Está dirigido a destruir la
Naturaleza y
a manipular las mentes a gran
escala
sólo para mayor poder de les
opresores.
Los pueblos originarios nos ayudan a que
podamos orientar indagaciones sobre cambios radicales en nuestras relaciones con
la Madre Tierra, en nuestra sociedades y en nuestro trabajo.
Apreciemos este último en:
Científicos reconocen que tierras en
manos indígenas frenan crisis climática
18 de agosto de
2019
El informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC) presentado el 8 de agosto reconoce, por primera vez, el papel crucial de los pueblos indígenas y las comunidades locales en la preservación de los ecosistemas y la prevención de la deforestación. «Finalmente, los mejores científicos del mundo reconocen lo que siempre hemos sabido. Nosotros, los pueblos indígenas y las comunidades locales, desempeñamos un papel fundamental en la administración y salvaguarda de las tierras y bosques del mundo. Nuestro conocimiento tradicional y manejo sostenible de las tierras y bosques del mundo son clave para reducir las emisiones globales con el fin de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados para el año 2030», respondieron los pueblos indígenas y las comunidades locales de 42 países.
Por Servindi.
Así lo enfatiza Alain Frechette,
director de Análisis Estratégico y Compromiso Global, de la Iniciativa para
los Derechos y Recursos (RRI, según sus siglas en inglés), y quien tiene más de
25 años de servicio en gestión de recursos naturales, conservación de la
biodiversidad y cambio climático.
Cabe destacar que Alain inició
su carrera en agencias estatales y provinciales de bosques y áreas protegidas en
los Estados Unidos y Canadá antes de hacer consultorías estratégicas con
organizaciones multilaterales, agencias de desarrollo y ONG como la UICN, el
IDRC, el Banco Mundial e instituciones de las Naciones Unidas en África, Asia,
Europa y la América Latina.
A continuación reproducimos
unas reflexiones de Alain Frechette y enseguida la declaración con motivo del
informe.
Una declaración de los
pueblos indígenas y las comunidades locales sobre el Informe especial del IPCC
sobre el cambio climático y la tierra
Por Alain Frechette
Hemos recibido muchas noticias
nefastas sobre el clima. El año pasado, el Grupo Intergubernamental de Expertos
sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC) nos advirtió que tenemos 12 años para
prevenir los peores efectos del cambio climático. Los científicos ahora
advierten que la infraestructura de políticas para alinearnos con estos
objetivos debe estar establecida para el 2020, en un momento en que demasiados
líderes mundiales parecen no estar dispuestos a tomar medidas.
El informe de hoy del IPCC es un crítico recordatorio por parte de los principales científicos del mundo de que ya existe una solución efectiva a esta crisis: reconocer los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales que han cuidado los bosques del mundo por generaciones.
Por primera vez, el informe del
IPCC hace referencia al papel crucial que desempeñan los pueblos indígenas y las
comunidades locales del mundo en la preservación de los ecosistemas y la
prevención de la deforestación, ambos vitales para la lucha global para combatir
el cambio climático.
Hemos visto la contundente
evidencia de esto durante años, y la comunidad política ya no puede darse el
lujo de retrasar la acción para reconocer los derechos de tierras comunitarios a
la tierra para asegurar nuestro futuro colectivo.
En respuesta al informe, las
organizaciones y redes indígenas y comunitarias, que representan a 42 países que
abarcan 1,6 mil millones de hectáreas de bosques, incluido el 76 por ciento de
los bosques tropicales del mundo, emitieron un comunicado. Su declaración
resalta la ciencia que respalda lo que se ha sabido desde siempre y concluye con
recomendaciones concretas para los tomadores de decisiones.
IPCC está de acuerdo
con los pueblos indígenas y las comunidades locales* sobre el cambio climático
Declaración de los pueblos
indígenas y las comunidades locales de 42 países, más de 1.600 millones de
hectáreas de tierras manejadas por los pueblos indígenas y comunidades locales y
el 76 % de los bosques tropicales del mundo, sobre el Informe Especial sobre el
Cambio Climático y la Tierra del IPCC.
Finalmente, los mejores
científicos del mundo reconocen lo que siempre hemos sabido.
Nosotros, los pueblos indígenas
y las comunidades locales, desempeñamos un papel fundamental en la
administración y salvaguarda de las tierras y bosques del mundo. Por primera
vez, el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (International Panel on Climate Change, IPCC) publicado hoy reconoce
que fortalecer nuestros derechos es una solución crítica a la crisis climática.
El informe deja en claro que
reconocer los derechos de los pueblos indígenas, las comunidades locales y las
mujeres dentro de esos grupos en todo el mundo es una solución climática
escalable, y que todos los actores deben hacernos socios en las medidas a favor
de la protección climática.
Nuestro
conocimiento tradicional y manejo sostenible de las tierras y bosques del mundo
son clave para reducir las emisiones globales con el fin de limitar el aumento
de la temperatura global a 1,5 grados para el año 2030. Hemos cuidado nuestras
tierras y bosques, y la biodiversidad que contienen, durante generaciones. Con
el apoyo apropiado, podemos seguir haciéndolo para las próximas generaciones.
Tal como reconoce ahora el
IPCC, un cuerpo sustancial y cada vez más extenso de literatura científica
demuestra nuestra función crítica como guardianes de la tierra y los bosques del
mundo. Esto es lo que muestra la evidencia:
1. Los derechos comunitarios
seguros sobre la tierra y los recursos son fundamentales para una gestión
sostenible y para la conservación eficaz de los bosques.[i] Los bosques de
propiedad legítima o designados para ser usados por los pueblos indígenas y las
comunidades locales están vinculados con:
-
Menores índices de deforestación y degradación forestal.[ii]
-
Menor conflicto, apropiación ilegal y cambio en el uso de la tierra a gran escala / cobertura del suelo.[iii]
-
Menor cantidad de emisiones de carbono y mayor almacenamiento de carbono.[iv]
-
Mayor inversión en actividades para el mantenimiento de los bosques.[v]
-
Mejor conservación de los bosques y la biodiversidad.[vi]
-
Medidas de restauración forestal más equitativas y sostenibles.[vii]
-
Más beneficios para más personas.[viii]
-
Mejores resultados a nivel social, ambiental y económico en general, que en los bosques administrados por entidades públicas o privadas, incluyendo áreas protegidas.[ix]
2. Manejamos al menos un 22 %
(218 gigatoneladas) del carbono total que se encuentra en los bosques tropicales
y subtropicales (incluyendo tanto fuentes superficiales como subterráneas).
Al menos un tercio de este
carbono —y probablemente mucho más— está en áreas donde no tenemos formalmente
reconocidos nuestros derechos sobre la tierra. La falta de reconocimiento legal
de nuestros derechos deja a nuestros bosques vulnerables frente a proyectos
ambientalmente destructivos que devastan bosques y liberan enormes cantidades de
carbono a la atmósfera.[x]
El reconocimiento legal de
nuestros derechos a la tierra y el apoyo a nuestras iniciativas es fundamental
para el éxito de las medidas globales destinadas a mitigar el cambio
climático.[xi]
3. Las tierras de los pueblos
indígenas se entrecruzan con aproximadamente un 40 % de todas las áreas
protegidas y más de un 65 % de las tierras más remotas y menos habitadas del
mundo.[xii]
La protección de los derechos
de las comunidades sobre las tierras que manejan consuetudinariamente es
fundamental para proteger la biodiversidad del mundo, conservar los ecosistemas
amenazados[xiii] y restaurar las tierras degradadas.[xiv]
-
Los pueblos indígenas y las comunidades locales son tan eficaces —y a menudo mejores— para proteger la biodiversidad como las áreas protegidas controladas por el estado.[xv]
-
La diversidad cultural y la diversidad biológica están fuertemente integradas: los derechos seguros a la tierra son fundamentales para nuestro manejo sostenible de la naturaleza[xvi], y el mantenimiento de nuestros sistemas de conocimiento tradicionales es esencial para conservar la biodiversidad [xvii] y la gobernanza ambiental eficaz en general.[xviii]
4. La libertad de
autogobernarnos, apalancar nuestro conocimiento tradicional y adaptarnos a
nuestras circunstancias cambiantes es esencial para lograr un futuro más
sostenible y resistente al clima[xix]—en particular a través del liderazgo de
las mujeres indígenas y de las comunidades.[xx]
5. No obstante, hasta el
momento, nuestras contribuciones han sido pasadas por alto.[xxi] A pesar de que
los pueblos indígenas y las comunidades locales son propietarios
consuetudinarios de más del 50 % de las tierras del mundo, los gobiernos
reconocen formalmente nuestra propiedad solamente respecto de un 10 %.[xxii] Las
mujeres de nuestras comunidades —que cada vez más desempeñan importantes roles
como líderes, administradoras de bosques y proveedoras económicas— tienen aún
menos probabilidades de que se reconozcan sus derechos.[xxiii]
En muchos lugares, ya está
implementada la infraestructura legal para reconocer los derechos: los bosques
comunitarios legalmente reconocidos aumentaron un 40 % (150 millones de
hectáreas) en los últimos 15 años. Podríamos lograr más del doble de ese
progreso —y beneficiar a 200 millones de personas— si se implementara la
legislación existente en tan solo cuatro países (Colombia, DRC, India,
Indonesia).[xxiv]
Esta brecha entre nuestros
derechos legales y consuetudinarios hace que nosotros y nuestras tierras seamos
vulnerables a las crecientes amenazas de la producción agroindustrial, las
prácticas destructivas de la minería y la tala, y los desarrollos de
infraestructura de gran escala, y enfrentamos una mayor criminalización y
violencia frente a nuestros esfuerzos por proteger a la Madre Tierra. Al menos
365 defensores de los derechos a la tierra fueron asesinados desde la firma del
Acuerdo de París, y muchos más fueron víctimas de violencia y enjuiciamientos
injustos.[xxv]
Por el contrario, allí donde se
respetan nuestros derechos, ofrecemos una alternativa a los modelos económicos
que requieren soluciones de compromiso entre el medio ambiente y el desarrollo.
Nuestro conocimiento tradicional y nuestra visión holística de la naturaleza nos
permiten alimentar al mundo, proteger nuestros bosques y mantener la
biodiversidad global. Respetar plenamente los derechos de los pueblos indígenas,
las comunidades locales y particularmente las mujeres que las habitan representa
la mayor oportunidad para el mundo —en términos de superficie de tierra y
cantidad de personas afectadas— para promover los objetivos de desarrollo y
clima globales.
Para capitalizar la solución
que ofrecemos, exhortamos a los gobiernos, la comunidad internacional y el
sector privado a cumplir con el mayor nivel de derecho, estándares y mejores
prácticas internacionales en todas las acciones e inversiones en paisajes
rurales. Teniendo esto en cuenta, invitamos a los actores a:
-
Incrementar significativamente el reconocimiento de nuestros derechos sobre la tierra y los bosques a través del aumento del apoyo a las organizaciones indígenas, comunitarias y de la sociedad civil para implementar las leyes existentes y promover la legislación que reconoce los derechos. Esto incluye el reconocimiento de los derechos consuetudinarios de los pueblos indígenas y las comunidades locales a gobernar sus tierras.
-
Garantizar nuestro consentimiento libre, previo e informado (CLPI) como parte de un ciclo continuo de participación en actividades que se realizan en nuestras tierras, territorios, y recursos consuetudinarios, o que los afectan.
-
Priorizar inversiones bilaterales y multilaterales en iniciativas dirigidas por indígenas y las comunidades para reducir las emisiones causadas por la deforestación, fortalecer las medidas de conservación y de restauración comunitarias, y mejorar el uso sostenible de la tierra. Hallar maneras de garantizar que el financiamiento internacional para la mitigación del y adaptación al clima llegue a las comunidades en el terreno que pueden destinarlo al mejor uso.
-
Terminar con la criminalización y enjuiciamiento de los pueblos indígenas y las comunidades locales que defienden sus tierras, bosques y recursos naturales.
-
Apoyar alianzas existentes y desarrollar alianzas nuevas que permitan que nuestro conocimiento tradicional y experiencias prácticas con el manejo de la tierra y los bosques informen los esfuerzos presentes y futuros destinados a combatir el cambio climático.
-
Reconocer y apoyar los derechos de las mujeres indígenas y comunitarias a poseer, gestionar y controlar las tierras, los bosques y los recursos que constituyen las bases para sus medios de vida, el bienestar de la comunidad y la seguridad alimentaria.
Notas:...
---
Nos re-convocamos hacia
el IX
Encuentro Internacional FOSPA
20 agosto 2020
Ante
el llamado urgente de una Amazonía acosada por las pandemias que la ambición del
sistema del capital ha desplegado sobre sus vitalidades, aprovechándose de la
emergencia sanitaria que ha centralizado las decisiones y ha encerrado las
ciudadanías, las diversas organizaciones sociales y colectivos que impulsamos
procesos de articulación alrededor del FOSPA planteamos re-convocar de manera
virtual el IX Encuentro Internacional, proyectado inicialmente para marzo de
este año en Mocoa, Colombia.
Vivimos un momento histórico bastante
complejo, en donde la expansión del covid 19
ha puesto en
evidencia los problemas estructurales del orden social imperante, y su
incapacidad para responder a las amenazas globales que se ciernen contra la
humanidad y el planeta. Lo hemos experimentado con la actual crisis sanitaria,
lo que nos da la certeza de que igualmente sucedería ante un agravamiento de la
crisis climática, con consecuencias aún más fatales. El capital no va a detener
su maquinaria de acumulación de riquezas, su razón de ser, y ante el
resquebrajamiento de su economía con la pandemia que paralizó la fuerza de
trabajo, por el contrario, sobrevendrá en una actitud más voraz y agresiva para
arrancarle las entrañas a la Amazonía y esclavizar los pueblos.
Esta realidad es un desafío extraordinario y
nos exige respuestas prontas y de raíces profundas. Urge entonces que avancemos
en la cualificación de las múltiples propuestas para la defensa y el cuidado
integral de la Amazonía, con visión programática de cambio en torno a la
identidad amazónica, los caminos de vida y el gobierno propio, tejiendo
comunidades y sociedades para el Buen Vivir. Que
animemos nuestras voluntades, con el intercambio de experiencias alternativas
materializadas en nuestros territorios. Y que fortalezcamos las articulaciones
sociales alrededor de las Iniciativas de Acción, para potenciar las capacidades
transformadoras de cada organización y del proceso en su conjunto.
Convocamos
en consecuencia a todas las comunidades, procesos, organizaciones y personas que
se inscribieron en las diferentes actividades del IX FOSPA MOCOA-2020, y a todas
aquellas que en este tiempo han puesto sus preocupaciones en la Amazonía, para
reiniciar este camino hacia el IX Encuentro Internacional, a realizarse del 12
al 15 de noviembre, ahora en condiciones de virtualidad. Prontamente
compartiremos mayor información sobre la programación y canales de acceso a este
importante encuentro, mientras tanto, les esperamos en todas las actividades
preparatorias que se llevarán a cabo durante este tiempo en el marco de lo que
hemos llamado Fospa en Movimiento.
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Noticias/Nos-re-convocamos-hacia-el-IX-Encuentro-Internacional-FOSPA
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