sábado, 21 de febrero de 2015

¿Qué Estado ocultan las alternativas (de la gobernabilidad) resumidas en "¡viva la patria!" vs. "¡viva la república!"? Es el de profundización constante del saqueo y la represión a nosotros: los de abajo.


   Necesitamos, entonces, construir el Nunca Más a 

la democracia representativa que
 
garantiza la seguridad jurídica de 'inversores' 

con base en la creciente violación de derechos abajo.
 
 
Ambos "vivas" son simultáneos con la entrega del país a China que consolidará el carácter regresivo de la vigente reestructuración socioeconómica y territorial al  intensificar el modelo extractivista exportador.  Así las leyes Chevrón y Monsanto son reforzadas por:
 
 
Acuerdos con China
18 de febrero de 2015

El viaje presidencial a China de Cristina Fernández, acompañada de más de 100 empresarios, dejó como saldo una veintena de convenios comerciales y de inversión. En el programa de la RNMA, Enredando las mañanas, compartimos la entrevista realizada en la última emisión de Piedra Libre, de La Colectiva Radio a Ariel Slipak, economista especializado en economía china, quien realizó un balance preliminar de lo firmado. 
 
Por RNMA
Ariel Slipak - Una de las primeras cosas a tener en cuenta es que por ahora, la mayoría de los resultados de la visita, más allá de las firmas de los acuerdos, todavía no circula tanta información como para hacer un análisis serio, riguroso como me gustaría. Antes de meternos de lleno en el tema de los acuerdos, una primera gran observación es la siguiente: Cristina Fernández con Timerman, demás funcionarios, Axel Kicillof, viaja acompañada de 102 empresarios ¿cuántos representantes de pueblos originarios, de movimientos ambientales o delegados sindicales de base había en la comitiva? Cero. Entonces, más allá de China, una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta es quién hace la política de relaciones exteriores y para quién. Así como desde la militancia desde abajo, como proponemos desde este programa, tratamos de pensar colectivamente otras formas de organizarnos socialmente para estimular la participación popular ¿porqué no un usuario del ferrocarril Sarmiento que tiene mucho trabajo sobre el tema de los materiales rodantes, no puede ir en la comitiva?
Metiéndonos de cara en los acuerdos, una de las cosas que conversábamos en programas anteriores era que e
l tipo de relaciones comerciales entre Argentina y China son características del tipo de países centrales y periféricos. Exportaciones argentinas concentradas en muy pocos productos de bajo contenido de valor agregado e importaciones de alto, medio o bajo contenido tecnológico proveniente desde China. Lo que se viene con la mayoría de los acuerdos firmados, a mi juicio, es lo que un especialista en relaciones internacionales que se llama Eduardo Oviedo, llama una “reprimarización diversificada”. Las exportaciones argentinas a China durante la década 2003-2013, se concentraron básicamente en un 85% en poroto de soja con el 55%, aceite de soja con el 20% y petróleo crudo. Lo que se viene ahora es exportación de sorgo, girasol confitado, carne. Ya se vende carne enfriada y ahora se han resuelto distintos protocolos para la exportación de carne con hueso. Lo que de alguna manera trata de buscar el gobierno argentino es diversificar la canasta exportadora, pero siempre dentro de productos con escaso contenido de valor agregado. Hay algunas excepciones. Se está trabajando en la exportación de equinos, por ejemplo. Por eso mismo los regalos que se hicieron en la visita pasada de un caballo y una yegua para Xiinpin y su esposa. En la República Popular de China que tiene más de 40 millones de multimillonarios, se están construyendo hasta hipódromos en los barrios cerrados. De alguna manera lo que también intenta el gobierno argentino es exportar algunos productos con mayor contenido de valor agregado pero una reflexión que hago es si son propios de un proyecto productivo popular e inclusivo o si la crianza de equinos o la producción de vinos de 2.000 o 3.000 botellas de lujo para los empresarios chinos realmente generaría empleos masivos de altos salarios en la Argentina.
 
Piedra Libre – En principio la respuesta es no, por lo menos desde el sentido común...
AS – Exactamente. Lo que se viene es la diversificación de las exportaciones de los productos primarios y también la venta de estos famosos “specialties”. Productos con alto contenido de valor agregado pero que son una rareza y son para un segmento ABC 1, como dicen los del palo del marketing.
 
PL – Esto es en cuanto a lo que vendemos, que quedó claro que seguimos en esta cuestión primaria ¿qué le estamos comprando en estos convenios?
AS – Las importaciones de productos de China son bienes de consumo durable con alto contenido tecnológico y otros productos de reducido contenido de valor agregado como juguetes, calzado, textiles. También se le está comprando maquinaria a China. Uno de los temas más preocupantes para el industrial argentino y para el industrial brasileño, es que durante los últimos años Brasil y Argentina se reemplazan como proveedores industriales mutuamente por China. Un dato curioso es ver como las autopartistas generan menor empleo en Argentina y en Brasil y se empiezan a comprar autopartes chinas. Por eso decía ¿quién está yendo en la delegación? ¿está yendo algún delegado de base? No. Se los “observa” desde helicópteros en las manifestaciones en la Panamericana.
Los tratados qué nos ofrece China están vinculados al sector de las inversiones. En una de las conferencias se la ve a Cristina (Fernández) directamente con una carpeta ofreciendo o vendiendo posibles negocios que se pueden hacer en La Argentina. China, como decíamos en otras entrevistas, es el segundo consumidor mundial de petróleo, primer consumidor mundial de energía eléctrica, primer consumidor mundial de cobre, de zinc, de soja, de azúcar, si no me equivoco también de madera, de carbón aunque ellos son los que lo producen. Lo que necesita China son determinadas inversiones para asegurarse todo eso.
Lo que muestra el gobierno como más auspicioso es el financiamiento del Belgrano cargas y el tema de las represas. Sobre el Belgrano cargas se viene negociando desde hace varios años y lo que se puede observar es que, en general, este tipo de financiamiento de China, incluye cláusulas que obligan a contratar para las obras a contratistas chinos, traer mano de obra de China a la Argentina y que cualquier obra que tenga cierta complejidad tecnológica, queda el secreto en manos de China. Las inversiones de China en América Latina según la propia CEPAL, carece en general de transferencia tecnológica o de aprendizajes. Por ejemplo; en las compras de coches y vagones de tren, no se compra el secreto tecnológico, son compras llave en mano. En determinadas declaraciones el gobierno argentino trató de expresar qué; ante esta preocupación de algunos ex aliados del gobierno o aliados actuales (la UIA ya se manifestó de manera pesimista y sectores de la CGT oficialista se han manifestado de manera pesimista) que se va a contratar en las obras de las represas mano de obra argentina, que va a haber licitaciones y demás. La tarea ahora, me parece es, revisar la letra chica de los acuerdos.
 
PL – Esa mano de obra china que estaríamos obligados a contratar ¿con qué leyes se supone que trabajaría en Argentina?
AS – Es uno de los puntos que todavía tenemos que analizar pero uno de los ejemplos es esta “base de observación aeroespacial” que se está construyendo en Neuquén, previa a la aprobación del senado. Allí se supone que los más de 200 personas de nacionalidad china que vendrían, se regirían por leyes chinas. Es uno de los pedidos de China para la introducción de mano de obra en general, en asociación con países latinoamericanos y este punto con respecto a los tratados, habría que revisarlo (…) A veces me escucho a mi mismo y parece “uy es una invasión”. No hay que tener ningún tipo de sentimiento xenófobo ni nada sino que lo que hay que plantear es una integración entre pueblos y no una integración para los negocios. Hay que entender que también el trabajador chino está siendo explotado.
 
PL – Claro. Habrá que ver cómo se generan esos vínculos porque entretanto nos visiten los dueños de los hipódromos de los barrios privados que acabas de mencionar y viajen hacia allá 102 empresarios, difícilmente podamos generar ese vínculo.
AS – Exactamente. Cabe destacar que esos empresarios son los Grobocopatel, los Franco Macri, los grupos Eurnekian y demás. Esos son los que hacen las políticas de relaciones exteriores y para quien se hacen. Me parece a mí.

 
 Por supuesto, ya hubo más de una deKada de continuidad e incluso afianzamiento del sometimiento de los trabajadores al gran empresariado que lo implantó mediante terrorismo de estado y lo desplegó conforme al neoliberalismo.
 
Constatemos, sólo mediante un ejemplo emblemático de los trabajadores formales, la impunidad de hoy:
 


Luego de siete meses de conflicto, movilizaciones e intentos de deslegitimar la protesta por la empresa, el gobierno y los medios; sumado a las diversas represiones sufridas por acción de las fuerzas de seguridad,en particular la Gendarmeria y a la falta de respuestas del Ministerio de Trabajo, por los aprietes de las asambleas fraudulentas del Smata y por el incumplimiento de la legislación laboral argentina, 16 de los 26 trabajadores(10 aceptaron el retiro voluntario) que se encontraban despedidos vuelven a sus puestos de trabajo en Lear el próximo lunes. Compartimos el comunicado de prensa y a la vez una entrevista realizada en julio del 2014 al delegado Rubén Matu, en el momento en el que la empresa decidiera suspender a mas de 300 trabajadores sin goce de sueldo en mayo del año pasado. 

Por ANRed Oeste .

Reproducimos comunicado:

"Todos a Lear el lunes 19 de enero" 
El lunes 19 de enero reinician las actividades en la Planta Lear (Pacheco) y los trabajadores reincorporados por la gran lucha llevada adelante vamos a volver a ingresar a nuestros puestos de trabajo. Esto es lo que dispuso el histórico fallo de la Sala X de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Hemos sido convocados a trabajar por la propia empresa a través de Carta Documento, lo cual quedó plasmado también el pasado 22 de diciembre al firmarse el acta labrada por el funcionario del Ministerio de Trabajo de la Nación dentro de Lear.
Somos conscientes de lo que significa este paso para todos los trabajadores, no solo de Lear y el SMATA sino de todo el país. Es demostrar que con la lucha decidida se pueden dar pasos adelante y derrotar a las patronales más duras y las burocracias más pro patronales. Para ello llevamos adelante 15 Jornadas Nacionales de lucha y esa cantidad de cortes de Panamericana, hicimos decenas de movilizaciones, sufrimos represiones con 22 detenidos y 80 heridos. Gracias a eso y pese todos los enemigos que enfrentamos vamos a dar este paso.
Por todo esto los convocamos a las 5 AM a todos los compañeros/as, a las organizaciones que durante estos largos siete meses nos acompañaron en cada corte, en las movilizaciones, colaborando con el fondo de lucha y participaron en los actos, a las internas, a los diputados y partidos que son solidarios con los trabajadores, para que esta vez estén junto a nosotros al momento de ingresar nuevamente a trabajar. Los esperamos a todos.
Trabajadores reincorporados de Lear
Fragmentos de la nota hecha el 14 de julio de Rubén Matu, delegado de la comisión interna de Lear:
 
Sobre despidos, suspensiones, burocracia sindical y desidia del poder político. ¿Quién defiende a los trabajadores?
Con dos acampes que se mantienen hasta el día de hoy, uno enfrente de la fabrica y otro sobre la calle Marcos Sastre dan cuenta de la ardua resistencia de las y los trabajadores de la empresa: “costo un poco en un principio porque es la primera vez que nos encontramos en un escenario como este pero bueno rápidamente se empezó a solucionar con el apoyo de las organizaciones, aportando con los baños químicos, con las carpas, con todo lo que nos hace falta. Empiezan a venir las familias, las mujeres con sus hijos, comienza a haber una coordinación mayor entre los trabajadores aparte del gran apoyo que estamos recibiendo. Podemos ser amigos o no pero somos de la misma clase. Nosotros estamos firmes, no vamos a bajar los brazos y no vamos a parar hasta que el ultimo de los compañeros este dentro de planta, porque no podemos permitir que un monopolio norteamericano venga a avasallar nuestros derechos y creemos que es una pelea justa. Lear el ultimo año facturo 16 mil millones a nivel mundial, acá son 200 familias que están dejando en la calle, trabajadores/as con antigüedad, madres solteras, despedidas estando embarazadas, que son único sostén de familia”. De esa manera terminaba nuestra entrevista con Rubén Matu, delegado de la Comisión Interna de Lear, pero la historia recién comenzaba dos meses atrás: “el conflicto arrancó el día 27 de mayo con suspensiones masivas. La empresa decidió suspender en forma ilegal a 330 compañeros, la mitad del personal de la fábrica, dejando afuera al turno tarde. Nosotros presentamos una denuncia que fue acompañada por una movilización al Ministerio de Trabajo en callao donde denunciamos la ilegalidad de las suspensiones.
 
El día 2 de junio el ministerio ratifica nuestra denuncia, donde nos da la razón y dice que las suspensiones son ilegales por no contar con los pasos legales correspondientes, nunca Lear presentó preventiva de crisis como para suspender de esta manera. En ese momento lo único que bastaba era que los directivos del SMATA, nuestro sindicato, se presentara en el ministerio a ratificar el dictamen y se volviera todo para atrás (despidos y suspensiones) volviendo al 26 de mayo, justamente el día anterior a las suspensiones. Al no contar con el apoyo de nuestro sindicato, derivo en un conflicto aun mayor: la empresa el 17 de junio decide suspender en forma nuevamente ilegal a 200 compañeros sin goce de sueldo, de los 330 que se encontraban suspendidos, ingresan cien y quedan 200 afuera. Luego de eso nosotros fuimos notificando al SMATA, ampliando las denuncias correspondientes y demás, la empresa decide despedir hace dos semanas a más de cien de nuestros compañeros con la excusa de “bajo rendimiento” basados en el art. 242; también mantienen las suspensiones hasta el 17 de este mes de más de cien compañeros sin goce de sueldo. Nosotros denunciamos en todo momento y también notificamos al sindicato y no encontramos respuesta alguna, hasta que iniciamos el conflicto en forma más seria y en condiciones más duras, ya hace dos semanas que estamos acampando luego de los despidos”(…)
“(…) El martes pasado (8 de julio) llevamos adelante una gran jornada nacional con acciones, cortes en diferentes partes del país: se bloqueo Lear Córdoba, también se corto uno de los accesos más importantes donde están las principales automotrices de aquella provincia; también acá en Gral. Motors, en Rosario, en Neuquén, en Salta, en Tucumán, en Jujuy, en Santa Cruz, Bahía Blanca, Puente Pueyrredon y también el corte en Panamericana el cual el Gobierno Nacional mediante Sergio Berni que está a cargo de la Secretaria de Seguridad de la Nación, desalojo brutalmente a los compañeros de Lear y también a todas las organizaciones que estaban solidarizándose con nosotros; a las mujeres que estaban en primera fila, por ejemplo Victoria Moyano, nieta recuperada. En ese sentido tomo una amplia repercusión el conflicto” describe Rubén mientras otros medios populares fotografían el acampe y las compañeras toman mate. (…) Nosotros el viernes pasado (11 de julio) llevamos adelante una conferencia de prensa en el Congreso, que contamos con el apoyo de diferentes organismos de derechos humanos, como el CEPRODH, La Liga, APDH, incluso hubo gente del CELS”.
 
Organización de los trabajadores y al que no le gusta….
¿Uds. están agremiados en alguna agrupación sindical o son trabajadores que se están organizando a partir de este conflicto?
 “Nosotros ya venimos organizándonos hace varios años, esto no es que surgió ahora sino que desde 2005 empezó a haber una especie de organización en la fábrica y en 2007 logramos meter un delegado, luego en 2009 metimos tres más y en 2011 ganamos toda la comisión interna y hasta el día de hoy mantenemos esa organización. De hecho algo que olvide contar es que la empresa a los delegados, a la comisión interna nos están impidiendo el ingreso y el día jueves (10 de julio) conseguimos dos cautelares a favor, el viernes conseguimos una mas y hoy (14 de julio) acabamos de recibir la noticia de que contamos con los cuatro compañeros de la Comisión Interna con fallos judiciales a favor para poder ingresar a la planta. Nosotros hemos intentado el viernes pasado ingresar, no lo conseguimos, el día de hoy tampoco y vamos a seguir denunciando y profundizado las medidas.” 
Adelantando la nueva jornada nacional de lucha, que se hizo el miércoles con un corte en las puertas de la empresa por la madrugada luego una movilización desde Pacheco hasta Capital Federal, para denunciar que el sindicato y la empresa se reúnen en audiencias del ministerio de trabajo sin permitir el ingreso de la comisión interna contaba el delegado “(…) el sindicato está tratando de negociar a espaldas de los trabajadores en los términos de esa negociación. Lo que sabemos es que el SMATA estaría pidiendo la reincorporación de todos los compañeros, declarando las suspensiones ilegales pero no estaría pronunciándose a favor del ingreso de la Comisión Interna que fue elegida democráticamente por casi el 60% de los compañeros. Pero también sabemos que por más que el SMATA pida la reincorporación, sería una formalidad, porque ya tranquilamente podían haber dictado la conciliación obligatoria, sabiendo que el ministerio declaro las suspensiones ilegales, pero a la vez vemos que el sindicato, la empresa e Industria vienen llegando a diferentes acuerdos porque a nosotros nos suspenden y hace casi dos meses que la planta se encuentra con la mitad de su personal y mientras Ford sigue produciendo lo mismo que a fines del año pasado.”
Para ponernos en contexto de lo que es Lear, en ese sentido ¿Cómo repercute en los niveles de producción, la cantidad de trabajadores que hay actualmente y estas excusas de bajo rendimiento?
 “Eso repercute y de hecho Lear hoy está produciendo menos de la mitad de lo que produce Ford. Incluso en estos días estarían aumentando su producción casi un veinte por ciento más, no tiene lógica, no tiene ningún sentido que Lear esté produciendo un 40 % de la producción de Ford ya hace casi dos meses y lo que queda claro, que es también lo que estamos denunciando que acá no solamente hay despidos y suspensiones, que no permiten ingresar a la comisión interna sino que también se está importando mas , que se están dejando muchas familias en la calle pero también lo que vemos es que esto es un acuerdo para reventar la organización que estamos levando adelante los trabajadores. Tampoco tiene lógica que Ford o que Lear Honduras abastezca Ford Pacheco: las cuestiones logísticas, aduaneras lo impedirían. Ford se mantendría parada un mes entero si la Aduana traba algún material. De hecho la manera que tiene de producir Lear, hasta el año pasado era justo a tiempo y no teníamos stock. No se puede traer de afuera, algo que producimos nosotros.”
“Maximizar ganancias a través de mayor explotación”.
¿Cuándo estaban trabajando dentro de la planta, también sufrían condiciones laborales que no eran las mejores?
-“Mira, el 80% de nuestros compañeros esta lastimado, producto de los altos ritmos de producción. El trabajo que hacemos nosotros es muy manual, constantemente uno mueve las manos y eso provoca en nuestros cuerpos lesiones como: túnel carpiano, tendinitis, problemas en la espalda, de cervical, hernia de disco, problemas en las piernas por la cantidad de horas que estamos parados. Hay compañeras que no pueden mantener a sus hijos en brazos por que se fatigan rápidamente (...) Entre 2012 y 2013 pasaron 427 compañeros y compañeras por ART de un total de 700 trabajadores/as. Eso es brutal y viene de hace tiempo. El crecimiento de la industria automotriz está basado en mayor explotación y mayores ritmos de producción que ni siquiera se ven reflejados en amentos salariales. También estamos luchando contra la precarización y la flexibilización laboral.
El año pasado luego de un conflicto, que siguió de una asamblea que hicimos, la empresa decidió despedir a 15 compañeros y nosotros en 34 días de conflicto (diferente a este, porque este es mucho más duro), en donde en aquel momento hicimos paro dentro de la empresa y con los compañeros que estuvieran afuera se bloquearon los portones y en poco más de una semana se dicto la conciliación obligatoria con todos los trabajadores adentro y luego de eso organizamos acciones afuera exigiendo al SMATA que se ponga a la cabeza de los reclamos y que haga lo que trabajadores/as votamos y decidimos en asamblea”.
 
¿En qué condiciones se encuentran los trabajadores que están dentro de la planta? ¿Sufren algún tipo de amedrentamiento?
 “La empresa está aumentando los ritmos de producción, los compañeros nos cuentan que están haciendo dos turnos de trabajo. El SMATA está cumpliendo el rol de gerencia, pareciendo los supervisores de la empresa, controlan la producción diariamente (…) discutimos con los compañeros, rápidamente se dan cuenta y se vuelven a sus casas colaborando a que la fabrica no funcione. Hoy nos encontramos en esa lucha y creemos que en ese sentido lo más importante es que los compañeros dentro de la fabrica también vean que es importante, porque sabiendo que si esto se termina, si la empresa avanza, esto va a repercutir, va a terminar influyendo rápidamente sobre las condiciones de vida y de trabajo en los que siguen trabajando dentro de la planta”

 
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Lear: Suspendieron a los 16 trabajadores reincorporados
20 de enero de 2015
Este lunes 19 de enero, la empresa norteamericana Lear suspendió a los 16 trabajadores reincorporados mediante un fallo judicial de mediados de diciembre y que debían ingresar a la planta de Pacheco. Ante la actitud desafiante de la patronal yanky, los trabajadores suspendidos  decidieron cortar la Panamericana y mediante un comunicado plantearon: “Nos obligan a profundizar nuestras medidas de lucha”.
 
El fallo judicial que ordenó la reincorporación de los despedidos establece que la empresa no había realizado el trámite pertinente de “procedimiento preventivo de crisis” para poder ser aprobados los despidos masivos (el fallo habla de 28 trabajadores, pero 12 ya habían arreglado su salida con la empresa). Así se cerraba una lucha de 7 meses, que comenzó a fines de mayo con la suspensión de 330 trabajadores, que derivó en el despido de 240, de los cuales 61 fueron reincorporados en los primeros meses del conflicto y finalmente los últimos 16 este lunes. El resto arreglo su indemnización, la cual por cierto fue bastante elevada como muestra de la presión que ejerció la patronal para quebrar la resistencia de los luchadores. A partir de las nuevas suspensiones, el conflicto no se cierra y la lucha continua.
 
A lo largo del año pasado, en el sector industrial hubo 20855 despidos, según cifras del Indec. La industria automotriz sufre una crisis que se expresó en una producción 25% menor que el año anterior. De esta industria, la mayor cantidad de empleo se registra en las autopartistas, los trabajadores de estas sufrieron decenas de miles de suspensiones y más de mil despidos a lo largo del año.
 
En esta coyuntura, la empresa norteamericana Lear decidió realizar suspensiones y despidos masivos, incluyendo ilegalmente a la comisión interna de la fábrica. Los trabajadores expulsados emprendieron distintas medidas de lucha para lograr su reincorporación como cortes en la autopista Panamericana, un acampe en la puerta de la fábrica, bloqueos a la empresa y jornadas nacionales de lucha a partir de la solidaridad del sector combativo del movimiento obrero, estudiantes y organizaciones de izquierda. Además realizaron diferentes presentaciones judiciales.
 
El gobierno nacional intentó frenar las medidas de lucha de los despedidos y a través del Ministro de Trabajo Tomada, emprendió negociaciones con la empresa y la conducción del sindicato del SMATA enfrentada a la comisión interna independiente de la fábrica de Pacheco. En un comienzo, el gobierno planteó que la empresa no se encontraba en crisis por lo cual no había lugar a los despidos. La persistencia en la lucha de los despedidos hizo que se reincorporaran 61 trabajadores y por medio de diferentes fallos judiciales que se restablecieron en sus puestos a los delegados. Ante esto, la empresa decidió intimatoriamente cerrar las puertas de su fábrica por 14 días argumentando un tema de seguridad ante la acción de los despedidos. De ahí en más, el gobierno nacional a través de su Secretario de Seguridad, Sergio Berni, decidió enfrentar abiertamente a los despedidos reprimiendo una y otra vez los cortes en Panamericana, sin respetar los protocolos de acción de las fuerzas de seguridad.  A la vez, infiltró un milico de civil entre los manifestantes y montó una escena teatral con un gendarme que se arrojó sobre un auto que manifestaba en la Panamericana, a través del novedoso método de protesta de la caravana de autos, con la intención de simular ser atropellado por este y así detener a los conductores. Estas ilegales acciones provechosamente documentadas por el equipo de comunicación del Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) sirvieron para que la justicia tenga que quitar a la gendarmería de los operativos de represión y Berni tuvo que bajar el perfil ante semejante mamarracho.
 
La empresa Lear direccionó los despidos a la comisión interna, que cuenta entre sus integrantes a militantes del PTS, y el activismo combativo que desde el año 2011 conduce sindicalmente la fábrica de Pacheco y es independiente de la burocracia del gremio de mecánicos, SMATA. A fines del 2013, esta conducción había sido ratificada por más del 60% de los votos. Ya en el 2012, el SMATA intentó fallidamente revocar el mandato de los delegados a través de una asamblea. Este año, a partir de los despidos y la reincorporación de los delegados, el SMATA forzó una asamblea en la sede del sindicato a la cual fueron trasladados los trabajadores en los micros con los que ingresaban todos los días a la fábrica a partir de los bloqueos de los despedidos. En esta asamblea plagada de irregularidades y ciertamente intimidatoria para los participantes, se decidió la revocación del mandato de los delegados, una acción que debería ser desconocida por la justicia.  Los trabajadores que este lunes fueron reincorporados y nuevamente suspendidos reconocieron la necesidad de reconstruir su agrupación ante el duro golpe generado por la burocracia y la patronal.
 
La lucha de los trabajadores despedidos de Lear tuvo derrotas y triunfos. Por un lado, solamente fueron reincorporados un tercio de los despedidos y la conducción combativa resultó debilitada. En el último mes, antes del fallo judicial de reincorporación un grupo de 14 luchadores que aún continuaba resistiendo terminó arreglando su desvinculación siendo un duro golpe para el sector combativo. Por otro lado, se lograron por medio de la lucha frenar 77 despidos, restablecer a la comisión interna en la fábrica (por más que luego fueran ilegalmente revocados sus mandatos) y abrir la posibilidad de reconstruir la conducción combativa. Las conclusiones de la lucha mostrarán que la mayor debilidad del movimiento fue la separación entre los trabajadores activos y los despedidos, el aislamiento de estos últimos fue el resultado de no poder contrarrestar el accionar intimidatoria, ante el despido inminente, por parte de la patronal y la burocracia del SMATA. Y la mayor fortaleza, fue la voluntad de lucha de gran parte de los despedidos que siguen enfrentando a la patronal, la burocracia y la acción represiva del gobierno nacional.
 
Los tiempos de crisis son difíciles para el desarrollo de la lucha sindical. Los trabajadores combativos deberán continuar profundizando su coordinación para fortalecerse y prepararse para futuras duras batallas. La lucha de los trabajadores despedidos de Lear es una nueva experiencia de la cual sacar conclusiones, en el sinuoso camino de construir un movimiento obrero fuerte y combativo.
 
Lear: la empresa no acató el fallo y 
los trabajadores convocan nuevas medidas
 
La Izquierda a Diario - La patronal norteamericana de Lear está nuevamente en la ilegalidad. No cumplió el fallo judicial de la Sala X de la Cámara de Apelación del Trabajo al suspender y no dejar ingresar a los trabajadores reincorporados. Inmediatamente, se realizó un acto en la puerta de la fábrica, después un corte total de la mano a Capital de la Panamericana por más de 3 horas. Anunciándose luego nuevas medidas de lucha.
 
Ayer lunes 19 de enero, cuando la empresa Lear volvía de las vacaciones, más de 500 personas se concentraron a las 5 de la mañana para realizar un acto en apoyo a los trabajadores que debían ingresar a trabajar. Se hicieron presentes organizaciones obreras y comisiones internas, organismos de derechos humanos, centros de estudiantes y partidos de izquierda. Los trabajadores de Madygraf, Kraft, Pepsico, Stani, Ferroviarios del Sarmiento, aeronáuticos, telefónicos, trabajadores de Emfer, Fate, Printpack, los Sutebas opositores de Tigre, La Plata, Matanza, Quilmes, etc., directivos de la CTA de Capital, la Coordinadora Sindical Clasista del Partido Obrero y una importante delegación del PTS. Entre las organizaciones de izquierda también estuvieron Izquierda Socialista, Opinión Socialista, Convergencia de Izquierda, el Nuevo MAS y el MST. Entre las personalidades reconocidas en materia de derechos humanos se destacaron María Victoria Moyano, nieta recuperada y miembro del CeProDH, Enrique “Cachito” Fukman, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, María del Carmen Verdú, referente de CORREPI. Otras personalidades presentes fueron el Diputados Bonaerense Christian Castillo, la dirigente del MST Vilma Ripoll y el dirigente de la CTA autónoma Ricardo Peidro entre otras personalidades.
 
Antes de las 6 AM los trabajadores reincorporados intentaron ingresar a sus puestos de trabajo como ordena el fallo judicial, pero la patronal incumplió y les mostró en persona los telegramas que habían mandados en los que informan que los suspenden con goce de sueldo. El fallo judicial de la Sala X obligaba a la reinstalación de los trabajadores en sus puestos de trabajo y en sus tareas y cualquier cambio en estas condiciones no puede interpretarse más que como una violación al fallo y una acción discriminatoria y persecutoria. El SMATA se hizo presente con parte de su directiva dentro de la planta, mostrándose como de costumbre del lado de la patronal. Por su parte, el Ministerio de Trabajo ni siquiera se hizo presente. Frente a esto, rápidamente se resuelve cortar Panamericana mano a capital durante 3 horas bajo una insistente lluvia. Con esta acción, se daba inicio a un nuevo plan de lucha hasta que los trabajadores reincorporados estén en sus puestos de trabajo.
 
Así es como se resolvió una gran concentración frente a la fábrica para el próximo jueves 22, y se están evaluando acciones para el miércoles y el viernes. Por la tarde del día de hoy, un comunicado de prensa informará e invitará a todos al plan de lucha de la semana. Los trabajadores mostraron una vez más que están decididos a seguir luchando. Ya van casi 8 meses de lucha y sigue firmes, siguen indomables. Se muestra la predisposición a luchar y enfrentar nuevamente a la patronal, el SMATA y el gobierno. Estos 8 meses de conflicto no fueron en vano, hay firmeza y convicción en los trabajadores en volver a sus puestos de trabajo, a sus puestos de lucha.
 
Cortan la Panamericana contra incumplimiento judicial de la empresa
 
Un grupo de trabajadores de la autopartista Lear cortó esta mañana la autopista Panamericana, a la altura de Pacheco, debido a que la empresa "mantiene la suspensión" sobre los empleados reincorporados, desoyendo un fallo judicial.
 
La protesta se inició poco antes de las 7 en el kilómetro 31 y se extendió durante cuatro horas. Los trabajadores habían anunciando que hoy iban a volver a sus puestos de trabajo tras ser reincorporados por decisión de la Sala X de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
 
"La justicia había ordenado la reinstalación y los compañeros firmaron un acta pero hoy no los han dejado entrar a la fábrica", señaló el delegado Rubén Matu en declaraciones a Télam.
 
El sindicalista indicó que Lear "mantiene la suspensión" contra los trabajadores reincorporados y adelantó que si esto no se modifica "habrá más protestas durante la semana".
 
Por su parte, uno de los trabajadores reinstalados por la Justicia, Damián González, declaró que “la empresa no nos dejó ingresar hoy, cuando la fábrica volvió de las vacaciones, violando escandalosamente la sentencia del 16 de diciembre que les ordenó que volvamos a nuestros puestos de trabajo”.
 
“Primero nos adelantó las vacaciones, no nos pagó los salarios caídos y ahora no nos deja entrar. Es una prepotencia absoluta que no respeta ni siquiera los fallos judiciales. Nos obligan a profundizar nuestras medidas de lucha”, dijo.
Además, González reclamó la presencia de autoridades del Ministerio de Trabajo “para hacer cumplir el fallo”. “Estamos más decididos que nunca a llevar hasta el final nuestro plan de lucha hasta que la empresa nos reinstale, como ordena el fallo de la Cámara”.
 
RESUMEN LATINOAMERICANO y del Tercer Mundo
Diarios de Urgencia
Director: CARLOS AZNAREZ
Redacción: Leandro Albani, Facundo Guillén, Ana Guillermina Roca, Antonela Di Candia, Marina Pérez Damil, Sebastian Polischuk, Gladys Quiroga
 
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Ahora atendamos a un caso de las muchas desapariciones forzadas y de "las condiciones de explotación a la cual someten las empresas productoras y exportadoras de fruta de la provincia a trabajadores indígenas traídos de todo el país y de países limítrofes".
 


El 5 de noviembre se cumplen dos años de la desaparición forzada del trabajador rural “golondrina” Daniel Solano, en la provincia de Río Negro. Su caso revela la existencia de redes de trata de personas para el trabajo esclavo en establecimientos rurales de dicha provincia y en todo el país, con la complicidad de las empresas productores y exportadores, la policía, el poder político y la Justicia. 
 
 
Por Luciano Andrés Valencia / Rebelión.
Daniel Solano era un trabajador indígena guaraní oriundo de Tartagal, en la provincia de Salta, que había sido movilizado junto con decenas de compañeros hacia la localidad de Lamarque, en la provincia de Río Negro, para trabajar en la cosecha de fruta en condiciones de esclavitud para la empresa Agro Cosecha (hoy Trabajo Argentino), tercerizada de la multinacional Expofrut. Las pésimas condiciones de vivienda, el atraso en el pago de los jornales y la negativa al pago de lo establecido, hicieron que Solano organizara una huelga junto con obreros de Expofrut. El día anterior a la huelga fue desaparecido. Según testigo, la madrugada del 5 de noviembre de 2011 fue sacado del local bailable Macuba en la localidad de Choele Choel por personal del Grupo BORA de la Policía de Río Negro y subido a golpes a una camioneta policial (1). Desde entonces no volvió a saberse nada más de él.
Ante la ausencia de respuesta por parte de las autoridades rionegrinas, su padre Gualberto Solano se trasladó los más de 2500 kilómetros que separan Tartagal de Choele Choel y junto con Romina y Pablo, prima y tío de Daniel que llegaron más tarde, instalaron una carpa frente al Juzgado Nº 31. Gualberto tiene la certeza de que su hijo fue asesinado y reclama su cuerpo para ser enterrado de acuerdo a las creencias guaraníes. Se le asignó un abogado que no mostró compromiso con la resolución de la causa y fue acusado de intentar favorecer a la empresa. Por ello desde la comunidad guaraní se organizaron y convocaron a un abogado de Tartagal, el Dr. Sergio Heredia que, junto con el Dr. Leandro Aparicio, comenzaron a investigar y a desenmascarar el entramado de las redes de trata y su complicidad con el poder.
Gracias a la acción de la familia y los abogados, junto con la movilización popular, se procesaron a siete policías implicados en la desaparición del trabajador rural que fueron detenidos en el Penal Nº 1 de Viedma. Pero tras un motín en donde reclamaban la cercanía de sus familias, la jueza Natalia Constanzo decidió trasladarlos a la localidad de Lamarque, a pocos kilómetros de donde se encuentra acampando la familia Solano.
Frente a esta complicidad del Poder Judicial con los asesinos de uniforme, la familia y los abogados decidieron iniciar una huelga de hambre a fines de junio de 2013 que se extendió hasta mediados de julio, cuando decidieron levantarla tras una reunión mantenida con el gobernador Alberto Weretilneck, quien se comprometió a dar respuestas a un petitorio entregado luego de una multitudinaria movilización (2).
El 21 de agosto de 2013 la jueza Constanzo presentó una “inhibición” para seguir participando en el caso, debido a las críticas que le realizaron los abogados de la familia por motivo de un vínculo familiar con María Emilia Constanzo, socia de la empresa Agro Cosecha y vinculada a las estafas que sufrieron los trabajadores. También fue cuestionada por burlarse durante una fiesta policial de la familia Solano, bailando con un gorro similar al que utilizan los indígenas colla del norte argentino. La causa quedó a manos del juez Soto, quien un mes más tarde debió renunciar para hacerse cargo de la Cámara de Apelación Civil de General Roca (Fiske Menuco) (3).
Mas allá de estos vaivenes del poder judicial, las investigaciones de los abogados Heredia y Aparicio demostraron que Solano no era el único trabajador rural desaparecido en Río Negro, ya que había que agregar a la lista el paraguayo Pedro Cabaña Cubas, el jujeño Héctor Villagrán y el chileno Valdevenito. El abogado Heredia declaró que “el primer encubridor que tiene el caso Solano se llama Paulino Ribera, que es el que declara haberlo visto el día 9 de noviembre en el bar El Tano. Después descubrimos que este hombre es el explotador de una estancia que se llama El Negro Muerto, donde trabajaba Pedro Cabaña Cuba. Llegamos a la conclusión de que Cabaña Cuba vio algo de Solano y por eso lo matan” (4). Tiempo después apareció en la isla de Conesa –propiedad de Sandro Berthe, encargado de la investigación- el cuerpo de Cabañas Cubas sin manos y sin pies. Villagrán y Valdevenito continúan desaparecidos, pero acaso sus cuerpos sean los encontrados cerca del local bailable Macuba en el 2013 o quizá el que se encuentra desde octubre de 2012 en el Instituto Balseiro de Bariloche corresponda a uno de ellos (5).

También se demostró las condiciones de explotación a la cual someten las empresas productoras y exportadoras de fruta de la provincia a trabajadores indígenas traídos de todo el país y de países limítrofes. Entre las formas de explotación se encuentra el abonar solo una parte del jornal acordado y el que declaran facturar a sus trabajadores (el día de su desaparición Solano había cobrado solo $800 de jornal). Por ello es que el pago del mismo se realiza en oficinas que cuentan con la presencia de policías de la provincia para evitar protestas de los trabajadores estafados, lo que demuestra la complicidad de los mecanismos del Estado para sostener la explotación laboral. A esto se suma las pésimas condiciones de trabajo y de vivienda en las que vive el personal de la empresa. En febrero de 2013 el documentalista Pablo Politis fuegolpeado por policías y bandas armadas de Expofrut por intentar firmar el hacinamiento y las condiciones insalubres en las que vivían los obreros.
Frente a estas condiciones de explotación, la represión se convierte en una herramienta necesaria para contener los legítimos reclamos de los trabajadores. Durante una de las marchas para reclamar la aparición de Solano y el castigo a sus culpables, un obrero despedido de Expofrut manifestó que“a mi me iban a poner de delegado el año pasado, pero me mandaron el telegrama (de despido). Me echaron. No me pasó lo de Solano. Varios me dijeron: al menos no te pasó la de Solano. Pero estoy totalmente seguro que el ingeniero Heinrich, Aldo Palacios y la policía saben donde está Solano.  Saben muy bien porque me consta cuando le pegaron a los obreros en las gamelas, cuando les rompieron las puertas de las gamelas a cien metros de donde vive Heinrich” (6) .
 
A principios de octubre de este año se produjo el hallazgo de irregularidades en los calabazos de la Comisaría de Choele Choel, por lo que fueron clausurados algunos sectores. Entre las irregularidades se encontró una doble pared tapada con muebles, y anormalidades en los suelos de los calabozos y el mástil con tierra removida debajo de ellos. El abogado Heredia sostuvo desde un primer momento que el cuerpo del trabajador podía estar escondido allí (7) .
 
Al cumplirse dos años de la desaparición del trabajador indígena Daniel Solano, la familia y sus abogados continúan acampando frente al Juzgado Nº 31 en reclamo de una respuesta y del castigo a todos los culpables de su desaparición. No estuvieron solos todo este tiempo, ya que recibieron la solidaridad de organizaciones de la región, y de familiares y amigos de personas desaparecidas o víctimas del aparato represivo del Estado (Jorge Julio López, Luciano Arruga, Carlos Painevil, Atahualpa Martínez, Sergio Avalos) que se acercaron a acompañar su lucha (8) .
Frente a un nuevo aniversario debemos continuar movilizados para exigir la aparición de Daniel Solano, el castigo de todas las personas implicadas en su desaparición y el desmantelamiento de las redes de trata de personas y explotación laboral. Esto en el marco de una campaña de denuncia de la complicidad de los gobiernos provincial y nacional en el sostenimiento y complejización del aparato represivo heredado de la dictadura.
A dos años de su desaparición ¡Daniel Solano Presente!.

Referencias: (…) Fuente original: Rebelión  Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article6881


 
Por último reparemos en:  "el lugar del Estado como estructura institucional fundadora de una racionalidad política que crea la ficción de una relación capital-trabajo común y compartida por patrones y obreros". Porque es hora de superar esa falsa conciencia nuestra y posicionarnos sin conciliación con quienes nos oprimen y reprimen.
 
 
Argentina: Proyecto Código de Trabajo y Seguridad Social
20 de febrero de 2015
Por: Daniel Papalardo (especial para ARGENPRESS.info)

El gobierno nacional ha decido tomar otra iniciativa legislativa relevante, que transita en bajo perfil, encubierta por los acontecimientos políticos ligados a la muerte del fiscal Nisman. Se intenta impulsar desde el Frente para la Victoria, con cabeza visible en el diputado Recalde un Código del Trabajo y la Seguridad Social que reúna todas las leyes vigentes que regulan el empleo. La propuesta establece en su primer artículo la creación de una subcomisión Redactora del Anteproyecto de Código de Trabajo, que funcionará en el seno de la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados de la Nación, y estará integrada por once de sus miembros

El discurso, con el que se presenta esta nueva acción del gobierno, es anular los efectos nocivos de la política de flexibilización laboral abiertamente desarrollada en la década del 90, buscando ampliar algunos derechos a los trabajadores y en ese objetivo proclamado se enumera la inclusión de los empleados en el reparto de utilidades, la extensión de licencias por embarazo y paternidad y la constitución de comités mixtos de seguridad e higiene dentro de las compañías. Se ha dejado ver sin embargo, que el incremento de la indemnización mínima no forma parte de esa agenda.

Pese a esto último, los sectores políticos más ligados a la burguesía industrial advirtieron que esta iniciativa es peligrosa en el actual escenario económico donde no se verifica la expansión de la demanda de empleo y la tasa de desocupación tiende a incrementarse fuera de los procesos estacionales. El dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, advirtió enfáticamente que “las eventuales reformas a la legislación laboral sólo terminarán por endurecer el ingreso al mercado de trabajo e incentivar a la informalidad”

Con este tipo de intervenciones, lo que se marca es el hipotético saldo negativo que la iniciativa podría generar en la gestación de empleo genuino, -léase trabajo formalizado- dado el fenómeno que en derecho se conoce como de “sobreprotección negativa”, es decir, la consagración de normas que le dan al trabajador mayores beneficios, que retraen la oferta de empleo en las filas patronales e impiden su contratación o en el mejor de los casos alientan el empleo informal. Para esto, señalan como dato de la experiencia, que todo lo que se generó a través de la ley de empleo y la regulación del trabajo doméstico, no ha hecho otra cosa que disminuir la contratación en esos sectores.

Desde el gobierno, buscan reproducir en términos generalizados, la experiencia de la industria de la construcción que en su régimen legal emplea la libreta de fondo de desempleo. Así , cabría la posibilidad de que en todas las actividades de pequeñas empresas o emprendimientos variables, los patrones financiaran el futuro despido de sus trabajadores depositando todos los meses un porcentaje del salario afectado a esa función, de modo que cuando decidan terminar la relación sin justificación, el trabajador ya podría disponer de ese fondo en concepto de indemnización, evitando la conflictividad y el incremento exponencial de demandas laborales individuales que llenan de expedientes los juzgados de trabajo de todo el país, evidenciando los síntomas de la crisis económicas.

Otro intento por vía de este proyecto, es unificar el procedimiento laboral en todo el país, logrando la adhesión de las provincias que son las que tienen la competencia en esta materia, a un modelo de juicio único para todo el territorio, en el que las instancias de mediación cobran un valor significativo , todo lo cual implica para el trabajador , la posibilidad de que apremiado por la ausencia de ingresos, dado el desempleo provocado , ingrese en esa instancia de negociación , con absoluta desigualdad, resignando por razones de satisfacción de sus necesidades básicas, sus acreencias.
Sin embargo la aparente oposición o estructura de contrarios con la que este presunto debate tomaría forma en la presunta lucha política , colocando por un lado al proyecto del ejecutivo y por el otro a los sectores ligados a las patronales, encubre una premisa básica compartida por ambos grupos: ubicar el acto básico de la producción de valor y bienes , es decir, la relación capital-trabajo, en la sociedad civil ,localizando a la estructura institucional Estatal, en el papel de una instancia superior, exterior, que manifiesta a la totalidad de los ciudadanos que sabe, reducir y organizar los “desordenes” que se operan en el plano social productivo entre capitalistas y asalariados , por la tasa de plusvalía absoluta y relativa.

En otras palabras,
lo que no está en controversia, ni discusión es el lugar del Estado como estructura institucional fundadora de una racionalidad política que crea la ficción de una relación capital-trabajo común y compartida por patrones y obreros. Es esa premisa ideológica, en el sentido de falsa conciencia, la que debe ser señalada en primer término, a la hora de tomar posición sobre este aspecto de la lucha de clases. La comprobación de la naturaleza ideológica de un concepto dado, (en este caso un conjunto de leyes que se pretende imponer al trabajador para regular su vida laboral) de ninguna manera dispensa de la obligación de estudiar la realidad objetiva, a la que hace referencia esa ideología, es decir, la realidad existente en el mundo exterior y no sólo en la conciencia de quienes la construyen. En síntesis, lo que debemos intentar es, anclar el derecho en la vida social, con forma específica en la objetividad.
Con este panorama, los trabajadores tenemos que tener presente una premisa básica: no buscar la verdad de la situación laboral que nos involucra cotidianamente, por la falsedad que se oculta tras el discurso de quienes han tomado la iniciativa. Este es un dato significativo del análisis: Tener presente que todo esto que nos convoca, ha surgido desde la esfera del Estado, por su iniciativa y no como presión de la movilización obrera buscando mejorar su posición en la disputa salarial y en la relación de empleo, y plasmar en norma esas conquistas. Nada de eso ha ocurrido.
Lo cierto es que el proyecto aparece en una situación en la que el conjunto de los trabajadores y sus destacamentos con mayor conciencia de clase, asumen una actitud defensiva centrada básicamente en la preservación del empleo y evitar una caída significativa del salario real. Ese punto de partida es el que nos lleva a sostener que el intento de código, es una herramienta más en la vía de preparar las armas para una ofensiva más ordenada desde las filas del capital, con sustento en la legalidad formal.

Hay que destacar, desde esta perspectiva, lo diverso que tiene la génesis de este código, con aquella que generó la ley de Contratos de Trabajo en el año 1973. Allí estábamos en presencia de un proceso abierto, en el que los trabajadores avanzaban consciente o espontáneamente hacia nuevas formas de organización social. En ese contexto, la ley que dictó el entonces gobierno peronista, fue vista como un espacio de consolidación de derechos y conquistas gremiales obtenidos, para fortificar el posicionamiento del trabajador en la sociedad. En la redacción participaron no solo los especialistas, sino que se debatió en las asambleas sindicales y en cada lugar de trabajo. Luego la dictadura, modificó 118 artículos de la ley-Mediante ello terminaron con el imperativo de la actualización del salario, propiciaron la tercerización, le quitaron responsabilidad a los grupos económicos, bajaron los derechos a feriados y vacaciones, etc.
Esa tendencia, no se revirtió, sino que se profundizó en “democracia”, en particular en la década del 90. En definitiva, la Ley de Contrato de Trabajo, se impuso por la lucha política y sindical. Ese escenario legal ha fenecido a manos del avance del capital. El proyecto que nos convoca, nace en ese contexto y por pura iniciativa de la clase dominante, por vía de sus gestores ideológicos, mediáticos y políticos.
No habiendo surgido del seno de los trabajadores la necesidad de la codificación, ni consolidándose en ella la posibilidad de conquistas reales en la relación objetiva que implica su venta de fuerza de trabajo, debemos evitar caer en el error de partir, de la forma en que asume el discurso por vía del texto legal. Por oposición debemos exponer lo dado desde las prácticas sociales efectivas y reales que se ven abarcadas en la relación laboral, capital-trabajo.

El capital, en ningún caso debe dejar de ser entendido como una relación social específica consistente en ser "la relación de los propietarios de mercancías entre sí”. En esa relación el trabajador vende su única mercancía que es su fuerza de trabajo. Un código de trabajo, es en ese contexto, el modo de regulación formal de esa operación de venta entre quienes son propietarios de los medios de producción, su Estado y el trabajador, de forma tal de garantizar en el plano de la conciencia, otorgándole legitimidad, al hecho objetivo de la apropiación del plusvalor generado por el trabador en el proceso productivo.

Ya hemos presenciado en el desarrollo del Estado bajo un régimen de gobierno bonapartista como el del modelo K, la concreción de hitos orientados a la reformulación del Estado de la burguesía, con hegemonía de esa clase sobre el conjunto social, legitimando por consenso o naturalización sus valores y modos de concebir la vida, como lo han sido las leyes de educación y el código civil. Tanto en el plano de los contenidos de la instrucción que se propone para nuestros hijos, como en la regulación de todas nuestras relaciones cotidianas de la vida civil, la burguesía ha logrado imponer sus modelos, buscando ahora, por su repetición e instauración mediática su naturalización, de forma tal que cualquier trabajador explotado o el conjunto de los sectores sociales oprimidos pueda en el plano consiente creer que esa es la vida y que no hay otra alternativa posible de organización social.

En el mismo plano se inscribió el intento por ahora fracasado de reforma del código penal, en el que los sectores internos de la burguesía no han podido consensuar un discurso. Ahora el código de Trabajo y Seguridad Social, emerge como iniciativa para regular de manera cada vez más beneficiosa y funcional a los intereses de la burguesía, ese aspecto de la existencia concreta de cada uno de nosotros, en donde nuestra libertad se cede por vía de la venta de fuerza de trabajo y la percepción de un salario, que oculta el valor que se apropia el empleador.

En otras palabras, lo viejo o lo actual, ya no sirve en la lógica de acumulación capitalista nacional.
El objetivo es un nuevo sistema legal que regule la relación capital-trabajo, con leyes sistematizadas y coordinadas en un código, que no presente fisuras, e inclusive decididamente el beneficio formal también en favor de la burguesía, facilitando la tarea de sus jueces, abogados, y dando letra a los burócratas a la hora de justificar en una norma sus traiciones a los intereses de la clase trabajadora.

Esto se ve bien, si se aprecia el tema desde la proclamada inclusión de los trabajadores en el reparto de las utilidades de las compañías, que no es otra cosa que una zanahoria para hacernos creer en las bondades del proyecto. El discurso oculta un dato de la realidad, que desmerece el presunto beneficio, que es la imposibilidad que el orden jurídico del capitalismo muestra, en el plano del control obrero de la producción y el acceso de los trabajadores a la contabilidad y decisiones financieras de la empresa, que hace que el presunto beneficio quede reducido a un porcentaje extraído de una cifra en ningún caso controlable. La lógica de este tipo de institutos se ubica en el propósito final de otorgar a los sindicatos algún espacio de significación que les permita sostener el aparato burocrático de sus centrales en el plano de las federaciones y las CGT, a la hora de discutir ese rubro, y un guiño a ese personal burocrático para permanecer en el dialogo con la patronal, discutiendo migajas. Disfrazar una hipotética participación en utilidades, obtenidas de la realización del valor que genera el propio obrero, sin control alguno de los trabajadores en ese proceso, es ocultar esa realidad, y naturalizar la explotación.

En ese sentido,
hay que aprovechar la instancia para denunciar que el Estado, su gobierno, legisladores y jueces, no es neutral sino el producto de la violencia histórica que ejercen los propietarios de medios de producción sobre los grupos sociales que sobreviven a través de la venta de su fuerza de trabajo. Si esa estructura institucional, adopta la iniciativa de codificar las normas que regulan el empleo, lo hace dentro de esa lógica de dominación, más allá del aparente roce con los sectores de la burguesía.


A continuación Daniel Papalardo nos sitúa en el desafío que tenemos:


El capitalismo asume en nuestro país, una matriz dependiente que le impide desarrollarse sin apelar a la intensificación de los ritmos de trabajo, el empleo sin regulación, el abaratamiento del precio de la fuerza de trabajo y la represión de los trabajadores. Ningún Código de Trabajo, puede romper con ese dato objetivo de la reproducción capitalista en el terreno de los hechos, de allí que hablar de “sobreprotección” legislativa como insinúan los abogados de la unión industrial, es sólo una gran mentira. Lo cierto es que la apropiación de la riqueza generada por el trabajo en la Argentina, no puede sostenerse sino en base a la economía no regulada, informal, donde el trabajador no tiene otra opción que la creciente precarización, siendo ese y no otro el escenario a futuro.

Lo único que queda por pensar es que la burguesía apunte al objetivo de hacer legal lo precario, con lo cual trazará una línea, que nuevamente volverá a ser vulnerada en los hechos, porque una vez conocido lo legal, el trabajo a ofrecer se colocará en gran parte, por debajo de ese límite legal.
La precarización es un fenómeno que sólo puede ser vencido en el marco de una lucha política por otra sociedad, que rebase la relación capitalista, superando la venta de fuerza de trabajo, como una mercancía más.

Los tecnócratas, juristas y los más diversos actores políticos del reformismo ideologizan en sentido coincidente apuntando a cambios mínimos y superar la precariedad omitiendo poner a la vista que la realidad es la precariedad. Nos exhiben una imagen distorsionada presentando como posible y concreta, la idea según la cual, es factible mejorar el espacio social y la existencia del hombre a través de técnicas y cuerpos legales. Con ello además, dan por sobreentendidos y naturalizados, los nudos troncales de la actual relación de empleo, que fueron impuestos en la lucha de clases por los sectores dominantes al conjunto de los explotados y oprimidos de nuestra población, al reformularse el Estado de la burguesía en la década del noventa, desnudando con ello, la continuidad ideológico-jurídica y política del actual gobierno, más allá de los discursos y declamaciones Kirchneristas.

El “debate” propuesto, tiene entonces esta velada premisa:
la gran política de la burguesía y su forma jurídica Estatal desarrollada a lo largo de la década del noventa, no está en tela de juicio. Lo que se busca tras la crisis desatada por las luchas de diciembre de 2001 y la construcción del poder burgués generado en torno a Kirchner , es consolidar un período duradero de consenso de los sectores populares a favor del “orden “ social capitalista, transformando la concepción burguesa del trabajo en el orden “lógico” de las cosas . En otras palabras, se busca interiorizar los valores de la cultura dominante, construyendo un sujeto colectivo (trabajador y oprimido) domesticado en tales pautas.

Por eso, la opción a este estado de cosas no puede acotarse a la simple intervención en un debate tabicado y direccionado por los funcionarios técnicos del Estado. Hay que denunciar que las normas, técnicas o sistemas de producción no son neutrales, sino instrumentales a las necesidades de clase de la burguesía dominante y al modelo productivo en la que esta se constituye como sujeto social enfrentando al trabajador.
Lo central desde el campo de lucha del proletariado, es destacar que en el actual momento del desarrollo histórico de las relaciones de producción capitalistas, las mismas devienen reaccionarias y atentan contra la existencia misma del hombre. Es preciso decir, que se necesita una relación productiva nueva para forjar una nueva sociedad.

Los trabajadores y demás sectores oprimidos de la Argentina,
estamos atrapados por ilusiones democráticas que se alimentan desde las estructuras ideológicas del capitalismo, a las que concurren los sectores sociales políticamente reformistas que estiman posible el cambio social “democratizando” la relación capital-trabajo. De esta forma nos llevan al error de pensar la propiedad, el empleo, la familia, el contrato, la educación, en tanto componentes de la sociedad civil, como el contenido con el cual la Democracia, como forma de Estado, se vincula en calidad de fuerza organizadora. En sus hombres, en sus organizaciones, en sus técnicos y administradores, el Estado, es el resumen oficial de las oposiciones que se presentan en la sociedad civil. Una totalidad, que organiza un contenido informal.

Por eso los distintos instrumentos legales montados en torno del problema de la relación laboral , que se suceden en la historia nacional desde la estructuración del Estado hasta la fecha, no resultan errores cometidos en el abordaje de esa problemática por los gobiernos de turno, que pueden ser corregidos con otros actos de gobierno o legislativos, sino , la expresión en el campo de la estricta relación capital-trabajo, de las características diferenciales del orden social capitalista en el tiempo.

La específica manera en que se manifiesta hoy, la regulación legislativa del vínculo entre capitalistas y trabajadores es, criatura de la sociedad y no por la ley. En nuestro país, la burguesía, necesita de un marco legal sistemático y funcional a sus intereses determinados por la particular manera en que opera la lógica reproductiva del capital en la reproducción social de la existencia dentro de un mercado globalizado. Es esa y no otra la necesidad que impone el código laboral.

Es clara la necesidad que tiene el Capital de avanzar hacia la consolidación social de su esquema de dominación, buscando un nuevo modelo legal que resulte funcional a la extracción y realización de la plusvalía obtenida del esfuerzo del trabajador en tanto objetivo estratégico

El Estado, no es el resultado de una acción de la sociedad que lo eleva a un grado superior. Es un producto de la historia para la satisfacción de los intereses de la clase social dominante, en donde se ubican los patrones.
Si desde esa estructura, se nos pretende imponer, para legitimar las formas concretas de la relación laboral, un código de trabajo y seguridad social, la respuesta no puede ser otra que el rechazo y la lucha. Fuente: http://www.argenpress.info/2015/02/argentina-proyecto-codigo-de-trabajo-y.html

En nombre de tener trabajo y divisas, ¿qué economía se desarrolla? La del acaparamiento transnacionalizador con base en honrar al sistema de deuda instaurado mediante genocidio en los '70.


 Estas violencias de todo tipo exigen abajo construir el Nunca Más a

la alianza de capitales y estados imperialistas con los locales.

 
 
Reflexionemos acerca de cómo la alianza hipoteca el futuro mediante la destrucción tanto de la soberanía alimentaria como de los ecosistemas y el envenenamiento de las poblaciones. Tengamos en cuenta la irracionalidad criminal de la política económica  no sólo por centrarse en hacer permanecer el  creciente desendeudamiento-endeudamiento a expensas de desmantelar al Estado garante de los derechos de abajo sino también por implantación de un Estado de espaldas a las graves consecuencias del modelo extractivista exportador, monopolizador, desindustrializador y neocolonialista. Vayamos, entonces, recapacitando sobre nuestra participación en las elecciones donde ninguno de los posibles ganadores cuestiona la criminalidad e impunidad de la alianza y por tanto, cualquiera sea nuestro voto, estamos legitimando la continuidad de poderes públicos que nos sacrifican para priorizar la acumulación de riquezas oligopólicas e individuales.
 

Argentina: pampeanización y deuda ecológica –

Entrevista a Walter Pengue, por Alfredo Hoffman
22 de diciembre de 2012
El riesgo de dejar la alimentación en manos del mercado. Walter Pengue habló de la inacción estatal ante el modelo y sus efectos ambientales y sociales.
En la Argentina cada gran cosecha de soja implica un gasto de aproximadamente 1.000 millones de dólares en fertilizantes, y eso no alcanza para recuperar totalmente la estructura del suelo. Con ese cálculo, Walter Pengue revela una parte de lo que pierde el país en recursos naturales en el marco del modelo productivo imperante, es decir, cuál es la deuda ecológica que genera una agricultura básicamente destinada al pago de la deuda externa.
Pengue, magister en Políticas Ambientales y Territoriales y doctor en Agroecología, estuvo ayer y el viernes en la capital provincial invitado por el Foro Ecologista de Paraná para disertar sobre procesos de integración y soberanía alimentaria. Durante una extensa charla que mantuvo con UNO expuso su visión sobre el proceso de pampeanización, como él denomina al desplazamiento de la producción en casi todo el país hacia el monocultivo de soja, alertó por el riesgo que significa para el país dejar librado al mercado las decisiones sobre la alimentación de su población y remarcó que será prácticamente imposible para la Provincia controlar el avance sobre la frontera agropecuaria en detrimento del bosque nativo.
Para Pengue, la pampeanización de gran parte del territorio nacional en la última década ha significado la muerte definitiva del granero del mundo. ?Ser el granero del mundo significa producir alimentos variados y diversos y eso el país ya no lo hace?, señaló. ?La Argentina está recomponiendo su sistema productivo de la mano de avances tecnológicos. Esto ha generado un proceso de desplazamiento de muchísimos sistemas de producción hacia la soja?
 
Que predomine el hambre en una nación históricamente productora de alimentos se explica, en parte, por la nula intervención del Estado. Durante la última década se disolvió la Junta Nacional de Granos, la Junta Nacional de Carnes, el Instituto Forestal Nacional. Evidentemente, ningún país que se precie podría dejar de lado simplemente a las fuerzas del mercado y a la dominación monopólica y oligopólica de ciertos sectores la base de recursos más importante: cómo alimentar a su propia población?. Una ecuación en boga indica que hay dos toneladas de grano para cada argentino, lo cual para este investigador es ?una aberración, un juego y una ironía? Incluso: ¿Puede haber mucho más gente todavía sin ningún tipo de acceso a los alimentos y el país navegar sobre un mar de dólares?.
 
¿Hay hambre solamente por la inacción del Estado o tiene algo de culpa el propio productor, que se adhiere al modelo con los ojos cerrados? No se le puede reclamar a un empresario una respuesta que tiene que ser de tipo social y de definiciones de políticas. El hecho de que una persona esté pasando hambre no tiene absolutamente ninguna relación con que un productor de soja se enriquezca en este momento. Si la Secretaría de Agricultura de la Nación, como lo muestra actualmente, continúa con algunos pequeños ajustes que son sólo cosméticos, es imposible que se pueda generar algún cambio. La Argentina nunca analizó profundamente una reforma agraria, una discusión de los planes de apoyo a la promoción de pequeños y medianos agricultores y no una legislación que proteja a grandes capitales que sobreexplotan los recursos naturales y se llevan las ganancias. El desarrollo rural no pasa por la intensificación de la agricultura, sino por incorporar a la gente a la producción.
 
Una de las banderas del gobierno nacional ha sido la supuesta dureza en la negociación de la deuda externa. Teniendo en cuenta la relación entre la deuda ecológica y la deuda externa que usted menciona en sus trabajos, ¿piensa que esta negociación es un cosmético más? El problema de la deuda externa no se resuelve desde la economía, sino desde la política. Hay una relación directa entre lo que el país produce y lo que el Gobierno permite que salga nuevamente para el pago de la deuda externa y eso yo lo relaciono con la deuda ecológica.

Hemos pagado intereses leoninos sin protestar y la deuda de la Argentina ha crecido. Este Gobierno negocia aceptando muchas condiciones que no creo que sean tan positivas para el pueblo argentino que no tiene la información suficiente para comprender que no sólo es importante producir, sino cómo se produce, especialmente en un país que depende de sus recursos naturales. Debemos cuidar esos recursos y no ligarlos al pago de la deuda, porque nos van a pedir que exportemos cada vez más. La importación de fertilizantes para recuperar el suelo, por la extracción de minerales de nitrógeno y fósforo, la estimamos en unos 1.000 millones de dólares en esta última campaña de 34 millones de toneladas de soja. Y no se recupera absolutamente la estructura del suelo.

¿Cuánto tiempo le queda de rentabilidad a la soja? ?La soja va a seguir teniendo rentabilidad, posiblemente, por un buen tiempo. La estructura económica se ha transformado para que la Argentina, Brasil y Estados Unidos sean básicamente los países que produzcan soja. China sigue teniendo una demanda importante que no puede ser abastecida por su propia producción, lo mismo le pasa un poco a la Unión Europea. Sí van a tener problemas los que pretendan arrendar campos, al no ser los precios tan interesantes como hoy. Esto puede presionar de nuevo para el avance sobre la frontera agropecuaria.

El momento de parar la pelota
Según Walter Pengue, será más que difícil para la Provincia ejercer el control sobre la tala del bosque nativo, que ya se encuentra amenazado por la extensión de los terrenos destinados al monocultivo. Más allá de la institucionalidad de la legislación, si no tenemos los medios y las capacidades adecuadas para poder controlar el avance tan fuerte sobre frontera agropecuaria, es un riesgo muy grande permitir un uso aparentemente extractivo y controlado (del monte) para la transformación hacia la agricultura. Este es el momento de parar la pelota y mirar para dónde vamos, no de acelerar los procesos. Porque avanzar sin tener un ordenamiento territorial y una planificación estratégica puede ser un error totalmente irreversible. En este momento no sería adecuado para nada permitir una liberación ni siquiera aparentemente controlada, porque la demanda por tierras para producir soja en las próximas campañas será tan fuerte que hará que sea imposible controlarla.
Donde hubo bosque nativo ahora hay soja y después de la soja ¿desierto? ?Dependerá mucho de las condiciones agroecológicas de cada región. Después de hacer una monocultura sojera durante un tiempo es muy posible que se pueda avanzar primero hacia una degradación estructural del suelo, una pérdida de la riqueza en nutrientes, una pérdida de la riqueza biológica y finalmente, al no existir una recuperación racional, un avance hacia la erosión definitiva. Creo que no se va a llegar a eso porque el mismo modelo está analizando otras alternativas que le van a ser propicias económicamente. Posiblemente el año que viene ya se ofrezca hacer maíz, que permitiría una recuperación estructural dentro del ciclo de rotaciones. Esto forma parte del negocio de las semilleras para proponer otro cultivo transgénico.
¿Pero el monocultivo de maíz no genera también problemas en el suelo? Sí. Cualquier monocultura va a generar problemas. Con la misma siembra directa se generan también inconvenientes, porque no estamos cortando los ciclos de las plagas y las enfermedades. Entonces, al estar cambiando las condiciones agroecológicas del medio estamos facilitando la llegada de nuevas enfermedades.
Redacción de "UNO", Argentina

 
 
El discurso gran capitalista en el mundo busca invertir la realidad y no sólo ilusionar con falacias para justificar el constante avance en que "los Estados-nación han venido cediendo parte de su soberanía en cuanto a las decisiones socioeconómicas mientras las empresas transnacionales han logrado ir consolidando y ampliando su creciente dominio sobre la vida en el planeta". Reflexionemos acerca de:
 
Llega la inversión extranjera, ¿llega la recuperación?
18 de enero de 2015
Pedro Ramiro (La Marea, 16 de enero de 2015)
(…)En realidad, la inmensa mayoría de estas inversiones no tiene nada que ver con la mejora del tejido productivo ni con la creación de empleo; esto se llama, lisa y llanamente, especulación. Como en la América Latina de “la larga noche neoliberal”, cuando las reformas del Consenso de Washington obligaron a los países de la región a abrir sus economías al capital transnacional con la promesa de que así se alcanzaría el bienestar para la mayoría de la población, las instituciones que nos gobiernan hoy nos aseguran que la atracción de inversión extranjera va a ser uno de los motores para “salir de la crisis” y continuar con esa “historia de éxito”. Pero seguir apostando por la lógica de la especulación financiera y de la acumulación de capital, tal y como nos lo demuestra el ejemplo latinoamericano en las tres últimas décadas, sólo sirve para sostener el “progreso” de esa reducida minoría que controla la propiedad y la gestión de las grandes compañías.
Pedro Ramiro (@pramiro_) es coordinador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) – Paz con Dignidad. Leer
 
 

 

Empresas transnacionales: impactos y resistencias

20 de agosto de 2013
 
Por Pedro Ramiro y Erika González (Ecologista, nº 77, junio de 2013)

En el último siglo y medio, mientras ha ido avanzando el capitalismo global y los Estados-nación han venido cediendo parte de su soberanía en cuanto a las decisiones socioeconómicas, las empresas transnacionales han logrado ir consolidando y ampliando su creciente dominio sobre la vida en el planeta. Especialmente, en las tres últimas décadas, ya que el avance de los procesos de globalización económica y la expansión de las políticas neoliberales han servido para construir un entramado político, económico, jurídico y cultural, a escala global, del que las grandes corporaciones han resultado ser las principales beneficiarias.

 
Las compañías multinacionales han pasado a controlar la mayoría de los sectores estratégicos de la economía mundial: la energía, las finanzas, las telecomunicaciones, la salud, la agricultura, las infraestructuras, el agua, los medios de comunicación, las industrias del armamento y de la alimentación [1].
Y la crisis capitalista que hoy vivimos no ha hecho sino reforzar el papel económico y la capacidad de influencia política de las grandes corporaciones, que tan pronto hacen negocio con los recursos naturales, los servicios públicos y la especulación inmobiliaria, como con los mercados de futuros de energía y alimentos, las patentes sobre la vida o el acaparamiento de tierras.
Las enormes ganancias acumuladas por las empresas transnacionales tienen su origen en los mecanismos de extracción y apropiación de la riqueza económica que están en la base del funcionamiento del capitalismo. La creciente explotación de trabajadores y trabajadoras y la constante devaluación salarial, la presión ilimitada sobre el entorno en busca de materias primas y recursos naturales, la especulación financiera tanto con el excedente obtenido como con todo aquello que pueda ser comprado y vendido, la mercantilización de cada vez más esferas de las actividades humanas y la absoluta prioridad de la que gozan los mecanismos de reproducción del capital frente a los procesos que permiten el sostenimiento de la vida han servido, efectivamente, para que los principales directivos y accionistas de las grandes corporaciones se conviertan en multimillonarios.
Pero, del mismo modo que Amancio Ortega es el tercer hombre más rico del mundo a la vez que Inditex produce sus prendas en fábricas textiles con pésimas condiciones laborales en Bangladesh y en talleres que utilizan trabajo esclavo en Brasil y Argentina, estos extraordinarios beneficios empresariales no serían posibles sin la generación de toda una serie de impactos socioambientales que afectan directamente a las poblaciones y los ecosistemas de todo el planeta.
Dice David Harvey que, en el nuevo imperialismo, “para mantener abiertas oportunidades rentables es tan importante el acceso a inputs más baratos como el acceso a nuevos mercados”. Por eso, en los últimos años, ante la caída de los niveles de consumo, el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles y la rebaja de las tasas de ganancia del capital transnacional en los países centrales, las grandes corporaciones han puesto en marcha una fuerte estrategia de reducción de costes y, a la vez, han intensificado su ofensiva para lograr el acceso a nuevos negocios y nichos de mercado. Es lo que el geógrafo británico ha denominado acumulación por desposesión: “Muchos recursos que antes eran de propiedad comunal, como el agua, están siendo privatizados y sometidos a la lógica de la acumulación capitalista; desaparecen formas de producción y consumo alternativas; se privatizan industrias nacionalizadas; las granjas familiares se ven desplazadas por las grandes empresas agrícolas; y la esclavitud no ha desaparecido” [2]. En este agresivo contexto, como no podía ser de otra manera, los conflictos socioecológicos y las violaciones de los derechos humanos se han multiplicado por todo el globo, con el consiguiente crecimiento de las luchas sociales frente a todos estos impactos empresariales.
 
Caracterizando los impactos socioecológicos de las multinacionales
Las escuelas de negocios y los think tanks vinculados a las compañías multinacionales, por su parte, han elaborado estudios y análisis para vincular la presencia internacional de las empresas transnacionales con el logro de los objetivos de desarrollo y bienestar que se prometieron para justificar su llegada a los países periféricos. Ante el aumento de la pobreza y las desigualdades a nivel mundial y el creciente rechazo social que han ido generando, las grandes corporaciones pretenden construir un relato con el que no pueda cuestionarse su centralidad en la economía global: “Estoy convencido de que las empresas más que parte del problema son parte de la solución. En términos generales, las empresas, más que los gobiernos y la sociedad civil, están mejor preparadas para ser catalizadoras de innovación y transformación hacia un mundo sostenible”, afirma el presidente del BBVA [3].
Así, con objeto de aumentar su legitimación social y posicionarse como un actor imprescindible para “salir de la crisis”, presentan teorías revestidas de objetividad y neutralidad que pretenden demostrar los impactos positivos de sus actividades en aspectos como la transferencia de tecnología, la mejora de la provisión de bienes públicos y privados, el incremento del empleo, el acceso de las mujeres al mercado de trabajo y el fomento de la inversión como motor de desarrollo [4].

Frente a ello, diferentes centros de estudios, organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales –así como ciertos sectores de la academia que aún se resisten a aceptar la lógica de la excelencia y de la obligada transferencia de conocimiento desde la universidad a la empresa– han venido realizando un trabajo de documentación y sistematización sobre las consecuencias de la expansión global de las corporaciones transnacionales en el marco del actual modelo socioeconómico. En este sentido, las investigaciones realizadas por diversos observatorios, ONGD y redes de solidaridad han servido, sobre todo, para demostrar tres cuestiones centrales.
  • Primero, que las empresas transnacionales no han contribuido a una mejora de la cantidad y la calidad del empleo, ni tampoco de la prestación de los servicios que ofrecen, prácticamente no han realizado inversiones en mantenimiento, apenas han favorecido los procesos de transferencia tecnológica y, al fin y al cabo, no han traído de la mano el progreso y el bienestar para las poblaciones de la región, que era lo que se prometía con su llegada después de las privatizaciones y las reformas neoliberales de los años ochenta y noventa.
  • Segundo, que junto con las consideraciones económicas hay toda una lista de graves efectos sociales, políticos, ambientales y culturales que van asociados a la internacionalización de los negocios de estas empresas.
  • Y, en tercer lugar, que quienes han salido ganando con ello no han sido precisamente las clases trabajadoras y las mayorías sociales, sino los dueños de esas compañías, los beneficiarios de las rentas del capital y los políticos y empresarios que se han hecho de oro atravesando las puertas giratorias que conectan el sector público y el mundo empresarial.
Tribunal Permanente de los Pueblos
A la hora de avanzar tanto en la denuncia de los abusos cometidos por las empresas transnacionales como en los procesos de movilización y resistencias que permitan construir alternativas al dominio de las grandes corporaciones, una de las experiencias más interesantes es la que, en los últimos años, se ha venido articulando en torno al Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP). Y es que las distintas sesiones de este tribunal de opinión que se han dedicado a juzgar los impactos de la presencia de las compañías multinacionales en América Latina han contribuido a fomentar la investigación y la sistematización de los efectos negativos producidos por estas empresas [5].

Los ejemplos van desde las consecuencias de la extracción a toda costa de los recursos naturales, puestas de manifiesto con los casos de la minera Goldcorp en Guatemala, la papelera Botnia en Uruguay o la petrolera Repsol en Argentina, Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador; hasta los efectos ambientales de la construcción de grandes infraestructuras, ilustrados con el caso de la empresa alemana Thyssen Krupp y su macrocomplejo industrial para la exportación de acero en Río de Janeiro; pasando por la financiación del Santander y BBVA a proyectos muy agresivos socioambientalmente en Brasil y Perú, junto a los efectos de la privatización de los servicios públicos, con Aguas de Barcelona en México, Proactiva-FCC en Colombia y Unión Fenosa en Colombia, Guatemala y Nicaragua. Y todos estos casos, según la sentencia final del TPP, “deben ser considerados no simplemente por sus elementos de unicidad, sino como expresión de una situación caracterizada por lo sistemático de las prácticas” [6].
A través de las dinámicas de lucha y resistencia que se expresan en la realización de las citadas audiencias del TPP y las campañas de movilización que las han acompañado, otros centros de estudios, observatorios y organizaciones sociales han venido trabajando en esta misma línea y, de este modo, han desarrollado diversas herramientas para la caracterización de los conflictos socioecológicos generados por las multinacionales [7]. Así pues, existen diferentes propuestas para la sistematización de estos impactos que, no obstante, siguen enfoques complementarios: mientras unas ponen énfasis en los sectores de actividad de las transnacionales y efectúan una radiografía de las políticas, instrumentos y actores cómplices en la violación de los derechos humanos cometidos por las grandes corporaciones [8], otras se basan en realizar una descripción minuciosa de las dimensiones e indicadores de los efectos ocasionados por estas compañías [9] o analizan el marco jurídico y socioeconómico dentro del cual se insertan dichos impactos [10].
Por nuestra parte, como queda recogido en la tabla 1, consideramos que las consecuencias de las operaciones de las empresas transnacionales pueden sintetizarse en cinco dimensiones fundamentales (económica, política, social, ambiental y cultural), de las que a su vez se derivan otra serie de impactos (laborales, fiscales, de género, etc.).
 
En muchas de estas campañas está presente un fuerte componente de movilización social, ya que sobre la base de ellas se han conectado y articulado luchas populares que encuentran en las empresas transnacionales uno de sus principales antagonistas a la hora de definir nuevos modelos de economía y desarrollo, mientras otras, por su parte, tienen una más acusada vertiente de denuncia e incidencia política, y se fundamentan en fomentar la sensibilización y la formación de una mayoría ciudadana que posibilite el cambio social. Ambas opciones son, en todo caso, complementarias, y caminando hacia la unión de estos dos caminos es por donde podrán darse los pasos para construir ese “otro mundo posible” del que tanto se ha hablado en la primera década del presente siglo.
En este contexto, resulta imprescindible continuar con la investigación, el análisis, la denuncia y la movilización contra los abusos que cometen las empresas transnacionales en su expansión global. Porque, lejos de debilitarse con la actual crisis económica y financiera, el hecho es que las grandes corporaciones continúan fortaleciendo su poder e influencia en nuestras sociedades gracias a sus renovadas estrategias corporativas y a la aplicación de nuevos modelos de negocio [13].
Por eso, a la vez que se profundizan las desigualdades y las mayorías sociales ven cómo sus derechos quedan relegados frente a la protección de los intereses comerciales y los contratos de las compañías multinacionales, se hace más necesario que nunca fortalecer las luchas y resistencias en contra de las empresas transnacionales. Y, al mismo tiempo, ha de avanzarse en la reflexión y la construcción de alternativas socioeconómicas que nos permitan mirar más allá del capitalismo, abriendo ventanas hacia esos otros modelos posibles, esas otras realidades que no pasen por situar a las grandes corporaciones en el centro de la actividad de la sociedad sino que, justamente al contrario, las desplacen a un lado para colocar en su lugar a las personas y a los procesos que hacen posible la vida en nuestro planeta.
Pedro Ramiro y Erika González, investigadores del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) – Paz con Dignidad.


Las externalidades para la centralidad del lucro de corporaciones y socios menores adquieren consecuencias graves y mortales que interpelan a los de abajo ya con proyectos adecuados a resolverlas en beneficio del buen vivir popular.


Luego del temporal que azotó las Sierras Chicas vecinos y representantes de organizaciones agrupados en la “Coordinadora Ambiental y de Derechos Humanos Sierras Chicas” exigen y reclaman a las autoridades mayor participación y planificación territorial. Manifestaron que las cuencas altas están siendo devastadas, desprotegiendo e impermeabilizando el suelo que pierde de esta manera, su capacidad de absorción. Denuncian que “las políticas impulsadas por la provincia y los municipios, son ineficientes y pensadas a muy corto plazo, y además se gestionan primando los intereses de grupos económicos
 
ANRed reproduce Comunicado:
Coordinadora de Sierras Chicas ante Inundaciones
Horas de mucha angustia y desesperación vivimos los vecinos de las Sierras Chicas.
Desde Ascochinga hasta La Calera, la tormenta trazó el mismo recorrido de la Cruzada de las Sierras Chicas: una caminata que une a más de once localidades serranas en demanda de participación ciudadana en las políticas del agua y de la tierra.
Curiosa coincidencia. Y no tanto.
La lluvia, esa “bendición celestial” que era invocada por los intendentes y funcionarios hace poco más de un año, esta vez fue demasiada. Tanto así que en el camino se llevó vidas, sueños, y parte del mismísimo acueducto que inauguraron con moño, foto y solución en cómodas cuotas.
Mientras tanto en nuestras ciudades el agua lame los postes donde cuelgan los carteles proselitistas rumbo a 2015. Ellos son, en muchos casos, los mismos candidatos y las mismas puertas que venimos tocando desde hace tres años con petitorios entregados en todas las reparticiones de la Provincia de Córdoba y en cada Municipio del corredor. Además de informes, como el que presentó la Asamblea Ciudadana Unquillo Ambiente en octubre de 2013 que advierte sobre el riesgo de deslizamientos ante inundaciones, y las notas de esta Coordinadora que exigen y reclaman participación y planificación territorial.
Y es que más allá de la cantidad de agua caída, la “catástrofe” no es “natural”: Lo natural es que cuando llueve el agua se infiltre y vuelva lentamente a la superficie (efecto de esponja). Pero las cuencas altas están siendo desmontadas, incendiadas y edificadas, desprotegiendo e impermeabilizando el suelo que pierde su capacidad de esponja. Ya no retiene el agua cuando llueve, y no la libera cuando falta.
Y así hoy, ésta escurre imparable cuesta abajo.
Pero no es la primera vez que ocurre, ya imparable ha bajado hace algunos años, y cada tantos más, de nuevo. Sólo debemos hacer memoria. Y así como cada cierto tiempo nos sobra, también cada cierto tiempo nos falta. Lo “natural” no es la catástrofe, lo natural son los ciclos, pero que se hacen cada vez más extremos mientras más deterioramos nuestras cuencas, que son las que los amortiguan. Lo natural es que en época de sequía las sierras entreguen el agua que acumularon en época de lluvia. Y sólo recuperando ese buen estado de salud podremos recuperar el equilibrio entre que hoy sobre en demasía y mañana nos sea tan escasa.
Así, la crisis hídrica y las inundaciones terminan siendo dos caras de la misma moneda.
Cuando no hay agua, se la pretende traer de otra parte, pero llegan las sequías y las “soluciones” nunca alcanzan. Y si ésta no falta, bastan unas gotas para rebasar las cuencas. Así, las políticas impulsadas por la provincia y los municipios, son ineficientes y pensadas a muy corto plazo, y además se gestionan primando los intereses de grupos económicos. Todo ello, sin contemplar la participación de los propios habitantes que somos quienes hoy estamos sacando el barro de nuestras viviendas a fuerza de balde y bronca.
Con menos del 5% de Bosque Nativo en la provincia de Córdoba, se desmonta una hectárea por hora, ostentando así el triste récord mundial en depredación de nuestros bienes comunes. Es así que, en la pampa las topadoras le abren paso a la soja, y acá en nuestras sierras las mismas topadoras le abren paso al desarrollista amigo que trae sus canchas de golf (El Terrón) y barrios exclusivos (El Montecito y Ticupil). Son los grandes empresarios que, asociados con el poder, construyen rutas como las que ayer demolió el agua. Agua que ya no pudo absorber la montaña y escupió al progreso su fuerza natural.
Es por todo ello que venimos exigiendo y trabajando para reglamentar y poner en funcionamiento cada una de las once reservas hídricas que tenemos en lo alto de nuestras cuencas, más arriba de nuestras ciudades. Y por lo que venimos también proponiendo la conformación del Corredor Hídrico y Biológico de las Sierras Chicas. Porque sólo de esta forma vamos a poder alcanzar ese equilibrio, tan quebrado como se nos ha demostrado hoy.
Por todo lo dicho, es que manifestamos infinita tristeza e impotencia y nos solidarizamos con nuestros vecinos y amigos que hoy se ven despojados de sus bienes y cargados de preguntas sin respuesta. El cómo y el por qué seguramente pasarán a formar parte de la arena mediática, pero esperamos que de una vez por todas, las respuestas formen parte de la agenda pública. Esperamos que las soluciones no sean solamente obras faraónicas que se traducen en promesas electorales.
Agradecemos a nuestros bomberos, a Defensa Civil y demás fuerzas vivas, y a cada persona que colabora y se solidariza con quienes hoy lo necesitamos.
Esperamos respeto por cada habitante. Y por sus hijos, y los hijos de ellos. Para que todos tengan agua en el vaso y no en el colchón.
Y esperamos que cada uno de nosotros, como habitantes y como vecinos de estas sierras, las que nos dan un suelo, un hogar, su agua y su belleza, aprendamos y nos comprometamos a recuperarlas, cuidarlas y respetarlas.
Hoy más que nunca, seguiremos encontrándonos, trabajando y movilizándonos para exigir nuestro derecho a participar en las decisiones que, visto está, nos afectan profundamente, y para que podamos reconstruir así el equilibrio y la salud de nuestras sierras, nuestras ciudades y nuestro territorio.
Contactos:
Fernanda: 0351 3053948
Yamila: 0351 3371739
Vilú: 0351 3030709
Fuente original: Indymedia      Fuente: http://www.anred.org/spip.php?article9338


A qué mundo tiende China, lo prueba su capitalismo en expansión ocupando países y continentes.


   Esta comprobación exige abajo construir el Nunca Más al

Consenso de Beijing disfrazado de cooperación sur-sur.
 
Consideremos cómo China se incorpora a la acumulación gran capitalista que se basa en el crecimiento de la desigualdad social y de la explotación laboral. Sobre todo triunfa en maximizarlas.

China: un socio para no imitar
26 de diciembre de 2014
Por Claudio Katz
(…)Pero a principios de los 90 se implementó una orientación distinta. Comenzaron las privatizaciones en gran escala, la generalización de normas capitalistas de gestión y la formación de una clase de grandes empresarios con exponentes directos en los organismos dirigentes.
Este nuevo esquema comenzó con inversiones destinadas al mercado interno y se afianzó privilegiando las exportaciones. En la última década se acrecentó la apropiación privada de las grandes empresas, en un escenario de creciente desigualdad y precarización del empleo.
La principal transformación social generada por esta reconversión ha sido el surgimiento de una clase capitalista local, asociada a las empresas transnacionales y promotora de una ideología neoliberal. La gravitación de este sector en las altas esferas del régimen político se verifica en el pragmatismo de esta conducción. La tradición maoísta de la revolución cultural es rechazada y los empresarios son bienvenidos dentro del partido. El pensamiento de Marx y Confucio son combinados, en función de las necesidades políticas de cada momento (Xie, 2009).
En esta segunda etapa varios rasgos clásicos del capitalismo han quedado incorporados a la economía china. Hay competencia, beneficio, explotación y acumulación. La desigualdad aumenta a un ritmo más acelerado que en el resto de la región y los niveles de explotación se ubican por encima de Corea, Taiwán o Singapur.
(…) Leer
 
Apreciemos que China con EE.UU. impulsan el capitalismo mundializado y compiten en empobrecer a los países periféricos tanto por desindustrializarlos como por vaciarlos de recursos estratégicos amenazando sus respectivas supervivencias.

¿Del Consenso de Washington al Consenso de Beijing?
30 de marzo de 2014
China se ha consolidado durante las últimas décadas como la segunda economía y el principal productor de manufacturas del planeta. 
 
Por Ariel M. Slipak
Adicionalmente a esta expansión económica, el país oriental viene incrementando su poderío militar y áreas de influencia política en el globo. 
Expone una relación simultáneamente tensa en lo geopolítico y simbiótica en lo económico con EE.UU., su primer destino de exportaciones y de quien es su principal prestamista.  
 
El crecimiento exponencial de su sector fabril, la acelerada tasa de urbanización y las crecientes necesidades alimenticias de una población que supera los 1300 millones de habitantes han llevado a que la provisión de productos básicos como minerales, alimentos e hidrocarburos resulte una cuestión estratégica.
 
En este contexto, China ha resultado el socio comercial de América Latina cuya relación comercial muestra los mayores índices de crecimiento durante la última década en detrimento de EE UU y Europa. Al mismo tiempo se muestra como uno de los emisores de IED más dinámicos hacia la región. China –que se ubica entre los tres principales destinos de exportaciones de Brasil, Chile, Perú, Colombia Argentina, Uruguay y Venezuela– es presentado por la mayoría de los gobiernos del Cono Sur y organismos como CEPAL como un socio estratégico con quien es posible entablar relaciones de mutuo beneficio y cooperación. Sin embargo, un análisis  detallado de los flujos de intercambio comercial mantenidos con aquel país exponen, por el momento, una profundización de la inserción de América Latina como proveedor global de productos primario-extractivos con reducido contenido de valor agregado a partir del incremento de las relaciones comerciales con China. 
Al mismo tiempo la IED recibida por los países de América Latina y Caribe del gigante asiático se orienta casi exclusivamente al aseguramiento estratégico de productos básicos por parte de aquel país o bien a actividades logísticas o financieras que sirvan de apoyo a la extracción productos primaros.
 
China se presenta en la región como una economía emergente, un país con el cual los de América Latina podrán entablar relaciones simétricas a partir de la cooperación sur-sur. Sin embargo, resultaría de suma importancia en la región que los gobiernos locales internalicen que China ya no se trata de una economía emergente, sino de una potencia económica.
 
 
 
Ejemplifiquemos en qué consiste el sometimiento de Argentina a China.

 
La nueva dependencia y el tuit presidencial
7 de febrero de 2015

 

Por Maristella Svampa (*)
El viaje de negocios a China por parte de una comitiva gubernamental y el desafortunado tuit de la Presidenta para con sus anfitriones me llevaron a recordar un concepto maldito, el de “dependencia”, y otro más a la moda, que remite a la “dramaturgia de la resistencia y la dominación”.
Elaborado a mediados de los años 60 en América Latina, el concepto de dependencia implicaba el reconocimiento de relaciones de dominación entre países centrales y periféricos, y en el interior de éstos, entre clases sociales. La idea de dependencia surgía de un diagnóstico asociado a las nuevas formas de penetración del capital internacional concentrado en las economías de la periferia, situación que ponía fin a las experiencias populistas-desarrollistas y conllevaba un reposicionamiento de la burguesía local en su vinculación con los capitales monopólicos. Como afirmaba el brasileño Theotonio dos Santos, la dominación externa “es impracticable” si no hay articulación entre intereses dominantes de los centros hegemónicos y los intereses dominantes en las sociedades dependientes. En ese contexto, las llamadas “burguesías nacionales” pasaron a ser más acotadamente “burguesías locales”.
La teoría de la dependencia tuvo un impacto enorme, pero también fue víctima de su propio éxito, ya que su vertiginosa divulgación generó numerosos malentendidos, apropiaciones caricaturescas y feroces críticas, provenientes de todo el espectro político-ideológico. Pero en realidad, sus hipótesis siguen en pie, aun si allí donde se equivocaron los dependentistas es en creer que sólo había dos opciones, la alternativa del estancamiento económico o la salida revolucionaria, sin prever que las dictaduras militares que irían imponiéndose en los 70 en el Cono Sur harían las alianzas necesarias –con la burguesía local y el capital internacional– para articular represión y autoritarismo con crecimiento económico, como bien analizaría el gran sociólogo Guillermo O’Donnell.
Dejemos la historia de la teoría aquí y volvamos al inquietante escenario que hoy configura la nueva relación con China, país del cual ya se habla como futuro nuevo Hegemón. Lejos de la autodefinición de “país en desarrollo”, China constituye hoy una gran potencia económica, con un ascenso vertiginoso y una diversificada presencia a nivel global. Según el Consejo Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos, para el año 2030 Asia habrá superado a América del Norte y a Europa combinadas en términos de poder global, basada en PIB, población, gasto militar e inversión tecnológica. En este marco, China tiene una presencia cada vez mayor en América Latina, tal como lo muestra la intensificación de los intercambios comerciales: hoy China es el principal destino de las exportaciones de productos primarios de muchos países de América Latina y, asimismo, China es la principal fuente de importación de productos manufacturados para toda la región. Para Argentina la balanza comercial ya es deficitaria, en un intercambio que con los años se torna cada vez más desigual…
También la presencia de los capitales chinos en la región es cada vez mayor. Por ejemplo, en Argentina están presentes en el sector de hidrocarburos (recordemos la adquisición del 50% del grupo Bridas por parte de la China National Offshore Oil Company, pero también el caso de Sinopec, la petrolera estatal china (que se asoció a YPF en Vaca Muerta); la compra de Nidera les aseguró el control de las semillas y su desembarco en el negocio de los transgénicos; cuenta con inversiones en minería y pronto en la construcción de represas, además del ingente negocio de los ferrocarriles y otros importantes rubros, a lo que se suman los préstamos tan promocionados por el Gobierno. Como sostienen muchos especialistas, más allá de la celebración oficialista, este tipo de inversiones no tiende a desarrollar capacidades locales ni actividades intensivas en conocimiento o encadenamientos productivos. Por el contrario, la localización de las empresas chinas tiende a potenciar las actividades extractivas en detrimento de aquéllas con mayor valor agregado, lo cual genera un efecto reprimarizador de las economías de América Latina y nos coloca a las puertas de una “nueva dependencia”.
Esta nueva dependencia puede asumir formas vernáculas entre inquietantes y brutales. Van tres botones de muestra. Primero, una estación espacial está construyéndose en la provincia de Neuquén con trabajadores chinos, cuyo convenio –por cincuenta años– fue aprobado por el Senado en diciembre último e implica una cesión de soberanía. Se trata de un enclave extranjero, donde el Estado argentino no puede entrar, ni ver ni controlar. Segundo, hace unas semanas, ante la crisis hídrica de la zona, la empresa minera MCC, de origen chino, que explota el yacimiento de Sierra Grande chantajeó literalmente al gobierno rionegrino con la suspensión del 75% de los 450 trabajadores para obtener el caudal de agua que requieren para la explotación y el transporte de hierro (la empresa consume el 23% del agua disponible). Tercero, las nuevas formaciones ferroviarias chinas no llegan de la mano de la reactivación de los talleres ferroviarios, como se esperaba. Todo lo contrario: los trabajadores de Emfer (una empresa ubicada en la localidad de San Martín, antes propiedad del Grupo Cirigliano, que vendió al monopolio chino CSR, proveedor de los vagones comprados por el Gobierno) aparecen claramente amenazados.

Parecería ser que China viene no sólo con capitales y préstamos, sino también con trabajadores propios y más reglas de intercambio desigual. En consecuencia, lejos de una relación de cooperación Sur-Sur, estamos asistiendo a la consolidación de nuevas y vertiginosas relaciones asimétricas entre Argentina y China, que marcarían un pasaje del Consenso de las Commodities (exportación de productos primarios a gran escala) a lo que ahora el economista Ariel Slipak propone denominar como “Consenso de Beijing” (China como polo hegemónico). (…)
*Socióloga y escritora.

 
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UAC Unión de Asambleas Ciudadanas Contra el Saqueo y la Contaminación
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