domingo, 26 de abril de 2015

Milani y el Consejo del Salario prueban que la democracia encubre la impunidad del poder económico e imperialista.


   De ahí la necesidad de un Frente cultural político para
 
 expandir el análisis sobre qué Estado criminaliza tanto la pobreza como la protesta social.
 
Segunda Parte
 

Es que el Frente utilizará los diferentes canales y lenguajes de todas las luchas anticapitalistas o sea las que afirman el sí a la vida, la dignidad humana, la diversidad cultural e identitaria y la gran variedad de territorios geográficos, artísticos, comunicacionales, laborales, cotidianos en contra de la mercantilización y privatización de los bienes comunes por el sistema mundializado en vigencia. Se trata de enfrentar la realidad de la desposesión desde quienes la resisten.
 
 
Es aprender también de cómo los de arriba dominan para saber cómo facilitar el protagonismo popular en adueñarse de su destino.
 
Territorios y cuerpos en disputa:
extractivismo minero y ecología política de las emociones
Vol. 8, Núm. 1 (2014)

Horacio Machado Aráoz (Universidad Nacional de Catamarca.)
machadoaterreno@arnet.com.ar

Este nuevo ciclo de ‘mineralización’ de la América Latina se extiende ya a lo largo de la vasta diversidad biológica y climática de sus territorios, y abarca también los más diversos paisajes ideológicos de los gobiernos vigentes. Hoy por hoy, el ‘consenso minero’ unifica a todo el espectro variopinto de los oficialismos gobernantes: desde los gobiernos de ‘derecha’ (de la ‘moderada’ y de la extrema), a los autoproclamados ‘progresistas’ y hasta ‘revolucionarios’; desde aquellos que abren las puertas a la expansión del militarismo norteamericano, permiten la instalación de nuevas ‘bases’ e impulsan los TLC con las potencias dominantes, a los que adoptan una retórica ‘anti-neoliberal’ , e incluso, a aquellos que modificaron sus Constituciones y consagraron los “Derechos de la Naturaleza” y el “Buen Vivir”. Al unísono con las grandes corporaciones del sector, los gobiernos latinoamericanos defienden a rajatabla “la minería”.

El oficialismo pro-minero se ejerce instalando, día a día, a través de diferentes canales y lenguajes, el mensaje de que “sin minería no se puede vivir”. A juzgar por los intereses del poder, el extractivismo minero parece férreamente consolidado. A más de dos décadas de iniciado, su implantación ha implicado cambios tan drásticos como profundos en todas las dimensiones de lo social; su magnitud y consecuencias no sólo impactan en el escenario presente sino que tienen implicancias mayores aún en el mediano y largo plazo. Con precisión, cabe señalar que la contundencia y eficacia transformadora del nuevo régimen minero ha dado lugar a la conformación de un nuevo escenario socioterritorial regional, tanto en el plano macro, de las instituciones y variables estructurales, como en nivel micro, de las subjetividades y las experiencias de la vida cotidiana. La envergadura del fenómeno ha concitado el interés de las ciencias sociales en la región y hoy contamos con muchas investigaciones relativas a diversos aspectos de la problemática. Por caso, hay ya una profusa bibliografía sobre las reformas político-institucionales y legislativas que crearon el marco de condiciones de posibilidad de este nuevo ‘auge minero’ (…).

2.- Territorios minados. Una caracterización de la conflictividad socioterritorial ‘minera’.

“En los ámbitos de las operaciones mineras, las comunidades se convierten en anfitrionas pasivas de una actividad que poco conocen y que trastoca su vida cotidiana y sus relaciones con el entorno. (…) Se acumulan elementos de vulnerabilidad dinámicos que acrecientan el factor de riesgo de las comunidades locales. (…) El desafío es la reducción de la vulnerabilidad construyendo y potenciando capacidades, respetando la cultura y contribuyendo a que estas comunidades mineras sean actores de los procesos de crecimiento económico y desarrollo sostenible. (…) Es recomendable considerar el tema de los riesgos mineros como parte de los desafíos del desarrollo”. (Martínez Casilla, 2003: 5-6).
 
Para nosotros no son solamente conflictos socioambientales, son más bien conflictos multidimensionales que tienen que ver con la problemática de la tierra y de los territorios; tienen que ver con recursos fundamentales como, el agua, la tierra, los bosques, tiene que ver con la vida misma. Es decir, la presencia de las multinacionales petroleras o mineras están, directamente, influenciando en nuestra vida, están afectando nuestra salud… […] Por ejemplo, en La Oroya, ocho de cada diez niños, están fuertemente contaminados con presencia de metales pesados en sus organismos […]Pero más allá de esto tiene que ver, también, con la cultura, nuestra cultura, nuestra forma de organización social económica: las comunidades se ven alteradas fuertemente por la presencia de multinacionales que estropean, que arrasan con nuestros territorios”. (Mario Palacios Panéz, CONACAMI, Lima, 2009).
 
Uno de los principales y más difundidos slogans del marketing social de la minería transnacional a gran escala afirma que “ningún proyecto minero se hace sin el consentimiento previo de las comunidades involucradas” (Machado Aráoz et Alt., 2011). Sin embargo, de ser así, resulta bastante difícil entender cómo y por qué este tipo de explotaciones genera tantas resistencias y tantos conflictos allí donde se instala. La realidad regional de las últimas décadas muestra, en efecto, que la expansión territorial de los proyectos mineros ha alimentado una escalada de la conflictividad que no ha cesado de crecer en frecuencia, intensidad y grados de violencia. Los marcados contrastes que -en términos de recursos financieros e intervención tecnológica sobre los territorios- se verifican entre estos emprendimientos y las modalidades productivas de las economías locales, frecuentemente se usan para alentar las ilusiones de un discurso desarrollista que presenta a la minería como “oportunidad de empleo” y “superación de la pobreza” de los lugares.

No obstante, poco tiempo después esos mismos contrastes alimentan frustraciones y antagonismos crecientes. En el ámbito de la minería a gran escala, los efectos de las promesas desarrollistas duran poco; a medida que la maquinaria extractiva se echa a andar, los conflictos no cesan de fluir. Así, lo cierto es que más allá de las ‘políticas de imagen’ que despliegan las corporaciones, la expansión del extractivismo minero da lugar al estallido de una amplia multiplicidad de antagonismos. Procesos de reubicación forzada de poblaciones; anegamiento de espacios productivos; ventas compulsivas de tierras y/o en condiciones fraudulentas; afectación de las fuentes de agua; conflictos por el acceso y uso de los bienes naturales (agua, suelo, flora, fauna); impactos por instalaciones y mega-infraestructuras, con sus transformaciones paisajísticas radicales y sus ‘cuotas’ de nuevos riesgos y peligros…

Competencias internas por el reparto de las nuevas ‘oportunidades’ económicas; disputas por puestos de trabajo y/o la venta de ‘servicios’ a las mineras; divisiones entre los que aceptan y aprovechan tales ‘oportunidades’ y quienes no acceden o se niegan a ‘transar’ con ‘la minera’; acusaciones de corrupción de los líderes políticos locales; conflictos por salarios, por el pago y/o el uso de las ‘regalías’, por incumplimientos o restricciones de los ‘programas’ de “responsabilidad social” de las empresas; afectados por accidentes, por casos de contaminación, por nuevas enfermedades ‘raras’; enfrentamientos directos entre pobladores y fuerzas de seguridad públicas y/o privadas; litigios judiciales interminables… Éstas, y muchas más, conforman la larga lista de la casuística de la conflictividad en las noveles “comunidades minera(lizada)s” (AA.VV., 2009; Bebbington, 2007; Bury, 2007b; De Echave, Hoetmer y Palacios Panez, 2009; AA.VV., 2009; Damonte, 2007; Delgado Ramos, 2010; Machado Aráoz, 2010a; Alimonda, 2011). A través de éstos y muchos otros casos, se manifiesta en realidad un escenario de conflictividad estructural en torno al territorio como espacio de vida y proyecto político (….).

Comprender la profundidad y especificidad de este tipo de conflictividad requiere atender a la propia naturaleza ecobiopolítica de la entidad “territorio”. En efecto, como indicábamos en otro trabajo (Machado Aráoz, 2010d), cabe concebir el territorio como producto complejo del acto de apropiación –inseparablemente material y simbólico- que se da en y por el trabajo, la energía psíquica, corporal y social que designa, se apropia y transforma la disposición de fenómenos, elementos y procesos que se dan en un determinado espacio geográfico, y que de tal modo, es así convertido en entorno-propio-de-vida. De allí que no hay territorio sin sujeto político que lo constituya como tal en el marco de esa relación pragmática que se entabla entre población y espacio geográfico en la gestión de la vida (…).

Desde sus orígenes, la modernidad definió lo ‘civilizado’ como lo ‘desapasionado’; la ‘racionalidad’ como el estadio de dominio y control del cálculo sobre los sentimientos. La expresión directa y plena de lo que ‘sentimos’ fue desde entonces asimilado a lo ‘bárbaro’ y a lo ‘primitivo’ (Elías [1977] 2011). Así nació la ‘objetividad’, como negación de lo que sentimos…. De allí que no debe haber sentimiento político que exprese más cabalmente la moral del orden colonial-burgués que el cinismo, ese arte de mentir ‘descaradamente’; de ocultar las emociones y controlar las pasiones propias para ejercer el dominio sobre los cuerpos y las acciones ajenas… Cinismo que se cultiva en intencionalidades inconfesables, y se desarrolla en el ejercicio de decir siempre lo ‘políticamente correcto’; aunque sea ‘falso’; aunque uno no ‘sienta’ lo que dice como ‘propio’. Cinismo que, en definitiva, es el triunfo pleno del interés sobre los ‘sentimientos’… Cuerpos radicalmente insensibles; completamente mineralizados… Pese a todo, mal que les pese a burócratas de Estado y a inversionistas, todavía hay en estas Tierras, cuerpos que, pese a tanta violencia, a tantas agresiones históricamente acumuladas, sienten en ‘carne propia’ la devastación de los territorios… Son aquellos que no ‘entienden’ la lógica de la compensación, pues creen que ciertos bienes están fuera de lo ‘negociable’… Son cuerpos-sujetos de sensibilidades-sociabilidades otras…. Portadores de afectividades radicalmente otras… Potencialmente alumbradoras, por tanto, de otros mundos posibles…
Fuente: theomai.unq.edu.ar/Art_Villamil_(Territorios_y_recursos_en_disputa).pdf
 
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Causa Winkul Newen: “es un hecho desproporcionado que

responde a un nuevo intento de profundizar

la criminalización de la protesta social”.
12 de abril de 2015

La red Oilwatch Latinoamérica, a la que se sumaron las firmas de numerosas organizaciones y personalidades de la región y el continente, emitió un comunicado en el que denuncian la situación de las autoridades del lof mapuce Winkul Newen, que el próximo lunes serán sometidos a una nueva audiencia judicial. 

Por El Zumbido
En la audiencia del próximo lunes, la justicia definirá los cargos por los que se juzgará a Relmu Ñamku, Martín Maliqueo y Mauricio Rin. La fiscalía y la querella pretenden que la primera sea procesada por tentativa de homicidio y el werken y el logko del lof por daños agravados.
En el comunicado, refieren que lo ocurrido el 28 de diciembre del 2012 en la comunidad, cuando sucedieron los hechos por los que se los acusa “se enmarca en el extenso proceso de avances petroleros sobre la comunidad, promovidos por el estado provincial –que otorga las concesiones- y consumado por diferentes empresas –como las norteamericanas Pioneer y Apache en su momento, y que pretende continuar la subsidiaria de YPF, Yacimientos del Sur” y agregan que “todo ello se encuentra en flagrante violación de los derechos indígenas ya que la política hidrocarburífera, tanto en la provincia de Neuquén como a nivel del país, se implementa sin el libre, previo e informado consentimiento de los Pueblos Originarios afectados” y “desde hace más de una década esta situación es denunciada por organizaciones indígenas y sociales e, incluso, el entonces Relator Especial de la ONU para los Pueblos Indígenas, James Anaya, emitió un documento en el mismo sentido luego de su visita a la Argentina en 2011”.
“Lamentamos las lesiones sufridas por la oficial de justicia, consideramos que son consecuencia de la violencia generada por la negación derechos al Pueblo Mapuche”, asegura el texto: “durante más de una década de avanzada petrolera, la comunidad Winkul Newen ha estado expuesta tanto al hostigamiento de la policía y de civiles armados -e incluso niños y ancianos han sufrido graves lesiones, para ellos no ha habido justicia, como tampoco hay por la violenta afectación ambiental, que impide el normal desarrollo de la vida mapuche al interior de su territorio”.
El comunicado apunta: “consideramos que la mera posibilidad de que una persona sea juzgada y condenada bajo el cargo de tentativa de homicidio por defender su territorio lanzando piedras es un hecho desproporcionado que responde a un nuevo intento de profundizar la criminalización de la protesta social” y asegura que “de haber un fallo condenatorio se sentaría un grave precedente y en el futuro, cualquier persona podría enfrentar los mismos cargos por participar en una protesta en la que se lanzaron piedras”.

Fuente original: El Zumbido

Buscan pena ejemplificadora contra

las comunidades mapuches en Neuquén
15 de abril de 2015


En la cuidad de Zapala, centro de la provincia de Neuquén, las comunidades Winkul Newen y Wiñoy Folil afrontaron una audiencia más, previa al juicio por la defensa del territorio. La causa, que no tiene precedentes debido a la dureza de la imputación, es considerada por un amplio espectro de organizaciones sociales y personalidades como un claro avance represivo para garantizar la explotación hidrocarburífera en la región. 
 
Por OPSur
Este 13 de abril se llevó adelante la audiencia de reformulación de cargos en la causa contra los dirigentes mapuches Relmu Ñamku y Martín Maliqueo, de la comunidad Winkul Newen, y Mauricio Raín, de la comunidad Wiñoy Folil. La fiscal Sandra González Taboada pidió 15 años de prisión, en consonancia con la querella. Mientras que los abogados defensores Emanuel Roa Moreno y Darío Kosovsky, solicitaron el cambio de caratula en el caso de Ñamku, de “tentativa de homicidio agravado con alevosía” a “lesiones graves”, debido a que el mismo relato de los hechos no se condicen con la acusación que se realiza la querella. Además solicitaron el sobreseimiento de Maliqueo y Raín. El juez hizo lugar parcialmente al pedido, quitándole el agravante de “alevosía”, lo que si bien obstaculiza las intenciones de la querella y la fiscal, no quita la gravedad de llegar a juicio con el cargo de “tentativa de homicidio”, y desestimó la solicitud respecto de Maliqueo y Raín.
La audiencia se desarrolló en una diminuta sala previamente distribuida por el juez Criado, en donde tan solo ocho personas pudieron presenciarla y ningún periodista pudo acreditarse, lo que forzó el reclamo de reporteros gráficos. Más de treinta efectivos de la policía custodiaban la sala con vallas de por medio que no permitían el ingreso de nadie.
Afuera, más de un centenar de personas permaneció acompañando a las comunidades mapuches durante las siete horas que duró la audiencia, una radio abierta del grupo Zona Libre ofició de palco en donde se escucharon las voces de los presentes y sus adhesiones de apoyo. En cada cuarto intermedio Maliqueo salía de la sala para comentar el desarrollo de la audiencia.
Una pequeña ceremonia mapuche dio paso al ingreso a la sala y el comienzo de la audiencia. La querella comenzó con planteos dilatorios y pedidos de prorrogas para incorporación de nuevas pruebas realizadas por el perito Enrique Prueger, el mismo fue rechazado por el juez tras el primer cuarto intermedio. El último punto que se discutió fue el ofrecimiento de pruebas de las partes, en donde se dio un debate con respecto a qué queda y qué se incorpora. Kosovsky opinó que “hay pruebas que no pueden acreditar nada, por ejemplo, unas piedras que están embolsadas y fueron secuestradas diez meses después del hecho, por la policía provincial”.

“El conflicto no es el lanzamiento de una piedra”
En diálogo con Kosovsky, el abogado alertó de la gravedad que significa sostener esta carátula, que “impide cualquier resolución compositiva de la causa, no permite la aplicación del criterio de oportunidad, no permite la suspensión de juicio a prueba, una mesa de diálogo u mediación penal, ya que el Código Penal estipula que no pueden darse estas salidas en penas tan altas como la que pide la Fiscalía. Además de rechazar nuestro pedido [la Fiscalía] adelantó que en juicio pedirá una pena superior a los 15 años de prisión efectiva”. Es evidente que la intención de disciplinamiento por parte de la querella y la fiscal requiere de cárcel efectiva.
“Claramente hay una política criminal autoritaria en el Ministerio Público Neuquino porque no encuentra ningún sustento legal el tipo de calificación que se intenta aplicar en este caso”, enfatizó Kosovsky. “Al encontrar ningún sustento legal, las mismas son arbitrarias, es decir, que las han usado a piacere y han intentado amarrar eventos o hechos históricos a calificaciones que son imposibles de ajustar, con lo cual eso implica que hay arbitrariedad en la persecución penal, no hay justicia ni legalidad” agregó.

“Trabajamos para demostrar que el conflicto no es el lanzamiento de un piedra y la lesión de esta persona, sino que el conflicto real es entre el Estado, las petroleras y la comunidad, quedando este hecho como variable de ajuste que utilizan para evitar cualquier tipo de resistencia”, sostuvo el abogado defensor al realizar un balance de la audiencia. El día 16 de abril las partes volverán a juntarse para acordar si será un juicio por jurados o por Cámara.
 
Solidaridad
El cierre de la actividad fue un acto, con la oratoria de las distintas organizaciones que se hicieron presentes en solidaridad. Entre ellos se encontraban el líder qom Félix Díaz, Pablo Pimentel, de APDH La Matanza; Sofía Gatica, de Madres de Ituzaingó; el dirigente mapuche Nilo Cayuqueo, también representantes del Sindicato Ceramista, de la seccional local del sindicato docente ATEN, dirigentes de Movimiento La Dignidad, Movimiento Socialista de los Trabajadores, Partido de los Trabajadores Socialistas, Convergencia de Izquierda, asambleas ambientales de Allen y Mendoza y comunidades mapuches de la zona, entre otros. Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article9678

 
comunicado de la asamblea popular por el agua (gran mendoza)-
contra la criminalización de compañerxs mapuches en neuquén
Mendoza, 14 de abril de 2015

 
En el día de ayer se llevó a cabo una nueva audiencia en el juicio contra integrantes de las comunidades Winkul Newen y Wiñoy Folil. Lxs compañerxs mapuches Relmu Ñamku, Martín Maliqueo y Mauricio Rain han sido acusadxs por defender su territorio. El fiscal Marcelo Jofré y el abogado querellante, Julián Álvarez solicitaron que Ñanku sea procesada por intento de homicidio y los otros imputados, por daños agravados a una oficial de justicia que ingresó a su territorio, luego de burdos cambios de carátula. En el día de ayer se llevaron a cabo dos audiencias, una de pedido de prórroga y otra denominada de control de acusación. El juez interviniente Dr. Tomassi tendrá en sus manos la decisión final, cuando el juicio se lleve a cabo.
Desde la Asamblea Popular por el Agua del Gran Mendoza, queremos solidarizarnos con el pueblo mapuche y con lxs compañerxs procesadxs en particular. No hay justicia con leyes que no respetan el territorio ancestral. No hay diversidad con el avasallamiento de esa otra cosmovisión que considera sagrado el ambiente en que se vive. Así, con estas leyes, con esta falta de diversidad, a la justicia estatal le queda estigmatizar al distinto, disciplinar a ese que defiende su territorio.
Por eso, denunciamos la criminalización de las luchas campesinas, indígenas, socioambientales. que protegen a su terruño, su dignidad y sus costumbres, ante el avasallamiento de ese supuesto progreso de petroleras, mineras, sojeras, pasteras, siendo su único objetivo el lucro y las ganancias. Nos hacemos uno con lxs compañerxs mapuches de Neuquén, hermanados en la lucha decimos: si tocan a uno, tocan a todxs.

 
JUSTICIA PARA LXS COMPAÑERXS MAPUCHES PROCESADXS
NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA
Como nos enseñaron ellxs: MARICHIWEU, DIEZ VECES VENCEREMOS
               
 
Asamblea Popular por el Agua
CONTRA EL SAQUEO Y LA CONTAMINACIÓN
miembro de:
ASAMBLEAS MENDOCINAS POR EL AGUA PURA  - AMPAP -
REGIONAL CUYO - NOA
UNIÓN DE ASAMBLEAS CIUDADANAS  - UAC -
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Lunes 18:00 hs.
Radio Cuyum 89.3 Mhz

Es procurar que una creciente mayoría de los de abajo sepan porqué compartir -con los etiquetados de ecologistas o ambientalistas- su principio de tener "como valor supremo el agua y la vida y la soberanía de nuestros pueblos".
 

Manifiesto 11 Foro Regional contra el Fracking,
por el Acuífero Guaraní, los Ríos Libres y las energías renovables.
Yapeyú, 4 de Abril del 2015

Quienes asistimos al 11 Foro regional contra el Fracking 'En defensa del acuífero Guaraní, por los Ríos libres y las energías renovables' ratificamos nuestro repudio a todo intento perpetrado por gobiernos y corporaciones de imponernos como única alternativa posible ante la actual crisis energética, el realizar Fracking en nuestra región,  amenaza al Acuífero Guaraní, unos de los mayores reservorios de agua del mundo. El agua y la vida valen más que los intereses del imperialismo y su sed de petróleo.

También hacemos nuestra la lucha contra las megarrepresas de Garabí-Panambí y todo intento de avanzar en esas obras criminales, corruptas y obsoletas que implican desplazamientos forzosos de poblador@s, contaminación del agua, el aire; inundación de tierras y monte nativo, emisión de gases de efecto invernadero (Metano y otros), endeudamiento interminable, riesgos de catástrofes como colapsos, sismos, etc. Exigimos a los gobiernos tengan en cuenta los resultados de la reciente consulta popular realizada en Misiones, en donde más de 100.000 misioner@s, la mayoría absoluta de votantes, han dicho NO  a nueva mega-represas.
 
Asimismo nos oponemos a los intentos de avanzar en la construcción de un reactor nuclear en Formosa.  Consideramos burdas mentiras los argumentos de sus lobbistas, como la seguridad de dicha energía o su limpieza. No queremos el traslado de uranio por nuestras rutas y caminos, ni tener que sufrir lo que han sufrido Chernoville o Fukushima. Mientras países como Alemania con altísimo grado de desarrollo se conducen al abandono de la energía nuclear, en la Argentina nos la quieren vender como la panacea del progreso.
No nos oponemos a la ciencia, la técnica, al contrario hemos constatado que desarrollos como la energía éolica, solar, mareomotriz, geotérmica, biodigestión anaeróbica, han madurado lo suficiente para que nuestros países puedan iniciar de forma inmediata una transición hacia una nueva matriz energética sustentable, basada en este tipo de energías renovables que son las verdaderas alternativas de cara al futuro, frente al fin de la era del petróleo.

No podemos tolerar más la firma de acuerdos secretos que perjudican a la mayoría. Ni audiencias públicas truchas en dónde se tapan las voces discordantes con los gobiernos. No pueden los gobiernos y corporaciones tomar decisiones por tod@s, comprometiendo a las futuras generaciones, sin consultar al pueblo, argumentando una representatividad lograda en elecciones fraudulentas, con una masa desinformada, con miedo, presa de la necesidad, confundida con la propaganda corporativa. Necesitamos de forma urgente democratizar la democracia.
Como pueblo tenemos que 'saber de qué se trata' las obras y políticas que padecemos, y  tenemos que poder decidir.

Quienes compartimos estas luchas contra las energías obsoletas, contaminantes y que representan el saqueo a nuestros países convirtiéndonos en semi-colonias, tenemos como valor supremo el agua y la vida y la soberanía de nuestros pueblos.

L@s integrantes de este foro nos organizamos de forma democrática y asamblearia y queremos lograr una verdadera democracia para todo el pueblo, de contenido, participativa, directa. Decimos basta a la política  los gobiernos de tomar decisiones que comprometen la salud, el presente y el futuro de tod@s, sin consultar a nadie mas que a las corporaciones interesadas y a los propios intereses de un clase política tradicional llena de privilegios y divorciada de los modos de vida de la mayoría de nuestro pueblo.

Por defender la vida de tod@s somos estigmatizad@s, tildad@s de 'fundamentalistas', 'ecoterroristas' y otros rótulos con los cuales quieren, gobiernos y corporaciones, negarnos nuestro derecho a la protesta, la participación, el pensamiento. Queremos denunciar que hoy es política de estado la criminalización y judicialización de la protesta. También la estigmatización sobre quienes decimos NO a la destrucción de nuestra naturaleza y al saqueo de nuestros países. Decimos NO a un modelo de desarrollo CAPITALISTA, EXTRACTIVISTA basado en el consumo irrestricto de bienes comunes naturales limitados. Por el contrario,  reclamamos un modelo económico-energético-social que nos permita mirar hacia un futuro sustentable y mejor.

RESOLUCIONES:
  • Apoyo al acampe que realizan Félix Díaz y otros referentes de los pueblos originarios en la Capital Federal. Que se escuchen sus demandas.  Basta de avasallamiento a sus derechos.
     
  • Repudio al procesamiento dictado por el juez federal de Concepción del Uruguay,  Pablo Seró contra los asambleístas pertenecientes al Foro regional contra el Fracking. Consideramos que dicha medida se inscribe dentro de la criminalización de la protesta, una práctica que va cobrando cada vez mayor vigencia en todo el país.
     
  • Desprocesamiento de todos los luchadores.
     
  • Exigimos la derogación de la Ley antiterrorista.
     
  • Repudiamos todas las formas de neoextractivismo.
     
  • Solidaridad con los pobladores del centro de las provincia de Corrientes, que sufren la presión de terratenientes/capitalistas locales y foráneas para abandonar sus tierras y terminar hacinados en los cinturones de pobreza de las ciudades.
     
  • Repudiamos el nuevo código civil que reduce el camino de sirga, constituyendo la entrega de tierras más grande desde la 'Conquista del desierto' del genocida Roca. También el haber quitado el acceso al agua como derecho esencial, una política que favorece a los contaminadores y privatizadores.
     
  • Decimos No a la 'Ley Monsanto'. Repudiamos todo intento de privatizar las semillas, eslabón básico de nuestra soberanía alimentaria.
     
  • Apoyamos al acampe de Malvinas Argentinas contra la instalación de la planta de Monsanto, y a todas las luchas en contra del modelo de agronegocios basados en fumigaciones/transgénicos y concentración de la tierra.

     
  • Apoyamos las marchas de Tacuarembó (Uruguay) y Gualeguaychú contra el Fracking y pasteras.
    Apoyo al proyecto de Ley de prohibición del Fracking presentado en Uruguay.
     
  • Rechazamos todo tipo de acuerdos secretos y en los que perdemos soberanía. Como el pacto YPF-Chevrón o recientes pactos con China.
-- 
UAC Unión de Asambleas Ciudadanas Contra el Saqueo y la Contaminación
www.asambleasciudadanas.org.ar
facebook.com/unionasambleasciudadanas
http://twitter.com/prensauac

(pdf cuadernillo uac:) --> http://go4.es/0aJa

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Las nuevas guerras del agua en América Latina
17 de abril de 2015
Por Nazaret Castro (La Marea)
La ciudad boliviana de Cochabamba se coló en los titulares de medio mundo cuando, entre enero y abril de 2000, miles de personas tomaron las calles para exigir al Gobierno que diera marcha atrás a la privatización de la gestión del agua. Los más pobres se quedaron literalmente sin agua porque la empresa concesionaria, filial de la estadounidense Bechtel, elevó las tarifas un 100%, y decidieron tomar las calles cuando la ley les prohibió recoger la lluvia. Y fue También la lluvia, como bautizó Icíar Bollaín su película sobre la “guerra del agua” boliviana, la primera de las revueltas populares indígenas que culminaron en 2003 con el derrocamiento del gobierno neoliberal de Hugo Banzer y la elección de Evo Morales, el primer indígena que preside un país con un 62% de población originaria.
Quince años después, muchas otras batallas se libran en América Latina. En São Paulo, la ciudad más rica y poblada de América del Sur, la abundancia de recursos hídricos no evitó llegar a una situación crítica: en enero de 2015, la presa que abastece a la ciudad, la Cantareira, descendió al 5% de su capacidad, al borde del colapso: comenzó el racionamiento y empeoró la calidad, así que 20 millones de paulistas se vieron conminados a comprar agua embotellada, o a beber menos si el bolsillo no llegaba. Mientras la peor crisis hídrica de la región en 84 años se extendía a los Estados vecinos de Río de Janeiro y Minas Gerais, el gobernador del Estado de São Paulo, Geraldo Alckmin del PSDB (Partido de la Socialdemocracia brasileña, de orientación conservadora y principal oposición al Partido de los Trabajadores de Dilma Rousseff), pasó de negar la crisis a responsabilizar al clima. Unas semanas después, las lluvias típicas del final del verano han calmado la emergencia, pero el problema de fondo sigue sin resolverse.
 
Desde las universidades y las calles, cada vez más voces, incluida la relatora de la ONU para este asunto, responsabilizan de la situación a la privatización de la Compañía de Saneamiento Básico (Sabesp), la cuarta mayor empresa del sector por número de clientes en el mundo, que empezó a cotizar en Bolsa en 2002 y colocó el lucro por encima del cuidado de un recurso vital. La Sabesp privilegió el pago de dividendos frente a la manutención del sistema: en 2013, los accionistas percibieron 534 millones de reales (unos 182 millones de euros), pero no quedó dinero para invertir en infraestructuras. Desde el punto de vista del mercado, el agua es dinero; importa la ganancia, no el derecho. Y, aunque las lluvias típicas del verano austral han calmado la emergencia, nada hace pensar que no vuelva a repetirse.
 
Otros casos de privatización en América Latina tienen como protagonistas a empresas españolas como Canal de Isabel II y Aguas de Barcelona (Agbar), cuyas prácticas en Colombia y México, respectivamente, han sido llevadas por las comunidades locales ante el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP). En el municipio mexicano de Saltillo, donde Agbar adquirió en 2001 la filial Aguas del Saltillo, se ha denunciado a la multinacional por deteriorar la calidad del líquido y encarecer el servicio: se la acusó además de sobreexplotar acuíferos y cancelar las campañas de conservación y ahorro.
Algo similar sucedió en las localidades colombianas de Santa Marta y Barranquilla, en la costa atlántica de Colombia. El TPP, en la sesión celebrada en Madrid en 2010, consideró probado que las prácticas de Metroagua y Triple A, filiales del Canal de Isabel II, “atentan contra los derechos de los pobladores, usuarios y trabajadores, desarrollan prácticas que encarecen el precio de los servicios públicos, minoran su universalidad, fomentan la opacidad de su gestión, precarizan a los trabajadores, contaminan la naturaleza y perjudican a las comunidades indígenas”. En ambos municipios se han detectado vínculos entre el gobierno local y los grupos paramilitares, cuyas amenazas y agresiones se han puesto al servicio de la represión de sindicatos y movimientos sociales. El pasado diciembre, el ayuntamiento de Santa Marta decidió cancelar un contrato con la empresa madrileña por considerar que el acuerdo, firmado por un regidor corrupto, resultaba lesivo para el municipio.
 
La lógica de la acumulación del capital puede salir cara cuando lo que está en juego son recursos naturales como el agua. “Sólo en 2011-2012 se registraron 100.000 conflictos ambientales, según el Instituto de Derechos Humanos de Chile; de ellos, el 70% son mineros o energéticos. Todos los días aparecen nuevas inversiones y, en paralelo, nuevas revueltas populares, porque el modelo extractivista es cada vez más agresivo”, señala Lucio Cuenca, director en Santiago de Chile el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA).
 
Ríos para la vida, no para la muerte
Hay varias razones para las incipientes guerras del agua, desde la devastación ambiental a los intereses del negocio del agua embotellada. El problema de fondo en América Latina es un modelo de desarrollo extractivista que, basado en la extracción masiva de materias primas destinadas a la exportación, no sólo profundiza la deforestación y quiebra así el ciclo vital del agua, sino que también demanda grandes cantidades de este elemento y contamina las fuentes hídricas. La minería en Chile, según el diario El Mercurio, poco sospechoso de izquierdista, se traga por día el equivalente al consumo de agua de 23 millones de personas. Por eso los movimientos contra la megaminería recuerdan que “el agua vale más que el oro”.
En la misma línea, los movimientos contra las centrales hidroeléctricas exigen “ríos para la vida, no para la muerte” y repiten que “agua y energía no son mercancías”. A lo largo y ancho de América Latina, comunidades campesinas e indígenas y movimientos urbanos asamblearios se agrupan para frenar proyectos de grandes centrales hidroeléctricas que crecen como setas en la región, al calor de las crecientes necesidades energéticas del extractivismo. Sólo en la Amazonia andina se proyectan 150 nuevas represas, pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja estas construcciones en zonas tropicales y subtropicales, donde habitan los ecosistemas más biodiversos del planeta, vitales para la preservación medioambiental.
Más obvios si cabe son los efectos sociales, económicos y culturales, que se repiten allá donde se alza una megarrepresa: expulsión de las comunidades rurales e indígenas de sus tierras, ruptura de sus modos de vivir y economías; inflación, prostitución, militarización de los territorios, destrucción de culturas indígenas; criminalización y judicialización de las resistencias. No sólo está en jaque el agua, sino las formas de vida comunitaria que se forman en torno a ríos y lagos. Corren el riesgo de ser destruidas, siempre en aras de un progreso y un desarrollo que nunca llegan para los más vulnerables; para ellos, el capitalismo reserva la proletarización y el despojo. Pero de la experiencia se aprende. No extraña entonces el vigor de las resistencias, que comienzan a articularse en redes como el Parlamento del Agua o el Movimiento Ríos Vivos.

Estas luchas transcienden así las problemáticas locales y cuestionan la irracionalidad de un sistema donde incluso las fuentes de vida más elementales, como el agua y las semillas, se dejan al arbitrio de las leyes del mercado. Porque, como ironiza Samuel Leiva, activista de Greenpeace Chile, “el libre mercado no se autorregula: se autodestruye”. Y destruye a su paso ecosistemas y pueblos enteros.
 
Mercancía o bien común
La imposición del agua embotellada y la concesión de licencias para minas y represas son otras formas de privatización. Frente a esa tendencia, el activista Oscar Oliveira, que vivió la guerra en Cochabamba, no cree que el Estado sea la solución, sino que reivindica formas de gestión comunitarias y democráticas: “Si persiste este modelo de desarrollo continuo, se generarán cada vez más conflictos entre pueblos. El destino del uso del agua debe ser discutido por el pueblo, no por las corporaciones transnacionales ni por los gobiernos que insisten en decidir por nosotros. El agua es un bien común y forma parte de una discusión que tiene que ver con la democracia política”, explica en en una entrevista a la revista brasileña Caros Amigos.
No opina lo mismo Peter Brabeck, presidente de Nestlé, para quien el agua debería ser tratada como cualquier otro bien y tener un valor de mercado establecido por la oferta y la demanda. Desde 2013, Brabeck difunde el mantra de que el mercado es el mejor administrador posible de los recursos, y que así debiera ser también en este caso. Mientras, Nestlé, Danone, Coca-Cola y otras multinacionales ven crecer sus beneficios: en 2012, el consumo de agua embotellada alcanzó los 249.000 millones de litros, un 7% más que el año anterior, y Brasil es ya el cuarto consumidor mundial, según datos de Agencia Pública Brasil.
Como sostiene la activista india Vandana Shiva, los ejecutivos de estas multinacionales están a un extremo de las guerras globales del agua; al otro están las comunidades que comparten la visión del agua como una necesidad ecológica, y no como potencial lucro monetario. América Latina cuenta con una característica especial: es la región más rica en recursos hídricos del planeta. Y las corporaciones transnacionales lo saben.
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Depredación rima con represión

 
 Desde que empezó el bloqueo selectivo a los camiones de Alumbrera la provincia de Catamarca, el ‘modelo minero’ transnacional se ‘cargó’ tres (nuevos) muertos en América Latina: Bernardo Méndez, en San José del Progreso (Oaxaca, México), Jerónimo Rodríguez Tugri  y Francisco Miranda, del pueblo originario Ngöbé-Bugle (Panamá).

En distintas circunstancias, fueron víctimas de los mismos intereses, factores de poder y modus operandi: Bernardo, asesinado por un grupo paramilitar comandado por el Presidente Municipal por intentar impedir la concesión de agua a la minera canadiense Fortuna Silver Mines Inc.; los hermanos del pueblo Ngöbe-Bugle, asesinados durante una represión ordenada por el presidente Martinelli a un bloqueo de la carretera Intercontinental en oposición a un proyecto minero en territorio de sus comunidades. A ellos, hay que sumar un largo centenar de heridos, y encima, judicializados. Si también tuviéramos en cuenta la cantidad de personas que fueron reprimidas en Cajamarca (Perú) por oposición al proyecto Conga (de la empresa Yanacocha, controlada por la norteamericana Newmont), las víctimas se contarían por millares. Allí, en el norte del Perú -como Beder en La Rioja- Ollanta Humala hizo campaña diciendo proteger las cuatro lagunas altoandinas amenazadas por el proyecto minero y prometiendo decretar su inviabilidad. Ahora, siendo presidente, cambió su postura: “Conga se hace sí o sí”, dijo, y lanzó una fuerte escalada represiva que incluyó el dictado del estado de excepción y la militarización de la región.

No sólo acá, en ‘nuestro pueblito chico’, sino a lo largo de toda América Latina, la minería transnacional a gran escala genera resistencias populares, por los devastadores ‘impactos’ de su voraz metodología extractiva que implica la voladura de cerros enteros, la destrucción de acuíferos y ecosistemas, y el consumo descomunal de agua y energía. En toda América Latina, vemos también el mismo paisaje político: gobiernos e instituciones estatales, funcionando como ‘capataces’ de las transnacionales, usando la fuerza pública para reprimir las resistencias. Ganando elecciones con clientelismo o falsas promesas; luego, más allá de toda ideología, gobernando para las empresas. Lo hacen, dicen, para “combatir la pobreza”; para “fomentar el progreso”… “Es que es la única vía que tenemos para desarrollarnos”, afirman…
Desde que fue ‘descubierta’ (inventada), NuestrAmérica nació ‘subdesarrollada’; se nos conquistó para ‘civilizarnos’, pues éramos una tierra de ‘bárbaros y salvajes’; desde que nos ‘independizamos’ nuestras clases gobernantes lo hicieron en nombre del ‘orden y el progreso’… A lo largo de toda la historia, desde la colonia (visible y palpable) a nuestros días (de colonización invisible) las clases dirigentes y ‘patricias’ de América Latina han gobernado ‘persiguiendo’ el “desarrollo”; han construido y destruido en nombre del desarrollo; han prosperado (ellos) y han empobrecido (a las mayorías); han dictado leyes y han matado en nombre del “desarrollo”… Casi como una obsesión, cuanto más esfuerzos y recursos se invierten en pos de él, tanto  más ‘subdesarrollados’ nos hacemos…
Seguimos siendo presas del dilema colonial: el “desarrollo” es el nombre de la colonialidad, ese estado mental, afectivo y político en el que la dominación y la depredación de nuestras energías vitales, de nuestras riquezas y de nuestros sueños no precisa ya de fuerzas de ocupación extranjeras, ni de ‘virreinatos’; se administra más ‘económicamente’ (como quería en su momento Jeremy Bentham en su “Manual de Economía Política” de fines del siglo XVIII). Los colonos son ‘celosos guardianes de nuestros intereses’, no implican ningún costo a las finanzas de la metrópoli y son incluso más decididamente violentos con su propio pueblo que los mismos (y onerosos) ejércitos de ocupación… Así, Bentham instaba a la corona británica a cesar en su política de imperialismo militarista; el libre comercio, las finanzas y los encantos de la inversión del capital podrían hacer todo mucho más barato y ‘más civilizadamente’…

En pleno siglo XXI, seguimos inmersos en ese viejo trauma colonial; sólo que ahora, tras más de cinco siglos de ‘desarrollismo voraz’, estamos llegando a un estadio definitorio de agotamiento del mundo (materialmente hablando). La crisis climática, la crisis energética mundial y  la drástica reducción del stock de recursos no renovables (entre ellos, las fuentes de agua,  los hidrocarburos y los minerales)plantean un escenario geopolítico para nada pacifista. La guerra, motor impulsor del ‘desarrollo’ de Occidente, está más extendida y diversificada que nunca. No hablamos sólo de las convencionales guerras de ‘ocupación y de conquista’; los colonos les ahorran esas ‘barbaridades’ a los centros de poder mundial; llevan adelante una cotidiana guerra de intensidad variable, que nos va ‘acostumbrando’ a niveles crecientes de violencia y (auto)destrucción…  La ilusión desarrollista se acompaña cíclicamente de momentos de ‘auge’, donde la ‘plata dulce’ y el consumismo de las ‘novedades tecnológicas’ va anestesiando las sensibilidades colectivas sujetas-a-expropiación…
“No voy a permitir el saqueo” prometió Ud., señora gobernadora. ¿Qué significa eso? ¿En nombre de quién/es habla la solicitada reciente del Partido Justicialista? ¿A quiénes está defendiendo/ representando? Del saadismo al castillismo, del brizuelismo al novel ‘frente para la victoria’, en Catamarca, “la minería es política de estado”; eso no quiere decir que la minería sea expresión de un consenso democrático amplio y transparente, sino, más tristemente, que la minería transnacional ha colonizado al estado; que acá se puede discutir cualquier cosa, menos ‘eso’… Que la minería (transnacional a gran escala, de exportación) se hace ‘sí o sí’… ¿Qué tipo de diálogo podemos tener bajo esa premisa, si lo que estamos discutiendo es la in-viabilidad de ese tipo de minería y lo que reclamamos es un modelo sustancialmente diferente de ‘aprovechamiento de nuestros recursos’?
Se nos acusa de ‘fundamentalistas’ y de no tener ‘voluntad de diálogo’. ¿De qué estamos hablando? ¿Cómo hacemos para dialogar, cuando se nos descalifica de entrada, exponiendo inaceptables prejuicios racistas y clasistas (‘hippies vagos’; ‘foráneos’; ‘ignorantes’, etc…)?  ¿Cómo hacer escuchar nuestros planteos cuando la gran mayoría de los periodistas de nuestros medios, no se acercan a preguntarnos por qué protestamos, cuáles son nuestras posiciones y reclamos? ¿Cómo exponer nuestros argumentos, si no tenemos dinero suficiente para pagar solicitadas? Cuando la apelación ‘oficial’ al diálogo queda en un plano de abstracción discursiva sin abrir instancias concretas, institucionales que lo canalicen, sólo expresa una retórica cínica que bajo lo políticamente correcto, impone el autoritarismo de facto…
Dijeron que no iban a reprimir, pero es lo que finalmente hicieron… No les ‘sale’ hacer otra cosa… La represión parece ser un acto reflejo, más cuando de defender los intereses de las ‘grandes empresas’ se trata…  Es que, en contextos (neo)coloniales de depredación, la represión no es un exceso; es una ‘necesidad’. La violencia represiva del estado es el recurso último al que apela la oficialidad del poder para mantener la ‘gobernabilidad’. Dosis diversificadas y variables de asistencialismo, de resignación y de represión configuran la ‘ecuación de gobernabilidad’ del coloniaje administrado por ‘colonos’…  Parece que Bentham tenía razón: esto es más eficaz y más barato que el colonialismo ‘a secas’…  Lo que no calculó bien el filósofo londinense es el ‘costo’ de las rebeliones internas…


Afortunadamente -lo digo como deseo y por convicción-, tenemos alternativas… No tenemos por qué resignarnos a ser el ‘open pit’ y los ‘diques de colas’ para la industrialización de China, India y los países del Norte… Podemos crear vías alternativas al ‘desarrollo’ –otro desarrollo… El ‘destino minero’ es un destino colonial; pero lo que se pretende imponer como tal, no es una fatalidad. Podemos cambiarlo. Estamos trabajando para eso... En cada bloqueo, en cada acto de rebeldía que afirma tozudamente que hay ciertas cosas que no se compran, que no se venden; que el Agua-Vida, no tiene precio… Señores ‘proveedores’, sepan disculpar las molestias. Leer

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[UAC] La Rioja: Otra victoria de la movilización popular en Angulos (Famatina)

Comunicado:
Esta mañana nuevamente la decisión y coraje de los vecinos del departamento Famatina, especialmente los de los pueblos del norte (Angulos, Campanas y Pituil) han ganado la pulseada al intento de instalación de un emprendimiento minero en el Río Blanco a cargo del Sr. Miguel Urtubey (MI DA IS SH).
Sus maquinarias tuvieron que abandonar el lugar donde habían empezado a trabajar porque los vecinos les ratificaron que no tienen licencia social para ningún tipo de actividad minera que comprometa el ambiente, siendo expulsadas del departamento Famatina.
Una vez más ha quedado demostrado que los vecinos no tenemos otro camino que la movilización popular para defender nuestros territorios de la avaricia del modelo extractivista que pretende dejarnos sin cerros, sin agua y sin futuro.
También queda claro que, quienes en teoría deben encargarse de controlar y de impedir la radicación de este tipo de empresas se encuentran ocupados armando y desarmando listas y candidaturas para las próximas elecciones.
Condenamos las declaraciones del nuevo secretario de ambiente de la provincia Santiago Azulay quien fiel a su jefe Beder Herrera ha inaugurado su gestión MINTIENDO que “la minería no forma parte de la agenda del gobierno provincial” o que, quienes nos oponemos somos “ sectores opositores que buscan obtener réditos políticos con fines electorales”.
n       Miente Azulay y lo demuestra el registro que hicieron los compañeros de la Asamblea Campanas por la Vida, donde el propio responsable de la minera, Urtubey, reconoce y “saca chapa” de estar autorizado por la secretaria de minería de La Rioja. Si la minería no está en la agenda del gobierno, desafiamos a Azulay a dejar sin efecto cada informe de impacto ambiental presentado para muchos de los proyectos mineros, que suman más de 2 millones de hectáreas en nuestra provincia y que han sido aprobados por esa secretaria. Informes falsos y que ocultan los efectos dañinos de esos proyectos en el ambiente.
n       Azulay, miente. Las asambleas ciudadanas no somos parte de ningún sector de oposición. No somos gobierno ni oposición. Somos ciudadanos concientes y movilizados en defensa de nuestros bienes comunes. Hemos repetido hasta el cansancio que no tenemos ninguna relación con sectores políticos partidarios que pretenden utilizar políticamente y colgarse de la lucha de los pueblos. Y quien sigue relacionando un espacio con otro es porque desea cargar a las asambleas el descrédito público que tienen los partidos del oficialismo y de la oposición.
Que no se equivoque con esos análisis fáciles que le dicta su jefe Beder Herrera porque como hoy en Angulos (Famatina), el año pasado en Las Cañas (La Rioja Capital) o como hace casi 10 años en el cerro Famatina y en toda la provincia se van a seguir llevando sorpresas. Van a tener que irse una por una las empresas, JAMAS LOS DEJAREMOS INSTALARSE, porque los riojanos hemos decidido que no queremos la megamineria en nuestro territorio y continuaremos reconquistando con la lucha cada hectárea de nuestro suelo que Beder o cualquier gobernante que lo suceda entregue al saqueo y la contaminación.
Asamblea Riojana Capital, Regional Cuyo-NOA – UAC
Contactos: 03825 15672860
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-Red Nacional de Medios Alternativos Red Nacional de Medios Alternativos
-ECOS Córdoba Comunicación de la luchas por el territorio
-Construccion Tecnológica Popular Cba Construyendo Tecnológia Popular
-Indymedia Córdoba Comunicación para el Cambio Social
-Radio Comunitaria La Quinta Pata 93.3  Radio comunitaria desde Barrio San Vicente

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UAC Unión de Asambleas Ciudadanas Contra el Saqueo y la Contaminación
www.asambleasciudadanas.org.ar

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(pdf cuadernillo uac:) --> http://go4.es/0aJa

Es confluir con las luchas abajo sobre todo de Nuestra América y contribuir a hacer posible: "cuando los de abajo comienzan a entender de qué se trata, otros mundos abrazados por la Madrecita tierra comienzan a germinar entremedio, intentando enmendar cada desgarre desde la experiencia comunitaria de resistencia".
 
La singularidad de las rebeldías
Ayotzinapa “otra historia desde los semilleros de abajo”
25 abril de 2015
 
Por Diana Itzu Gutiérrez Luna (Rebelión)
Nos desvelamos, amanecimos y en vela seguimos por la búsqueda del sentido profundo que despierta el “43”.
Serán siete largos meses que la palabra sencilla de los y las familiares de los 43 jóvenes desaparecidos y, los tres asesinados de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, en el estado mexicano de Guerrero, nos sigue interpelando sobre qué entendemos por verdad y justicia.
La voz de cada uno y una de los padres, madres, hermanos, hermanas, tíos, abuelas, no es resultado de manuales o notas arrojadas por vanguardias revolucionarias, sino que emerge del latido profundo del corazón. Son personas sencillas, gente de campo, de dignidad andando frente a las adversidades de la vida que caminan “los de abajo”. Poco a poco hemos constando que su palpitar es consecuente, no se resigna, convirtiéndose en su única guía por la búsqueda de quienes “en vida nos hacen falta”. Y así los familiares dejaron de tener la vida que tenían antes del 26 de septiembre del 2014 para penetrar a un mundo lleno de injusticias e impunidad, poco a poco nos damos cuenta qué cuando el cansancio se hace presente aparece el aliento de miles de bocanadas de quienes hacen de su dolor la mirada y el abrazo compañero. Mientras nosotros y nosotras entendemos lo que debemos de hacer con las vidas de esos muchachitos, con sus seños y convicciones, la justicia pequeña se desvanece en su propia impunidad desnudando a los criminales.
Y respecto a los familiares ¿Quién se atrevería a dirigirlos, a despreciar su dolor, a decirles cómo y desde dónde caminar? ¿el sistema criminal, la farsa de los malos gobierno, las instituciones podridas, la bandera partidaria, la izquierda vanguardista?
Hoy reaparecen interrogantes. Cuándo nos negaron la posibilidad de ejercer y por tanto conocer la verdad y la justicia dejando a cambio muerte, cárcel, desaparición o dicho ampliamente: despojo, desprecio, explotación y represión. Desde cuándo nos vendieron la ilusión de ser depositarios de un tipo de democracia mal parida por el Estado liberal moderno como la única oferta de libertad y justicia social en un mundo patriarcal, colonial y capitalista. Hace 21 años que la palabra de los pueblos del sureste mexicano ejerció el derecho legítimo por expresarse desde la boca del fusil. El 1 de enero de 1994 donde no había líderes vimos caudillos, donde no había cabezas vimos dirigentes blancos, es decir; no vimos nada porque a escuchar no aprendimos. En cambio ellos, los zapatistas, siguieron caminando y construyeron sociedades otras sin pedir permiso para hacerlo. Hoy experimentan el “mandar obedeciendo” como democracia real, donde la potencia social de las Juntas de Buen Gobierno se despliega territorialmente en los cinco Caracoles y los 27 Municipios Autónomos Rebeldes superando y anulando el monopolio de la representatividad de los de arriba y celebrando al colectivo y no al individuo. “Floreciendo así otra forma de vida social”.
Pero hay quienes piensan que llegó el tiempo en que ellos y ellas, los más pequeños, los que encarnizan los crímenes del sistema, los que caminan con la dignidad de no venderse, de no rendirse, tienen que contar sus verdades no sólo para constatar una sociedad mundial ya desquebrajada, sino porqué como dicen los zapatistas del EZLN es el tiempo de levantar otros mundos posibles:
“Y esto es lo que nos enseñan los familiares de Ayotzinapa, que es mejor que nos busquemos y nos encontremos quienes padecemos esta enfermedad que se llama capitalismo. De su mano de los familiares de Ayotzinapa buscamos a las desaparecidas que hay en todos los mundos que somos” (Sub Comandante Insurgente Moisés, 1 de enero del 2015, Oventik, Chiapas).
 
Ayotzinapa se presenta como espejo mundial donde se miran los dolores y rabias de los asesinados, desaparecidos, olvidados, despojados, encarcelados de cualquier rincón del mundo. Muestra lo que somos y lo que queremos cambiar, lo existente y transformable. También se ha convertido en una ventana para asomarse y ver el mundo que se va y el horizonte que puede venir. Entretanto las ciudades en el mundo se ven agitadas en veces por las gritaderas y otras tantas por el silencio que estremecer la piel. El dolor y la rabia en 200 ciudades de Estados Unidos con la “Caravana 43”; en Europa con las 14 que está recorriendo la “Euro-caravana 43” y; próximamente en el sur del continente con la “Caravana 43 Suramérica” se está desplegando el gran telar hecho puente, una vez que se ha enlazado desde cada resistencia y organización el reencuentro con el compromiso y consecuencia de los de abajo.

Colectivos y espacios organizativos anti-partidistas y no electorales, que se organizan por la autonomía, hacen resquebrajar las grietas nuevamente con un ¡YA BASTA! para recibirlos. A mediados de mayo estarían llegando a Córdoba, Rosario, Buenos Aires, Montevideo, Porto Alegre, Río de Janeiro, Sao Paulo para despertar la memoria digna como lucha contra el olvido, se advierte un aprendizaje rebelde de otro tipo de “compañerismo” que implica compartir con el otro, con la mirada y palabra de respeto y cariño, coincidiendo políticamente en que no quedó atrás el despojo vestido con los ropajes progresistas o el “menos peor” que viene dejando a su paso desmonte, monocultivos transgénicos, minería, hidroeléctricas, fracking, crimen, asesinatos, cárcel, etc. Haciendo constar que el exterminio de hace 520 años hacia diversos mundos de vida sigue en Argentina, Uruguay y Brasil. También en Bolivia y Ecuador.
 
Y Emiliano Zapata no murió, como tampoco José Artigas ni Raúl Sendic en Uruguay, ni Chico Mendes ni Zumbi dos Palmares en Brasil, ni Bartolina Sisa en Bolivia, ni Juana Azurduy ni el Comandante Andrecito Guicurarí en Argentina ni el Sub comandante Pedro ni la comandanta Ramona, ni el Tata Juan Chávez Alonso en México, sino que se desencontraron con la orden de represión asesina cuando sus proyectos en lucha mantenemos. Los mandones no se disuelven, se fortalecen, y en siglo XXI gritamos por la libertad de los 23 jóvenes y jóvenas criminalizados en Brasil y por las cerca de 170.000 personas desalojadas por el Mundial de fútbol y los que vienen con las Olimpíadas en Río de Janeiro en 2016. Gritamos por quienes intoxicados quedan por los agrotóxicos y bombardeos de productos procesados Monsanto. Y en cada dolor y rabia buscamos en las mismas geografías a los 46 muchacho que en vida nos hacen tanta falta. Cuatro meses antes del crimen del 26 de septiembre del 2014 en Iguala, Guerrero, un grupo de paramilitares de la CIOAC-H en Chiapas asesinaron al maestro de la “Escuelita zapatista” Galeano, quien al igual que miles de zapatistas acompañaron a los asistentes para constatar cómo y desde dónde avanza la vida digna de las familias y comunidades en resistencia, para conocer y aprender esa “otra forma de hacer política”. Él ahora revive, en cada latido andante de la lucha de los de abajo una vez que entendimos que la venganza no es la justicia que buscamos. Nos acompaña el mensaje del otro Galeano que las venas abiertas nos dejó y curo con su palabra que cicatriza dignamente el recuerdo en realidad transformable. Y apenas 20 días después del homenaje al “Maestro zapatista” en el Caracol de La Realidad las palabras del finado Sub Comandante Marcos, también hoy llamado Galeano, revivían a los 43 nombres de los asesinados y desaparecidos en los últimos 9 años que en vida se nacen en cada rebeldía de lo que somos: “Alexis Benhumea, Francisco Javier Cortéz, Juan Vázquez Guzmán, Juan Carlos Gómez, Bety Cariño, el compa Kuy, comuneros de Cherán, los asesinados y desaparecidos de Santa María Ostula, Sandra Luz Hernández, Juventina Villa Mujica, el compa mapuche Matías Valentín Catrileo Quezada, Juan Francisco Sicilia Ortega…los y las migrantes asesinados y desparecido, los presos que se quiere matar en vida”
Entonces transcurrieron 135 días y nos embosca nuevamente el tortuoso “43”: Cesar Manuel, Emiliano, Cutberto, Luis Ángel, Abelardo, Jorge, Magdaleno, José, Leonel, Jesús, Mauricio, Antonio, Bernardo, Israel, Dorian, Miguel… ¿qué nos susurran los jóvenes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa? Será lo que los zapatistas repiten una y otra vez: “no se rindan”, “no claudiquen”, “no se vendan” porqué falta lo que falta.
Antes del crimen de Estado en Ayotzinapa, en la primera semana del mes de agosto el Congreso Nacional Indígena junto con el EZLN y adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona advierten que aquel tiempo en que la madre tierra hablaba con las mujeres y los hombres tiene que ser recuperado para nombrar al verdadero criminal: el capitalismo. Mientras tanto, ya escurriendo los días del mes de diciembre y levantándose los de enero los familiares de los 46 se liberaron de ser los únicos a quienes habita el dolor y la rabia, se reencontraron con los y las que somos en el abajo en el “Primer festival mundial de las resistencias y las rebeldías contra el capitalismo: donde ellos destruyen nosotros reconstruimos” y en la lucha siguen junto a miles en el mundo. Entrando el 2015 Palestina y Rojava no han sido derrotadas por el poder de las tiranías ante el mismo rostro de muerte. En múltiples escalas geográficas las mujeres defienden su tierra y la pachamama las acompaña. Las reflexiones y análisis nacidas del pecho de los seminaristas de la Universidad de la Tierra en San Cristóbal de las Casas son semillas que brotan en un suelo que es potencia viva de los pueblos. Y los campesinos y barrios urbanos siembran y cosechan también semillas de libertades. En “territorio zapatista, rebelde y en resistencia” se defienden los semilleros y frutos de tantos años de lucha, resistencia y organización, y el día 1 de marzo del 2015 se inauguró la Escuela Autónoma Zapatista “Compañero Galeano” y la Clínica Autónoma 26 de Octubre “Compañero Subcomandante Insurgente Pedro”  en el poblado Nueva Victoria. El Sub Comandante Insurgente Moisés y el sub Galeano invitan del 2 al 9 de mayo a producir/reproducir semilleros mientras cuidan sus Caracoles. Quizás aún la marea desafiante no se alcanza a ver y los vientos que nos desgarran desdibujan la tormenta que viene –y la cual advierten los zapatistas- .
Vendrá también la segunda etapa de “la Escuelita para la libertad según l@s zapatistas” aún a pesar de que el despojo y la represión brutal pretende acallar lo que no es abreviable.
 
Pero cuando los de abajo comienzan a entender de que se trata, otros mundos abrazados por la Madrecita tierra comienzan a germinar entremedio, intentando enmendar cada desgarre desde la experiencia comunitaria de resistencia. Nacen y se refuerzan las referencias colectivas del concepto de “compartición”, dejando que la comunicabilidad de la experiencia no muera. Es en el momento de narrar el transcurso de su vida que se pone en movimiento una serie de sentimientos, de dolor y rabia, de esperanza y desasosiego, de reflexiones, propuestas y procesos territorializados entre las cuales, sin percatarse de ello, se encuentran a sí mismos en sus muertos y desaparecidos, en nuestros muertos y, en susurro la escucha atenta se brota en un nosotras, aquí y ahora.
 
En un sistema moribundo, no sólo el saber y la sabiduría de hombre y mujeres comunes es una necesidad por la vida, sino sobre todo su vida vivida colectivamente y la defensa irrefutable de sus frutos es el material que tanto nos hace falta para curar la brutal herida que viene dejando el despojo/represión, para tejer, nacer y proteger la historia de libertad que tanto necesitamos en está tormenta que pretende arrancar, desenterrar y ahogar las semillas de estos mundos ya brotados.
 
** participa en dos espacios organizativos adherentes a la iniciativa de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona: desde México en el Espacio de Lucha contra el Olvido y la Represión (ELCOR) de la Red contra la Represión y por la Solidaridad. En Córdoba, Argentina con Piratas x Tierra Mojada. Fue estudiante de la Escuelita Zapatista “la libertad según los y las zapatistas” en agosto del 2013. Es además socióloga e investigadora social.*Diana Itzu Gutiérrez Luna

Es fundamental que el Frente no se asuma vanguardia ni restringa su solidaridad e indagación a los pueblos de gobiernos de izquierda. Se constituye como unión de una creciente variedad de organizaciones que está luchando por la vida, la dignidad humana y la justicia social, ambiental. Por este origen y objetivo puede hallar coincidencias con:
 
Manifiesto de Montecristi Vive
Hacia un compromiso por un acuerdo democrático radical
8 de abril de 2015
 
Por Juan Cuvi (Rebelión)
La marcha del 19 de marzo pasado, producto de un proceso de resistencia a las políticas del gobierno nacional iniciado el año pasado y convocado por iniciativa de las centrales sindicales, el movimiento indígena y otras organizaciones sociales, marca un momento de significativa importancia coyuntural . A los grupos organizadores de la marcha se sumaron amplios segmentos de la sociedad. No hay duda, desde las calles se plantea la necesidad de concretar y profundizar el contenido democrático de estas movilizaciones. 
Por esa razón, quienes conformamos Montecristi Vive proponemos a la sociedad la construcción de un acuerdo democrático radical que sintetice las principales aspiraciones sociales, en este momento en que cunden la frustración y el desencanto frente a un Gobierno que ha dado la espalda a los principios y disposiciones transformadores de la Constitución de Montecristi y que se ha alejado de sus orígenes. Este acuerdo, inspirado en la necesidad de construir una democracia radical, debe servir para la discusión de los ejes básicos de una propuesta de transformaciones a ser cristalizadas a partir de la recuperación de las calles y plazas como espacios de expresión democrática.
Recogemos las demandas planteadas y le proponemos a la sociedad ecuatoriana continuar con las movilizaciones, porque es la única manera de presionar y poner límites al poder, conquistar nuestras reivindicaciones y continuar luchando por temas fundamentales como:

- Un marco jurídico y político que garantice las libertades en un sentido amplio. Eso incluye derogar las medidas de control de la sexualidad de las mujeres, como el Plan Familia, el Código Orgánico Integral Penal en tanto herramienta de represión, así como todo el aparataje estatal que restringe la libertad de expresión y de opinión, y aquellas normas, como la establecida en el Decreto 16, que limitan la organización social y ciudadana.

- La revolución agraria sustentada en los principios de la soberanía alimentaria establecidos en la Constitución, y que, entre otros puntos fundamentales, prohíben el acaparamiento de la tierra y del agua.

- Las exigencias de las organizaciones campesinas e indígenas para cambiar el proyecto de Ley de Tierras y la resistencia de la CONAIE para permanecer en su sede en Quito.

- Un marco jurídico que permita la plena vigencia de todos los derechos de los trabajadores, permitiendo la estabilidad laboral y el establecimiento de condiciones laborales dignas. Por eso decimos no al Decreto 813, que establece la posibilidad de la compra de renuncias obligatorias, así como el archivo de la modificación constitucional que excluye a los trabajadores del sector público del Código del Trabajo.

- La Asamblea Nacional debe funcionar como un espacio fundamental de debate político, lo que obligará a revisar aquellas normas legales que la han transformado en un apéndice del Ejecutivo.

- La plena vigencia de la independencia de funciones del Estado. Es decir, descorreizar la justicia, el Consejo Nacional Electoral y todas aquellas instancias de participación ciudadana controlados en la actualidad por el Ejecutivo.

- Una política económica que garantice la participación y el poder de decisión a las organizaciones sociales para enfrentar la crisis, para impedir que sean los sectores populares los que tengan que asumir el peso económico y social de las improvisadas medidas anticrisis del Gobierno

- Frenar la corrupción que se desprende de los enormes contratos estatales. Para empezar, hay que impulsar sendas auditorías al endeudamiento público y al manejo del IESS.

- Una transformación democrática y participativa de la educación, lejos de la imposición de esquemas tecnocráticos ajenos a la diversidad cultural del país. Hay que cuestionar la política educativa del régimen por autoritaria y distante de la realidad del país.

- Un auténtico proceso de descentralización y autonomías, hoy amenazado por el creciente centralismo absorbente que propicia el gobierno y el Código de Ordenamiento Territorial en contra de lo que establece la Constitución, a la que el Gobierno intenta debilitar a través de las mal llamadas enmiendas constitucionales.

- La solidaridad con todas aquellas comunidades como Íntag, Pacto, Quimsacocha, Cordillera del Cóndor, entre otras, que a lo largo y ancho del país resisten a la imposición del extractivismo depredador, así como apoyar el reclamo de los Yasunidos para que se transparente lo que está sucediendo en el ITT y en el Bloque 31.

- Convocatoria a una consulta popular sobre las modificaciones propuestas a la Constitución, especialmente en aquellos temas que tienen que ver con la restricción de derechos a la ciudadanía, a los gobiernos autónomos descentralizados, el cambio de funciones a la Fuerzas Armadas y la reelección indefinida. 
Con estos puntos en agenda, llamamos a los movimientos sociales, centrales sindicales y movimiento indígena, así como a todos los ciudadanos, colectivos, grupos, asociaciones y organizaciones sociales, de manera especial a las que estuvieron presentes en la movilización del 19 de marzo, a construir un gran acuerdo democrático y social para mantener y profundizar la movilización social, estableciendo distancia con las posiciones de la restauración conservadora del gobierno y de la derecha tradicional. Precisamos de una amplia unidad para enfrentar la coyuntura y la política económica del gobierno, que pretende descargar sobre los trabajadores, jubilados y pobres de nuestro país el peso de la crisis.
Hacemos público este manifiesto como homenaje a los trabajadores que el próximo Primero de Mayo ratificarán, con nuevas y multitudinarias marchas y movilizaciones, el compromiso por un acuerdo democrático radical en pos de la gran transformación del Ecuador.
Siempre más democracia, nunca menos.
Ecuador, abril de 2015

 
Juan Cuvi, Coordinador Nacional 

Fuente original:
 
http://montecristivive.com/por-un-acuerdo-democratico-radical/
 


 

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