la historia de los pueblos planetarios podemos hallarlas en:
 

La izquierda latinoamericana y
sus sueños de grandeza en el poder
19 de abril de 2019
 

Por Mauricio R. Alfaro (Rebelión)
Introducción
En este ensayo pondremos en el centro de nuestra reflexión, el analisis de un movimiento popular que, desde abajo y a través de la acción directa, supo cambiar la correlación de fuerzas en conflicto en la región. Y con ello, abrir nuevos espacios políticos que prepararon el terreno para el arribo al poder de lo que se dio en llamar: la Nueva Izquierda Regional en el Poder (NIRP).
Planteadas así las cosas, veamos entonces en un primer momento cómo y de qué manera el movimiento popular con sus luchas llevo al poder a la NIRP. Y en un segundo momento, veamos cómo y de qué manera, en una mutación de las cosas, toda una tendencia de izquierda, al fin, haría realidad: Sus sueños de grandeza en el poder.
Los pueblos en lucha y su alianza con la nueva izquierda regional
Hubo un tiempo en que las derrotas sucesivas de la izquierda mundial y regional, no tardaron en suscitar toda una tendencia analítica que vio, en ellas, la prueba que las utopías de izquierda habían sido, una a una, por la historia misma, desarmadas (1). Hechos que esos ideólogos, sin tardar, celebraron como el comienzo de una nueva era democrática; que, progresivamente, a los pueblos, les abriría nuevos senderos de libertad y prosperidad.
Y con el fin de poner a la región latinoamericana en sintonía con las nuevas dinámicas mundiales, unos teóricos de esa tendencia idearon promover: Las Transiciones democráticas en América latina (2); que, en principio, a la región, en un movimiento ascendente, la haría transitar ordenadamente, pacíficamente, de las dictaduras militares a la democracia. Pero un problema mayor se les planteaba puesto que, en una región tan conflictiva como la latinoamericana, ese tránsito de un estado a otro: ¿Cómo concretizarlo?
Según los promotores de las transiciones democráticas, el tránsito de un estado dictatorial a la democracia, sobre todo, pasaba por fijar las reglas del debate político al interior de los pactos políticos regionales. Algo que, fundamentalmente, exigía que las fuerzas en conflicto evitaran temas que, de una forma u otra, podían obstaculizar los buenos acuerdos. Y en sintonía con esta premisa, los ideólogos de esa tendencia, a la izquierda regional de tipo tradicional, le aconsejaban que dejara atrás sus dogmas, sus radicalismos, para así bien pensante, es decir: sin emociones fuertes y sin sus interminables tentaciones del todo o nada, adaptarse de buena forma a los procesos democráticos en curso, en esta parte del mundo.
Pero un hecho se volvía, cada vez, más intolerable. Puesto que bajo el velo discursivo de la tolerancia, del dialogo y la negociación y todas las promesas democráticas juntas, en una sucesión de las cosas, un modelo único de contenido neoliberal se implantaba, sin oposición real alguna, a lo largo y ancho de la región. El impacto inmediato de ese triunfo neoliberal sería que toda reforma; que toda aspiración para mejorar, en términos reales, las condiciones existenciales de los pueblos, serían, una a una, radicalmente, excluidas de la agenda política regional.
Toda dinámica de cambio tenía entonces que forjarse, necesariamente, desde el exterior de las estructuras dominantes. Misión que, con mucho heroísmo, el movimiento popular latinoamericano habría de asumir. Puesto que fue él el que, en su momento, desde abajo y a través de la acción directa, al neoliberalismo triunfante le habría asestado sus primeras grandes derrotas.
Pero un hecho se repetía, una y otra vez: el movimiento popular -a pesar de sus protestas, huelgas y sus insurrecciones- no lograba articular, concretizar una alternativa de poder. Hasta que, en un movimiento ascendente, un Chávez, un Evo, un Correa iban despuntando en el horizonte político regional. Los cuales reflejando las aspiraciones populares que exigían cambios no sólo de forma sino que de contenido, el primero forjó la propuesta de la Revolución Bolivariana; el segundo ideó la propuesta de la Revolución Democrática Cultural; y el tercero impulsó la propuesta de la Revolución Ciudadana.
Y así, de Revolución en Revolución todo hacía creer que, esta vez, las circunstancias históricas habían preparado las condiciones para forjar, en América latina, un nuevo Contrato Social fundado en una amplia alianza entre el movimiento popular y sus dirigentes. El optimismo se daba cita en la región entera. Puesto que los pueblos creían que, esta vez, ellos marchaban, victoriosamente, hacia nuevos horizontes de igualdad, fraternidad y progreso social.
¿En América latina, con la izquierda en el poder, es que los pueblos realmente marchaban hacia nuevos horizontes de progreso o, al contrario de lo esperado, ellos, progresivamente, irían descubriendo toda una tendencia de izquierda en el poder, que, con sus acciones, no haría otra cosa que fabricar: una nueva desilusión? Diríamos que la tendencia dominante sería la segunda. Algo que tratamos de explicar, como sigue.
La izquierda regional y sus sueños de grandeza en el poder
Diríamos entonces que fue en América latina que la dominación neoliberal de alcance mundial había experimentado sus primeras grandes derrotas. El todo gracias a un esfuerzo colectivo que, en el calor mismo de la lucha, forjaría todo un amplio movimiento que, cambiando el rumbo de las cosas, haría, al fin girar, casi a la región entera, hacia a la izquierda. Hecho histórico que, para concretizarse, al movimiento popular le exigió toda una movilización permanente con la cual esos pueblos, militantemente, imponían nuevas constituyentes; ellos se oponían y hacían fracasar golpes de Estado; etc.
Pero ocurriría que, en el movimiento mismo de las cosas, un cambio muy significativo se iba a operar. Puesto que a la dinámica que iba de abajo hacia arriba otra, que, esta vez, iría de arriba hacia abajo la sustituiría. Tendríamos así que, en el calor mismo de las luchas, los procesos políticos pasarían del movimiento popular-Chávez a un Chávez y el chavismo; del movimiento popular-Evo a un Evo y el evismo; y las otras mutaciones más.
Valoramos que el impacto inmediato de esas mutaciones sería que, los pueblos en lucha, prácticamente, devenían la extensión -pasiva- del Líder carismático. O sea, de lo que se dio en llamar: el Chavismo, el Evismo y las otras mutaciones que cobraban vigencia en la región. Lo cual se repercutiría en el hecho que los cambios en curso perderían su aura de contenido popular. Para pasar a verse, a sentirse cómo en algo dado desde las alturas del poder. Cómo en algo dado gracias a la buena voluntad; gracias al amor del Líder por sus pueblos. Hechos que, en otros términos, Raúl Zibechi (3) los confirma en la forma siguiente:
“Los dirigentes son importantes... Pero los cambios, la historia, plantea Zibechi, los hacen los pueblos. Por eso resulta un retroceso en el pensamiento crítico que se oculte la acción popular y se ensalce exclusivamente el papel de los líderes. Días después de la derrota de la re-relección en el referendo, el vicepresidente de Bolivia dijo: Si se va, ¿quién va a protegernos?, ¿quién va a cuidarnos? Vamos a quedar como huérfanos si se va Evo. Sin padre, sin madre, así vamos a quedar si se va Evo (Página Siete, 28/2/16).
La frase, continua Zibechi, fue pronunciada en una pequeña localidad del departamento de Oruro, durante la entrega de viviendas a pobladores aymaras. Podría haber dicho que fue gracias a la lucha histórica de los indígenas que se pudieron construir viviendas dignas y que Evo forma parte de esa tradición de resistencia y lucha. Lo que hizo fue lo contrario: presentar a los pueblos como niños huérfanos, objetos sin otra capacidad que seguir al sujeto/líder. Desde el punto de vista de la emancipación, un verdadero desatino”.
Y pasando del sur al centro de la región, José María Tojeira (4) ex-rector de la Universidad Centroamericana de El Salvador (UCA), observa y plantea lo siguiente:
“(En El Salvador, observa el analista), el nombre de (los) verdaderos héroes de la paz, junto con el recuerdo de las víctimas que les dieron fuerza y el impulso, suele aparecer silenciado en los aniversarios de paz. El culto a los firmantes, a sus dificultades, buenos sentimientos, capacidad de dialogo, sustituye con frecuencia esa historia de lucha por la paz durante los once años de guerra que es una auténtica epopeya de los sentimientos más llenos de humanidad y confianza en lo humano.
Los firmantes representan la nueva situación de paz…Pero en la medida en que asuman el papel de los nuevos vencedores y líderes de la historia… tergiversan y ocultan una historia mucho más rica que la que se puede visualizar en sus personas”.
Como firmantes de la paz, el autor hace referencia a la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). En donde el FMLN institucionalizado, lejos ya de la etapa heroica revolucionaria del movimiento popular, no tardó en caer bajo el control de una élite de izquierda que, ahora, junto a la élite de derecha se ven, se celebran, se descubren, según el autor citado, como los “nuevos vencedores y líderes de la historia”.
Creemos que para pensar de una mejor forma lo que entendemos como el Cambio de dirección al interior de los procesos políticos en América latina, los autores citados nos dan una buena idea general. Dinámica que diríamos claramente muestra cómo y en qué forma la parte activa de la historia pasaría de los pueblos en lucha al Líder o a los líderes.
Y es cuando el movimiento de las cosas las visualizamos en esa perspectiva que realizamos que con el Chávez y el chavismo; que con el Evo y el evismo; que con el Lula y el lulismo; y las otras mutaciones más, los pueblos en lucha en lugar de orientarse hacia nuevos escenarios des alienantes de la acción política, no tardaron en caer, una vez más, en un nuevo estado de dependencia-alienación. Estado en donde el Líder o los líderes, a los pueblos, desde la altura de su poder, con sus palabras, con sus gestos, les señalarían el camino a seguir para así llegar: A la tierra prometida.
Pero entonces: ¿Cómo se explica que esos líderes (o sea, los amigos del pueblo) que, antes, con tanto ardor militante, daban lecciones de autonomía, de liberación de los pueblos, de democracia participativa después, sin inmutarse, sin ruborizarse, acepten, como algo tan natural, ser elevados al rango de: Los ungidos por el poder político?
Nos parece que ese antes y ese después ejemplifican muy bien las dos fases del movimiento popular regional del cual nos ocupamos en este ensayo. En donde la primera haría referencia a la fase horizontal de los pueblos en lucha. Momento crucial caracterizado por un movimiento de movimientos que fundados en la acción directa, desde abajo, en oleadas sucesivas le asestaría, como más arriba lo planteamos, sus primeras grandes derrotas al neoliberalismo triunfante en la región.
En esa dinámica de las cosas, la segunda fase, por su parte, haría referencia a aquel momento en que el movimiento popular habría mutado de la fase horizontal a la fase vertical. Fase vertical que fundaría su poder en algo que creemos podríamos llamar: La burocracia-estratificada del poder; que se estructuraría alrededor de la figura del Líder o de los líderes (como en el caso salvadoreño). Ante este hecho nos preguntamos: ¿Para los pueblos en lucha, esta nueva reconfiguración del poder representa un progreso o, al contrario, todo un proceso regresivo?
Es claro que siguiendo la línea de desarrollo expuesta en este ensayo, nuestra respuesta, la situaríamos en la segunda perspectiva. A saber, que, para nosotros, la reestructuración del poder alrededor de la figura de Líder o de los líderes representa más bien un retroceso que un avance para los pueblos en lucha. Hecho que, según nuestro analisis, se habria activado cuando los dirigentes y sus allegados fueron elevados o se auto-elevaron a un rango elitista de los procesos políticos regionales. Lo que, como planteado igualmente más arriba, habría dado lugar al hecho que la parte activa de la historia no serían más los pueblos en lucha sino que los líderes.
Creemos que, en sus comienzos, los pueblos tenían plena confianza en esa `mutación de las cosas. Puesto que era la izquierda en el poder, es decir, su representante. Y, por lo tanto, la llamada a hacer la Otra Política por la cual ellos y ellas habían tanto luchado. Pero sin tardar, en una eterna repetición de las cosas, lo que, en realidad, iba ocurriendo era que la NIRP, jugando ya su propio juego de realizar cambios en la continuidad, se daba la tarea de insertarse al mercado mundial, con un modelo económico fundado en el siglo XIX! (5)
En concreto diríamos entonces que sí el contenido de los tan esperados cambios estructurales de los procesos en curso se perdía en la bruma de la Historia. La forma se mantenía muy vivaz. Puesto que los discursos anti-imperialistas, anti-neocoloniales, anti-oligárquicos se ponían, con nuevos brillos, en boga. Lo que muchos intelectuales y militantes de izquierda no tardaron en celebrar como la prueba que, con la NIRP, la América latina estaba, prácticamente, dirigiéndose hacia su segunda independencia (6).
Pero la contradicción entre la forma y el contenido no solo iba dejando ver claramente que, a nivel económico, nada esencial estaba ocurriendo sino que también, en su propio movimiento, ella iría mostrando otro de sus lados oscuros. Hecho que se revelaría cuando unos militantes, en su propia dinámica, irían revelando no ser otra cosa que la negación misma de la etapa heroica del movimiento popular latinoamericano.
Y es Frei Betto (7), quien nos da unas pistas para valorar cómo y en qué forma ese tipo de izquierdista enterraba un pasado memorable de la izquierda regional, para pasar a ser un político más en el espacio político regional. Lo que sigue lo confirma:
“El izquierdista… (anota Frei Betto) se llena la boca con dogmas y venera a un líder… adora las categorías académicas de la izquierda, pero… no soporta el tufo del pueblo. Para él, pueblo… sólo le parece concreto a la hora de acumular votos…. Pasadas las elecciones, adiós que te vi y ¡hasta la contienda siguiente! Después el izquierdista cambia de amistades y de caprichos…Si lo busca un compañero de los viejos tiempos, despista, no atiende… Ahora todos sus pasos se mueven, con quirúrgica precisión, por la senda hacia el poder.
Me acordé de esta caracterización (comenta el autor) porque, hace unos días, encontré en una reunión a un antiguo compañero de los movimientos populares, cómplice en la lucha contra la dictadura… Me dieron ganas de reír delante de dicho compañero que, antes, hubiera hecho al Che Guevara sentirse un pequeño burgués, de tan grande como era su fervor revolucionario. Me contuve para no ser indelicado con dicho ridículo personaje, de cabellos engominados, traje fino, zapatos como para calzar ángeles”.
Tenemos así que, mientras los pueblos, de manera desigual, luchaban heroicamente por parar golpes de Estado; luchaban para instituir Nuevas Constituyentes y otras tantas luchas más, simultáneamente, casi sin tardar, en el horizonte político regional iba descollando ese edulcorado izquierdista “de cabellos engominados, traje fino, zapatos como para calzar ángeles”. O sea, un tipo de izquierdista que, sin transición alguna, ya en el poder, pasando del militantismo al oportunismo, optó simplemente por vivir en el “mejor de los mundos”. Personaje, en fin, que, según nuestra visión de las cosas, muestra cómo y en qué forma la historia de los pueblos, puede, fácilmente, pasar de la tragedia a una, humillante, comedia.
Y sí el ritmo de las cosas las planteamos en esos términos generales, es porque todo parece indicar que, ese personaje del cual se ocupa Frei Betto, no es un caso aislado sino que: La parte activa de toda una tendencia de la izquierda en el poder. Algo que, con la ayuda de unas citaciones, corroboraremos como sigue.
Pero antes de ver a esa tendencia de izquierda mutando de piel para así, al fin, vivir sus tan ansiados sueños de grandeza en el poder. Detengámonos, por un instante, ante lo que llamamos: Un momento trágico en la historia de los pueblos de la América latina.
Adiós muchachos: breve historia del FMLN histórico y su trágico fin (8)
“A sus 24 años, Daniel (recientemente fallecido) no solo vivió en carne propia la desmovilización; también colaboró en 1992 a desmovilizar a casi 500 de sus compañeros de Nueva Granada, Usulután. Dejó de empuñar su fusil y pasó a extender sus manos para desmovilizar a sus compañeros y entregarles “una piocha, una pala, una cama como de medio metro, una cuma y un azadón” a los que un día fueron sus “compas” en el campo de batalla. “Es triste cuando dicen: ‘la guerra se acabó, váyase para su casa’. Es triste porque uno no tiene cómo subsistir”, fueron las palabras que dijo en enero de este año en una entrevista a Diario El Mundo”.
Revelación # 1: Una élite de izquierda en el poder viviendo su -repugnante- comedia (9)
“Yo digo los que andan manejándose en camionetas (el entrevistado hace aquí referencia a los funcionarios del FMNL en el poder) que, aunque las da la institución, son cosas que la gente no acepta. A nosotros no nos lo admiten; se lo admiten al de derecha o les vale un comino. Tengo compañeros que me dicen que hay un contraste cuando el presidente de la República hace el Festival del Buen Vivir y llegan todos los funcionarios y queda la línea de camionetones bonitos. Me dice este amigo que anda ahí entre la gente, y que le toca esperar a que el funcionario que cuida salga del festival, que los comentarios son negativos, que la gente mira una distancia abismal entre ese comportamiento y ellos, sobre todo, muchos compañeros que son excombatientes que quieren acercarse a saludar y ya no los saludan, ya agarran el celular (toma el celular y se lo pone en la oreja, como emulando una llamada) para alejarse con un poco de respeto (el subrayado es nuestro)”.
Revelación # 2 Una élite de izquierda en el poder luciendo su nueva piel (10)
En una entrevista Churi, un periodista uruguayo le plantea a James Petras, lo que sigue:
“Yo quería decirte en un análisis muy breve que se reduce en una frase, que en 50 años de periodismo he venido a aprender que aquí en Uruguay, los grandes dirigentes de izquierda no eran otra cosa que gentes que querían estar un día gozando de los privilegios que tenían los integrantes de los partidos tradicionales que habían gobernado hasta entonces. Esa sería la síntesis que podría hacer de mi país en este momento…
Revelación #4 La élite de izquierda en el poder en su submundo (11)
Los funcionarios de izquierda, comenta James Petras, imposibilitados de ascender mediante la participación en los sectores agro-minerales “cerrados”, controlados por las multinacionales, recurrieron a la corrupción del Estado, extrayendo “comisiones” como intermediarios para las multinacionales, o simplemente fugándose con fondos públicos asignados para proyectos locales sanitarios, educativos o de infraestructuras.
(Siendo así como) los líderes populares, elegidos en repetidas ocasiones, apunta Petras, empezaron a verse implicados, o al menos cómplices, en la aceptación de sobornos. (Ante esto, el desencanto popular se apodero del electorado, marcando con ello)… el ocaso de los ídolos. La izquierda perdió elecciones por toda la región."
Conclusión
Ante lo anotado, plantearíamos que los sectores populares llevaron a la nueva izquierda regional al poder para que ella emprendiera una misión de alto contenido histórico. La cual, según nuestra visión de las cosas, idealmente, tenía que haberse orientado hacia la creación de las estructuras necesarias para, al fin, dignificar, de manera permanente, la vida de los pueblos. Pero, como en este ensayo hemos tratado de demostrarlo, lo que realmente ocurrió fue que al interior de la NIRP se incubó toda una tendencia de izquierda que hizo del poder todo un fetiche. Al cual, postrada ante él y dando sus principios e ideales como ofrenda, ella le pedía poder y más poder. Para así, al fin, vivir, disfrutar sus tan ansiados: Sueños de grandeza en el poder. Hechos de privilegios de toda clase: viajes, secretarias, coches, chofer, celulares, vivir en zonas selectas y un largo etc. Y todo pagado por el contribuyente, como nos lo recuerda Frei Betto (12).
Diríamos entonces que detectamos que, una de las causas que destruyeron los sueños, la moral progresista de los pueblos en lucha de la América latina, habría sido esa tendencia de izquierda enquistada en el poder. Entonces, como extrañarse que, ante el cúmulo de desmanes fabricados por ella misma, veamos a algunos de sus miembros cabizbajos, en puntillas yendo por la puerta oscura de la historia. Y en casos extremos, a algunos de ellos, no los vemos saliendo por esa puerta sino que… hacia la cárcel.
En fin, diríamos que esa tendencia de izquierda en el poder, al final de un ciclo, no hizo otra cosa que hacer brillar: Toda la grandeza de su miseria existencial. Lo que haría de ella, de una forma u otra, un eslabón más de todo un dispositivo histórico; que, por más de cinco siglos, unas élites económicas, políticas y socio-culturales se encargaron de activar. Hasta hacer caer a la América latina, desde una perspectiva estructural, en lo que es, es decir: una región dependiente, sub-desarrollada. Y, por lo tanto: Inviable para sus mayorías empobrecidas.
Referencias
Jorge Castañeda (1996) (1) L’utopie désarmée : l’Amérique latine après la guerre froide. Paris : Éditions B. Grasset
Mauricio R. Alfaro (2007) (2) Crise des transitions démocratiques en Amérique Latine: le cas du Salvador. Les Éditions du CIDIHCA, Québec, Canada.
Raúl Zibechi (3), El caudillismo es cultura de derecha http://www.rebelion.org/noticia.php?id=209705
José María Tojeira (2012) (4), Los Acuerdos de Paz: una revisión de sus 20 años. Eca, Volumen 67 No 72. Universidad Centro-americana de El Salvador (UCA).
Mauricio R. Alfaro (5), Los cuervos y los buitres de Emir Sader http://www.rebelion.org/noticia.php?id=143265
Mauricio R. Alfaro (6), La izquierda latino-americana en el poder: ¿Cuál izquierda? http://www.rebelion.org/noticia.php?id=102351
Frey Betto (7), Cómo derechizar a un izquierdista http://www.rebelion.org/noticia.php?id=155955
Diario El Mundo, (8) Fallece veterano de guerra del FMLN histórico, Daniel Hernández http://elmundo.sv/fallece-veterano-de-guerra-del-fmln-historico-daniel-hernandez/
Gabriel Labrador- Sergio Arauz (9), “Que Nayib goce de estos niveles de popularidad es responsabilidad nuestra”https://elfaro.net/es/201803/el_salvador/21651/%E2%80%9CQue-Nayib-goce-de-estos-niveles-de-popularidad-es-responsabilidad-nuestra%E2%80%9D.htm
James Petras (10) La postura militarista de EEUU es un peligro para todo el continente https://www.aporrea.org/internacionales/n148164.html
James Petras, (11) El ocaso de los ídolos: Ascensión y caída de la izquierda personalista en Latinoamérica https://www.rebelion.org/noticia.php?id=209784
Frei Betto, (12) La mosca azul https://www.voltairenet.org/article136838.html

Necesitamos salir de esas políticas e ideologías contrarias a los intereses de los diversos de abajo sin fronteras para:
Hablar de socialismo
18 de abril de 2019
 
Por Miguel Alejandro Haves (Rebelión)
En tiempos y lugares donde se puede ver las diferentes caras del sistema dominante: el llamado capitalismo de rostro humano, el capitalismo subdesarrollado y otros capitalismos que pretenden con nombre de otra cosa no pasar por tal, están creadas las condiciones para que al tomar como rasgos del sistema a sus peores expresiones, se piense en la posibilidad de una sociedad mejor. Y ciertamente, el mundo que tenemos no es una fluctuación ni una casualidad, es el que tendencialmente se genera, y un mundo menos polarizado, implicaría cambiar la lógica de éste.

 
La salida casi unánime a este capitalismo que domina, es el socialismo. Sin hacer distinción, y dado lo abarcador que puede ser el socialismo, la pregunta que propongo es, ¿de qué hablamos cuando hablamos de socialismo?


Cuando se mira la figura de Marx, se identifica que éste fue un teórico del capitalismo. Se aprecia, como su objetivo desde el punto de vista teórico, su problema de investigación, era explicar el capitalismo –siempre mirando hacia su transformación, claro-. Por eso vemos un Marx que escribe El Capital, y despliega en él todo su conocimiento sobre el sistema. Luego de ello, cada vez que menciona el capitalismo, lo hace con mucha propiedad: conoce el sistema al cual se está refiriendo. Lo puede explicar, exponer, a partir de que logró desentrañar su lógica, dígase, sus relaciones esenciales, y cuál era su forma.

Con ello, nos daba una importante lección. Superaba a todos aquellos contemporáneos suyos, que cuestionaban el capitalismo, pero ninguno había logrado decir, qué era éste esencialmente, en una exposición ampliada teórica que lo mostrara. Todos aquellos, no dejaban de hablar de algo, que era más un resultado de un reflejo inmediato, que un conocimiento profundo.

Así Marx repetía las hazañas teóricas de Hegel. Aquel había advertido, que asumir un objeto de estudio de antemano, era asumir en él ciertos rasgos que condicionarían el conocimiento sobre este. Por eso, rechazó incluso, el ser como el objeto del pensamiento, ya que después de todo era algo que se tomaba de antes. Como respuesta, la propuesta era ir construyendo el objeto teórico, y con ello, el conocimiento sobre dicho objeto –porque la propia construcción del objeto, es el conocimiento sobre este-.

Por eso Marx, no se creyó cuentos sobre el capitalismo, que confundían lo que sería valor con plusvalor, mercado con capitalismo. Construyó su conocimiento sobre el modo de producir de la sociedad. Edificó las lógicas de este, estableciendo su sistema de tendencias, de estabilidades, de contradicciones. 

Sin embargo, ¿qué se ha hecho con el socialismo?, es decir, ¿de qué socialismo se habla? Contrario a toda dialéctica, predomina hoy un uso de antemano, apriorístico, en el imaginario de mucho pensamiento revolucionario, a la hora de hablar del socialismo. Pareciera que se regresa a los paradigmas de designar una sociedad que no se conoce, que no se tiene estudiada.

Con ello, la lucha política y todos los modos en los que esta se expande, están permeados por una concepción no elaborada del socialismo. No hacemos referencia aquí a que no se piense en este, pero lo cierto es que sobre él recae todo un deber ser -todo un listado de cualidades de su deber ser-. ¿Y es el listado de esas cualidades sobre el socialismo, conocimiento sobre este? No, solo es saber de antemano, un deseo más bien.

Un pensamiento sobre socialismo, implicaría desarrollar toda una idea a su alrededor, como un sistema. Pero no como la cuestionada en las líneas anteriores –solo cualidades del deber ser-, sino uno que explique orgánicamente cómo sería ese sistema, cómo serían las lógicas de reproducción social, es decir, como serían las formas de esa sociedad de organizarse, que se correspondan con la sociedad que se desea en el socialismo. Aun así, a pesar de elaborar un sistema de ideas sobre el socialismo, que plantee un deber ser de la organización social, esta no se conecta con el mundo que se tiene, o al menos, es necesario que lo haga.

Es por eso, igual que como sugiere la dialéctica, de realizar la hermenéutica de su objeto de estudio para irlo levantando en la medida que se aprende; el  estudio del socialismo no empieza  en el propio socialismo, en la construcción del socialismo, sino en la construcción de un objeto en movimiento, por tanto, se trata de hacer la hermenéutica del socialismo, que comienza en el capitalismo. 

Solo desde ahí, de armar la idea de un socialismo como expresión del desarrollo del capitalismo, se puede conocer a dicho sistema. Ello implicaría dominar toda la lógica del capital, por tanto, de cómo se articula su dinámica de producción como paso indispensable. Así, la idea del socialismo, lejos de ser un punto de partida para el pensamiento, debe ser un resultado de un profundo análisis del desenvolviendo del capitalismo.

Dicha relación entre capitalismo y socialismo como partes de ser uno evolución del otro, hacen que uno conlleve al otro. Por eso, una idea del socialismo tomada de inicio, determinará la visión que se tiene del capitalismo también, es decir, del capitalismo en el que vive el mundo. Se caería en la vieja práctica de fijar una meta que condicionará el punto del que se parte para esta.

Es por eso, que la sugerencia que hago, es a conocer el capitalismo, a estudiarlo bien. Que de este, emane la idea de un socialismo, no como un deber ser, sino como el tránsito al que se pudiera llegar de este sociedad a una más justa, y donde el camino hacia hacer orgánico ese nuevo sistema esté señalado, de ser posible. Entonces, hablemos de capitalismo, y de cómo deviene este. Tal vez así, estemos más cerca cuando hablemos de socialismo, de hablar de socialismo.

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